Egipto de Salah se mide al campeón Costa de Marfil por un puesto en semifinales

Los faraones, con una actuación irregular en la Copa África, se enfrentan al vigente campeón en un duelo de alto voltaje para decidir uno de los boletos a las semifinales del torneo continental.

El Estadio Adrar de Agadir será el escenario este jueves a las 20:00 horas del encuentro que cerrará la ronda de cuartos de final de la Copa África. En un duelo que promete emociones de primer nivel, la selección egipcia, comandada por su astro Mohamed Salah, se medirá al actual monarca del torneo, Costa de Marfil, en una contienda donde ambos equipos lucharán por el último billete disponible para las semifinales del certamen.

La travesía de los faraones en esta edición del campeonato ha estado lejos de ser convincente. Tras una fase de grupos con altibajos, el conjunto egipcio necesitó de la prórroga para deshacerse de Benín en los octavos de final, imponiéndose por un marcador de 3-1 que reflejó mayores apuros de los esperados. Esta actuación ha generado dudas sobre el verdadero potencial de una escuadra que, a pesar de contar con uno de los futbolistas más destacados del planeta, no ha logrado encontrar la regularidad que caracterizó a sus mejores épocas.

Mohamed Salah, figura indiscutible del ataque egipcio y estrella del Liverpool, atraviesa por un torneo con luces y sombras. Su rendimiento ha sido errático, lejos del nivel que habitualmente despliega en las canchas de la Premier League. Esta irregularidad ha sido uno de los principales motivos de preocupación para el cuerpo técnico, que confía en que su máximo referente alcance su mejor versión justo en el momento más crucial de la competición. La presión recae sobre sus hombros, no solo por su condición de líder, sino por la responsabilidad de guiar a su país hacia la gloria continental.

Egipto ostenta el privilegio de ser la selección más laureada en la historia de la Copa África, con un total de siete trofeos en su haber. Este palmarés convierte a los faraones en una de las potencias tradicionales del fútbol africano, aunque en esta ocasión han mostrado una faceta más vulnerable. La ambición del plantel es clara: llegar a la final del 18 de enero en el Stade Mohamed V de Marruecos. Sin embargo, para materializar este sueño, primero deberán superar a un rival de máxima exigencia que llega en estado de gracia.

El conjunto marfileño, dirigido por el talentoso Amad Diallo del Manchester United, presenta un nivel ascendente en el torneo. Su exhibición más reciente, una contundente victoria por 3-0 ante Burkina Faso este martes, certificó su pase a cuartos de final y consolidó su condición de serio aspirante al título. La escuadra marfileña demostró un juego fluido, con una defensa sólida y un ataque letal que no perdonó las oportunidades generadas.

La joven promesa Yan Diomandé ha sido una de las revelaciones del campeonato, aportando desparpajo y frescura al once inicial. Su conexión con Diallo en el frente ofensivo constituye una de las principales amenazas para cualquier defensa. Costa de Marfil, como campeón defensor, tiene la obligación de revalidar su corona, y lo hace con un plantel equilibrado que combina experiencia y juventud.

El choque entre ambas selecciones se perfila como un duelo táctico de alto nivel. Por un lado, Egipto necesitará encontrar soluciones para desbloquear su juego ofensivo y aprovechar las cualidades de Salah en espacios reducidos. La capacidad de creación de sus centrocampistas será fundamental para suministrar balones a su estrella y a Omar Marmoush, otro de los hombres con capacidad goleadora.

Por otro lado, Costa de Marfil intentará imponer su ritmo y aprovechar la velocidad de sus extremos. La batalla en la zona media será clave, donde Franck Kessié y Seko Fofana buscarán dominar la posesión y cortar las líneas de pase egipcias. La defensa marfileña, capitaneada por Odilon Kossounou, deberá estar atenta a los contragolpes y a las jugadas individuales de Salah.

Las alineaciones probables dibujan un escenario interesante. Egipto contaría con Mohamed El Shenawy bajo palos, una defensa conformada por Ahmed Hegazi y Mahmoud Hamdy, mientras que en el centro del campo Hamdy Fathy y Emam Ashour serían los encargados de tejer el juego. El tridente ofensivo estaría formado por Salah, Marmoush y Mostafa Mohamed.

Costa de Marfil, por su parte, alinearía a Yahia Fofana en la portería, con una línea defensiva que incluye a Evan Ndicka y Ismael Doumbia. En el centro del campo, la presencia de Ibrahim Sangaré aportaría musculo, mientras que la dupla ofensiva Diallo-Diomandé buscaría hacer daño a la zaga egipcia.

El árbitro designado para este compromiso es Jalal Jaid, representante de la federación marroquí, quien tendrá la responsabilidad de dirigir un encuentro con tanta trascendencia. La experiencia del colegiado será crucial para mantener el control en un partido donde se esperan emociones a flor de piel.

El historial entre ambas selecciones favorece ligeramente a Egipto, aunque en eliminatorias directas los enfrentamientos han sido tremendamente igualados. La última vez que se vieron las caras en una instancia similar, los faraones lograron imponerse por la mínima, un precedente que seguramente estará presente en la mente de los jugadores.

La clave del partido podría estar en la capacidad de Egipto para controlar los nervios y mostrar la versión que le ha hecho campeón en múltiples ocasiones. La experiencia de Salah en partidos de alta presión será un factor determinante, pero necesitará el apoyo de sus compañeros para superar a un rival que no da concesiones. Por su parte, Costa de Marfil confiará en su momento de forma y en la solidez que le ha llevado a defender su título con autoridad.

El ganador de este duelo se medirá en semifinales al vencedor del choque entre Marruecos y Sudáfrica, configurando una posible final anticipada si las favoritas cumplen los pronósticos. La expectativa en todo el continente es máxima, ya que tanto Egipto como Costa de Marfil representan el mejor fútbol africano.

La afición egipcia espera que su equipo despierte a tiempo y muestre la garra que le caracteriza en los momentos decisivos. La presión es enorme, pero la ilusión de levantar la octava corona continental mantiene viva la esperanza. Por su parte, los seguidores marfileños sueñan con la gesta de revalidar el título, algo que solo unos pocos equipos han logrado en la historia del torneo.

En definitiva, el choque entre Egipto y Costa de Marfil se presenta como uno de los más atractivos de esta edición de la Copa África. La combinación de historia, estrellas individuales y el factor de ser eliminatoria directa promete un espectáculo memorable. El fútbol africano tiene una cita imperdible en el Adrar de Agadir, donde solo uno de estos dos gigantes continuará vivo en la lucha por la gloria continental.

Referencias

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