La noticia tomó por sorpresa a propios y extraños. West Ham anunció la alineación y allí estaba él: Valentín Castellanos formaba parte del once titular para enfrentar a Nottingham Forest, apenas veinticuatro horas después de que el club hiciera oficial su contratación. La decisión del técnico reflejaba la urgencia de una situación comprometida, pero también la confianza depositada en el delantero argentino para que debutara de inmediato en la Premier League. El resultado final, una caída por 2-1 en condición de visitante, no empañó el hecho inédito de su rápida incorporación al equipo titular.
El contexto del conjunto londinense explica la premura. West Ham se encuentra inmerso en una crisis deportiva que lo ubica en los puestos de descenso, concretamente en la decimoctava posición tras sumar únicamente catorce unidades en veintiuna jornadas. La necesidad de puntos es imperiosa, y el margen para concesiones se agota con cada fecha que pasa. En este escenario, la directiva optó por acelerar al máximo la integración de su nueva contratación estelar, prescindiendo del período de adaptación tradicional.
La inversión realizada por el club deja claro el compromiso adquirido. West Ham desembolsó 29 millones de euros para asegurar los servicios del exjugador de Lazio, vinculándolo por cuatro temporadas y media. Esta cifra convierte a Castellanos en uno de los fichajes más significativos de la entidad en los últimos mercados, y la expectativa sobre sus hombros es proporcional al desembolso realizado. El propio futbolista entiende que esta oportunidad en una de las ligas más competitivas del mundo puede resultar decisiva para sus aspiraciones internacionales, especialmente para captar la atención de Lionel Scaloni de cara al Mundial 2026.
El desarrollo del encuentro en el City Ground mostró un primer tiempo favorable para los visitantes. West Ham dominó las acciones, generó ocasiones de peligro y se fue al descanso con una ventaja mínima de 1-0, gracias a un tanto en propia puerta de Murillo. La actitud del equipo reflejó la importancia del compromiso, mientras que Nottingham Forest, con Nico Domínguez como uno de sus referentes, respondía aislados contragolpes que no inquietaban seriamente la portería rival, salvo un remate de Hudson-Odoi que impactó en el travesaño.
La segunda mitad comenzó con un episodio controvertido que involucró directamente al recién llegado. Un gol de Summerville fue anulado por el VAR debido a una posición adelantada previa de Castellanos, que había participado activamente en la jugada. La decisión generó cierta frustración en el vestuario visitante, pero también demostró que el argentino ya se encontraba plenamente involucrado en las dinámicas ofensivas del equipo, buscando espacios y generando opciones de ataque.
La alegría de West Ham duró poco. A los ocho minutos del segundo tiempo, Nico Domínguez, precisamente un compatriota de Castellanos, conectó un cabezazo impecable que significó el empate para Nottingham Forest. El golpe fue duro para un conjunto que necesitaba imperiosamente los tres puntos, y la reacción visitante se vio afectada por el golpe anímico. A partir de ese momento, el partido se convirtió en un intercambio de intentos, con ambos equipos buscando el tanto de la victoria.
Castellanos tuvo su oportunidad de oro cuando restaban veinte minutos para el final. Una jugada dentro del área chica le dejó frente al portero, pero su remate encontró una excelente respuesta del guardameta rival. Esa ocasión, de haberse convertido en gol, hubiera cambiado por completo el rumbo del encuentro y la valoración del debut del argentino. La falta de puntería en momentos clave se ha convertido en una de las lacras del equipo durante toda la temporada.
El desenlace fue cruel para West Ham. A los cuarenta y tres minutos, un penal convertido por Gibbs-White selló el definitivo 2-1 a favor de Nottingham Forest. La derrota dejó al conjunto londinense sumido en la zona roja, mientras que su rival directo por la permanencia, justamente el equipo de Nico Domínguez, le sacó siete puntos de ventaja en la decimoséptima plaza.
Aunque el camino hacia la salvación aún es largo y quedan muchas jornadas por disputar, la presión sobre West Ham y su nuevo delantero aumenta exponencialmente. Castellanos demostró en su estreno una disposición física y táctica que justifica la apuesta de la dirección deportiva, pero la falta de resultados colectivos ensombrece cualquier evaluación individual. La próxima oportunidad para revertir la situación llegará pronto, y el argentino tendrá la chance de demostrar que su fichaje no fue solo una respuesta de emergencia, sino una inversión de futuro para el club.