Buscan a agresor de Calella: pareja en muerte cerebral tras brutal ataque

Los Mossos d'Esquadra buscan a un joven de 24 años por agredir con una olla a su pareja y suegra en Calella, Barcelona

Los Mossos d'Esquadra han desplegado un operativo de búsqueda para localizar a un joven de 24 años acusado de perpetrar una agresión brutal en el municipio barcelonés de Calella. El suceso, ocurrido en horas de la tarde del jueves, ha dejado a dos mujeres en estado crítico: la pareja del agresor, de apenas 19 años, y su propia madre, de 42.

El ataque se produjo en el interior del domicilio familiar, ubicado en una zona residencial de la localidad costera. Según las primeras investigaciones, el presunto agresor accedió a una de las habitaciones donde se encontraban ambas mujeres y les propinó una violenta paliza utilizando como arma una olla de grandes dimensiones. Los golpes, según fuentes policiales, fueron de extrema violencia y causaron lesiones de máxima gravedad.

La rápida intervención de los servicios de emergencia fue posible gracias a la alerta de los vecinos, que escucharon gritos desgarradores y golpes contundentes procedentes del apartamento. "Se escuchaban unos chillidos muy fuertes, como nunca antes habíamos oído. Inmediatamente supimos que algo terrible estaba ocurriendo", relataba uno de los testigos presenciales que contactó con el 112.

Al lugar se desplazaron de inmediato patrullas de la Policía Local de Calella y unidades de los Mossos d'Esquadra, además de varias ambulancias del Sistema d'Emergències Mèdiques (SEM). Los sanitarios encontraron a las víctimas en estado inconsciente con traumatismos craneoencefálicos severos y múltiples contusiones por todo el cuerpo. La gravedad de las lesiones obligó a trasladarlas de urgencia a centros hospitalarios de referencia en la zona, donde ingresaron directamente en las unidades de cuidados intensivos.

El estado de salud de las mujeres es extremadamente delicado. La joven de 19 años, pareja sentimental del agresor, se encuentra en muerte cerebral, situación que los médicos califican de irreversible. Su madre, por su parte, evoluciona en estado muy grave, con pronóstico reservado, aunque estable dentro de la gravedad. Ambas permanecen sedadas y conectadas a respiración asistida.

Tras perpetrar la agresión, el joven huyó del lugar a pie, siendo captado por el sistema de videovigilancia de la zona. Las imágenes, que ya han sido distribuidas entre los cuerpos policiales, muestran a un individuo de complexión delgada, aproximadamente 1,75 metros de altura, con ropa oscura y una mochila. Los agentes han activado todos los dispositivos de búsqueda y no descartan que haya abandonado la comarca del Maresme.

El Área de Investigación Criminal de la Región Metropolitana Norte de los Mossos d'Esquadra ha asumido la dirección del caso, considerándolo como un presunto delito de violencia machista. Esta calificación se fundamenta en varios indicios clave: la relación de pareja entre víctima y agresor, y el historial previo de denuncias. Fuentes cercanas a la investigación confirman que la joven había presentado una denuncia previa por malos tratos contra esta misma persona, aunque el proceso judicial no había culminado en medidas de alejamiento efectivas.

El hecho de que el agresor llevase tiempo sin residir en la vivienda donde ocurrieron los hechos añade complejidad al caso. Los investigadores están reconstruyendo su itinerario previo al ataque y analizando sus redes sociales y contactos recientes para determinar si alguien le facilitó información sobre el paradero de las víctimas o si actuó por propia iniciativa tras localizarlas.

La comunidad de Calella ha quedado conmocionada por la brutalidad del suceso. La alcaldesa de la localidad ha convocado una rueda de prensa para mostrar el apoyo institucional a la familia afectada y ha anunciado la activación de protocolos de apoyo psicológico para vecinos y testigos. "Es un día triste para nuestra ciudad. La violencia machista no tiene cabida en Calella y trabajaremos con todos los medios para que el agresor rinda cuentas ante la justicia", declaró la primera edil.

Este trágico episodio vuelve a poner de manifiesto la cruda realidad de la violencia de género y la importancia de los sistemas de alerta temprana. Los vecinos, al reaccionar ante los gritos de auxilio, posiblemente evitaron un desenlace aún peor. Su actitud ejemplar contrasta con la pasividad que, en ocasiones, permite que estas situaciones escalen hasta límites irreparables.

Desde las instituciones se recuerda la existencia de múltiples recursos para víctimas de violencia machista. El teléfono 016 atende las 24 horas del día en 52 idiomas diferentes, ofreciendo asesoramiento legal, psicológico y social. También está disponible el correo electrónico 016-online@igualdad.gob.es y el servicio de WhatsApp en el número 600000016, que permite comunicaciones silenciosas para quienes no pueden hablar libremente.

Para menores en situación de riesgo, la Fundación ANAR ofrece atención especializada en el teléfono 900 20 20 10. En casos de emergencia inmediata, siempre debe contactarse con el 112, que coordina todos los servicios de urgencia, o directamente con la Policía Nacional (091) y la Guardia Civil (062). La aplicación ALERTCOPS permite enviar alertas con geolocalización sin necesidad de realizar una llamada, una herramienta crucial para situaciones de peligro extremo.

La investigación policial continúa a pleno rendimiento. Los agentes están revisando cámaras de seguridad de comercios y viviendas cercanas, analizando registros de transporte público y estableciendo controles en carreteras principales. No se descarta que el fugitivo haya recibido ayuda para ocultarse, por lo que se están identificando a sus contactos más próximos.

Mientras tanto, la familia de las víctimas, devastada por el impacto emocional, mantiene una vigilia en el hospital. Amigos y conocidos han organizado concentraciones silenciosas en Calella para mostrar rechazo a la violencia machista y apoyo a las afectadas. Las redes socicas se han llenado de mensajes de solidaridad con el lema "Ni una más".

Este caso une a la larga lista de mujeres asesinadas y agredidas por sus parejas o exparejas en lo que va de año. Cada víctima representa un fracaso del sistema de protección y una llamada de atención sobre la necesidad de reforzar la prevención, la detección temprana y la protección efectiva de las denunciantes. La denuncia previa de la joven, que no impidió el desenlace fatal, cuestiona la eficacia de las medidas judiciales actuales.

Expertos en violencia de género insisten en que la separación física no garantiza la seguridad de la víctima, sino que puede aumentar el riesgo en casos de agresores con perfil controlador y obsesivo. Recomiendan la implementación de medidas de protección integral que incluyan vigilancia policial, cambio de domicilio, apoyo psicológico continuo y seguimiento judicial exhaustivo.

La sociedad civil demanda respuestas contundentes. Las organizaciones feministas han convocado movilizaciones en diversas ciudades catalanas para exigir justicia y políticas públicas más efectivas. Mientras, en Calella, la bandera municipal ondeará a media asta durante tres días como muestra de luto institucional.

El tiempo juega en contra de las víctimas, tanto en su lucha por la supervivencia como en la captura del agresor. Cada minuto que pasa sin localizar al fugitivo aumenta la angustia de una familia ya destrozada. Los Mossos d'Esquadra han reforzado el dispositivo y solicitan colaboración ciudadana: cualquier información sobre el paradero del joven debe comunicarse al teléfono de emergencias o a la comisaría más cercana.

Este trágico suceso en Calella no es un hecho aislado, sino la manifestación más extrema de una violencia estructural que continúa cobrándose vidas. La única respuesta posible es la unión de instituciones, sociedad civil y medios de comunicación para visibilizar, prevenir y erradicar esta lacra social. Mientras tanto, una joven de 19 años lucha entre la vida y la muerte, y una madre se debate por sobrevivir a la agresión que intentó proteger a su hija.

Referencias

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