El monarca español ha presidido este martes la tradicional ceremonia de la Pascua Militar en el Palacio Real de Madrid, un acto que congrega anualmente a la máxima representación de las Fuerzas Armadas y que este año ha adquirido un cariz especial por el contundente mensaje transmitido sobre la situación de seguridad en el continente europeo. Durante su intervención, Felipe VI ha advertido que el año 2025 deja una percepción creciente de amenaza que afecta directamente a Europa, circunstancia que pone de manifiesto la importancia de contar con unas Fuerzas Armadas bien preparadas, modernas y dotadas de los recursos necesarios para hacer frente a cualquier contingencia.
Sin mencionar directamente situaciones específicas como la crisis política en Venezuela o otros conflictos geopolíticos actuales, el Rey ha enfatizado la necesidad imperiosa de un orden internacional fundamentado en normas que garantice la estabilidad, la paz y el respeto al derecho internacional. Este llamamiento a la gobernanza global se enmarca en un contexto de creciente tensión geopolítica que, según el monarca, exige una respuesta firme, coordinada y basada en los principios democráticos que han regido el orden mundial en las últimas décadas.
La inversión en defensa ha sido uno de los ejes centrales del discurso real. Felipe VI ha recordado que, ante esta realidad de inseguridad y volatilidad internacional, las instituciones comunitarias adoptaron el año pasado diversas medidas para incrementar el gasto conjunto en materia de seguridad y defensa. No obstante, ha insistido en que es crucial mantener esta línea de trabajo y consolidar un esfuerzo compartido entre los países miembros de la Unión Europea, evitando fragmentaciones y potenciando la cooperación estructurada.
La industria de defensa española ha recibido un reconocimiento explícito y merecido por parte del monarca, quien ha subrayado su papel esencial en este escenario de incertidumbre. La capacidad nacional para desarrollar, fabricar y exportar material de defensa no solo fortalece la soberanía estratégica del país, sino que también genera empleo de alta cualificación, impulsa la innovación tecnológica y contribuye a la balanza comercial, convirtiéndose en un sector estratégico para la economía nacional.
Precisamente, la transformación digital y la innovación tecnológica han ocupado un lugar destacado en las palabras del Rey. Felipe VI ha destacado que la integración de tecnologías emergentes como la inteligencia artificial, la ciberdefensa, o los sistemas no tripulados —ya sean aéreos, navales o terrestres— se convierte en un motor de cambio decisivo para las capacidades militares del futuro. Esta apuesta por la modernización tecnológica refleja la adaptación obligada de las Fuerzas Armadas a los nuevos escenarios de conflicto y seguridad, donde la supremacía tecnológica será determinante.
La ceremonia, considerada el acto castrense más relevante del año en España, ha congregado a la cúpula de los tres Ejércitos —Ejército de Tierra, Armada y Ejército del Aire y del Espacio— y de la Guardia Civil. En este marco solemne, el monarca también ha reivindicado la labor de las Fuerzas Armadas en tareas que van más allá de la defensa estricta, como es el apoyo a la población civil en situaciones de emergencia y catástrofe, una dimensión cada vez más relevante en un contexto de cambio climático.
En este sentido, Felipe VI ha hecho un especial hincapié en la respuesta ante catástrofes naturales, un ámbito donde la presencia militar ha sido recurrente y decisiva. Durante los primeros cuatro meses del año, militares y guardias civiles han continuado con las labores de reconstrucción en las zonas más afectadas por la torrentada de 2024 en el Levante español, una tragedia que, según el Rey, permanece viva en la memoria colectiva y que requirió una movilización sin precedentes de efectivos y medios.
Además, el monarca ha recordado la activa participación de las Fuerzas Armadas en la extinción de los devastadores incendios forestales de este verano, que arrasaron más de 400.000 hectáreas en todo el territorio nacional, desde Galicia hasta Cataluña, pasando por Aragón y Valencia. En esta tarea, ha destacado especialmente el papel protagonista de la Unidad Militar de Emergencias (UME), cuya capacidad de respuesta, coordinación y medios especializados ha sido fundamental para contener los fuegos y minimizar los daños.
La presencia de la princesa Leonor ha vuelto a ser uno de los momentos más destacados y simbólicos de la ceremonia. Por tercer año consecutivo, la heredera al trono ha acompañado a sus padres en este acto institucional, consolidando su progresiva integración en las responsabilidades de la Corona y su preparación para el futuro rol que desempeñará.
Actualmente, Leonor está inmersa en su formación militar en la Academia General del Aire de San Javier (Murcia), donde se está preparando específicamente para el Ejército del Aire y del Espacio. El Rey ha dirigido unas palabras directas y emotivas a su hija, reconociendo que estas experiencias le están permitiendo comprender en profundidad el compromiso y el sentido del deber, valores que constituyen la brújula moral de la vida castrense y que son la base de la confianza que la sociedad deposita en sus Fuerzas Armadas.
"Formándote con ellos, conociéndoles bien y sintiéndote integrada en la vida castrense es como mejor servirás con ellos, ya siendo oficial, como Heredera de la Corona; ya en el futuro", ha manifestado Felipe VI, subrayando la importancia de esta preparación práctica y directa para su futuro rol como jefa del Estado y comandante en jefe de las Fuerzas Armadas.
El discurso del monarca ha reflejado así una visión integral y multidimensional de la defensa nacional, que combina la preparación para los desafíos geopolíticos externos con la respuesta a las crisis internas derivadas del cambio climático, todo ello enmarcado en una modernización tecnológica constante y en la continuidad institucional representada simbólicamente por la presencia y formación de la princesa Leonor. La ceremonia ha concluido con el tradicional desfile y los honores correspondientes, dejando un mensaje claro de unidad, preparación y proyección de futuro.