David Uclés gana el Premio Nadal con La ciudad de las luces muertas

El autor de La península de las casas vacías se alza con el galardón más prestigioso de las letras españolas en una ceremonia celebrada en Barcelona

David Uclés se ha alzado con el Premio Nadal de novela en su 82ª edición, celebrada el pasado 6 de enero en Barcelona. El autor, conocido por su superventas La península de las casas vacías, ha conquistado este prestigioso galardón con su última obra, La ciudad de las luces muertas, una novela que será publicada por la editorial Destino el próximo 4 de febrero.

La ceremonia, que se ha convertido en una cita ineludible para el mundo literario español, reunió a las principales figuras del sector en la ciudad condal. El jurado encargado de seleccionar la obra ganadora estuvo compuesto por destacados profesionales del ámbito cultural: el escritor Víctor del Árbol, el paleoantropólogo Juan Luis Arsuaga, la periodista Inés Martín Rodrigo, la autora Care Santos y el editor Emili Rosales. Cada uno de estos miembros aportó su perspectiva única al proceso de selección, garantizando una evaluación rigurosa y multidisciplinar de las más de mil obras presentadas. La presencia de Arsuaga, científico de renombre mundial, junto a figuras consolidadas de la literatura como Víctor del Árbol, demuestra la voluntad del premio de valorar la narrativa desde múltiples ópticas, enriqueciendo así el proceso de decisión.

El autor presentó su manuscrito bajo el seudónimo de Oriol Arce con el título Ruge otro día estival, manteniendo el anonimato hasta el último momento. Esta práctica, común en certámenes literarios de renombre, garantiza la imparcialidad en la valoración de las obras, permitiendo que el texto sea juzgado únicamente por su calidad intrínseca, sin prejuicios sobre el autor. Tras conocerse el veredicto, Uclés no solo obtendrá la distinción académica, sino también una dotación económica de 30.000 euros, que reconoce el esfuerzo creativo y la excelencia narrativa de su proyecto. Este sistema de selección anónima ha sido crucial para mantener la credibilidad del premio a lo largo de sus más de ocho décadas de historia.

En su discurso de agradecimiento, el escritor quiso reconocer la influencia de tres figuras fundamentales de las letras catalanas: Mercè Rodoreda, Montserrat Roig y Carmen Laforet. "Sin su escritura esta novela no existiría", manifestó con emotividad, rindiendo así homenaje a las autoras que han marcado su trayectoria creativa. Esta declaración pone de manifiesto la deuda literaria que muchos escritores contemporáneos mantienen con las generaciones precedentes, y subraya la importancia de la tradición en la construcción de nuevas narrativas. La referencia específica a estas tres autoras no es casual, ya que cada una representa un pilar fundamental de la literatura catalana del siglo XX, con estilos y temáticas que han trascendido fronteras lingüísticas y temporales. Rodoreda, con su capacidad para capturar la condición humana; Roig, con su compromiso feminista y social; y Laforet, con su revolucionaria mirada sobre la posguerra, conforman un tríptico esencial para comprender la evolución de la narrativa en lengua catalana y española.

El Premio Nadal, el certamen literario más longevo de España, mantiene su compromiso con la búsqueda de nuevos talentos. Desde su creación en 1944, cuando la joven Carmen Laforet sorprendió con Nada, el galardón ha sido un termómetro de la calidad narrativa del país. En esta ocasión, el concurso ha batido récords de participación con un total de 1.207 novelas presentadas, procedentes tanto de territorio español como de diversos países del mundo, lo que evidencia su proyección internacional y el creciente interés de autores de habla hispana por este prestigioso reconocimiento. La cifra no solo supera ampliamente la participación de ediciones anteriores, sino que también refleja la vitalidad del panorama literario actual, donde cada vez más escritores aspiran a consolidar su carrera a través de premios de esta magnitud. Este incremento en la participación también habla de la democratización de la escritura y de las oportunidades que internet y las nuevas plataformas editoriales han generado para que más voces puedan acceder a concursos de esta envergadura.

Paralelamente, en la misma velada se otorgó el Premio Josep Pla de prosa en lengua catalana, que recayó en el filósofo y teólogo Francesc Torralba por su obra Anatomia de l'esperança. Este galardón, dotado con 10.000 euros, será publicado también el 4 de febrero, compartiendo fecha de lanzamiento con la obra de Uclés. Torralba presentó su manuscrito bajo el seudónimo Regina Climacus con el título El combat contra el desencís, competiendo entre 42 trabajos presentados al certamen. La similitud en los procesos de ambos premios, incluido el uso de seudónimos, demuestra la rigurosidad y el compromiso con la objetividad que caracteriza a estos reconocimientos. La obra de Torralba, desde su título, invita a una reflexión profunda sobre la condición humana y la resiliencia, temas que sin duda resonarán en el contexto socio-cultural actual.

El jurado del Premio Josep Pla, en su 58ª edición, estuvo conformado por Montse Barderi, David Bueno, Jaume Clotet, Manuel Forcano y Glòria Gasch. La decisión de ambos jurados refuerza el compromiso de la editorial Destino con la promoción de la literatura en ambas lenguas oficiales de Cataluña, consolidando Barcelona como uno de los centros editoriales más importantes del territorio español y un referente en la promoción de la creación literaria en español y catalán. Esta dualidad lingüística en los premios refleja la realidad cultural de Cataluña y su capacidad para generar literatura de calidad en ambas lenguas.

Cabe recordar que en la edición anterior, el Premio Nadal fue para el escritor y periodista argentino Jorge Fernández con su novela autobiográfica El secreto de Marcial, mientras que el Josep Pla recayó en el doctor en biología y divulgador científico David Bueno por L'art de Ser Humans. Esta alternancia entre autores de diferentes procedencias y disciplinas demuestra la vocación inclusiva y diversa de ambos premios, que no se cierran a ningún género ni perfil creativo. La capacidad del Premio Nadal para atraer talento de habla hispana de todo el mundo, y del Josep Pla para reconocer la excelencia en catalán, los convierte en referentes indispensables del panorama literario ibérico.

La consecución de este premio supone un nuevo hito en la trayectoria de David Uclés, consolidándolo como una de las voces más sólidas de la narrativa española actual. La expectativa generada en torno a La ciudad de las luces muertas promete convertirla en uno de los lanzamientos literarios más destacados del año, y anticipa un nuevo éxito editorial para un autor que ya demostró su capacidad para conectar con el público masivo sin renunciar a la calidad literaria. La industria editorial española, siempre ávida de nuevos talentos que garanticen tanto el reconocimiento crítico como las ventas, celebra la consolidación de Uclés como un referente de su generación. Con este premio, el autor se une a una lista de ganadores que incluye nombres como Miguel Delibes, Ana María Matute, Juan Marsé o Javier Cercas, cuyas carreras fueron definitivamente consolidadas tras obtener este reconocimiento.

Referencias

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