Dakar 2025: Sainz y Schareina, la apuesta española en Arabia Saudí

El madrileño busca su quinta corona con Ford mientras el valenciano aspira al triunfo en motos tras su brillante segundo puesto del año pasado

Este sábado se inaugura en Yanbu, la ciudad portuaria saudí, una nueva edición del Rally Dakar, la séptima desde que la mítica prueba aterrizó en Arabia Saudí. La cita, que congregará a cerca de 800 participantes, presenta a dos representantes españoles como principales candidatos a la victoria final. Por un lado, Carlos Sainz, con 63 años y una trayectoria legendaria, aspira a sumar su quinto triunfo en la categoría de coches con el prototipo de Ford. Por otro, Tosha Schareina, el joven piloto valenciano de 30 años, buscará dar el salto definitivo al podio más alto en motos con Honda, después de haber rozado la gloria en la pasada edición.

La frase que el fundador Thierry Sabine popularizó en 1978 —"un desafío para los que se van, un sueño para los que se quedan"— sigue vigente en el ADN de esta competición. David Castera, excompetidor francés y actual director de la prueba, ha hecho suya esta filosofía desde que la carrera se trasladó al desierto saudí, adaptándola a los nuevos tiempos sin perder su esencia aventurera.

### La experiencia de Sainz contra el reloj

El piloto madrileño llega a esta cita con la tranquilidad de quien ha preparado meticulosamente cada detalle durante doce meses. "Las sensaciones son positivas, aunque con la tensión propia de los momentos previos a una prueba de esta magnitud", reconoce Sainz. Los ensayos previos han transcurrido sin contratiempos, y el vehículo estadounidense llega en mejor forma que en 2024. "Lo más importante es que no hemos encontrado sorpresas desagradables en los test, y el coche está claramente más afinado", explica.

La escudería Ford ha trabajado intensamente en la evolución de su prototipo, reduciendo peso y perfeccionando el sistema de suspensiones para afrontar con garantías su segundo año de proyecto. Los ingenieros han optimizado la aerodinámica y reforzado los componentes más castigados del vehículo, consciente de que la fiabilidad será tan decisiva como el rendimiento puro. Tras la decepción del abandono en la edición anterior, Sainz confiesa una mezcla de ilusión y cautela: "Tengo muchas ganas de volver a la lucha, pero es fundamental no dejarse llevar por la euforia. La clave estará en mantener la cabeza fría".

El madrileño, ganador en 2010, 2018, 2020 y 2024, sabe que el Dakar exige más que velocidad pura. "Será una carrera de gestión, de juzgar cada etapa con perspectiva y adaptar el ritmo a las circunstancias", analiza. Su experiencia en navegación y estrategia será crucial en los 8.000 kilómetros de recorrido, de los cuales casi 5.000 serán contrarreloj. La capacidad de leer el terreno y tomar decisiones rápidas bajo presión marcará la diferencia entre el éxito y el fracaso.

### Schareina, la generación del cambio

En la categoría de motos, Tosha Schareina representa la nueva ola del motociclismo de rally. El valenciano, que el año pasado finalizó segundo pese a fracturarse la clavícula izquierda en la quinta etapa, no oculta sus ambiciones. "La temporada pasada estuvimos a las puertas del triunfo a pesar de los problemas mecánicos y la caída", recuerda. Curiosamente, ocultó la gravedad de su lesión hasta el final para evitar que los médicos le retiraran de la competición.

Su mentalidad ha evolucionado significativamente. "El objetivo no debe ser la victoria en sí, sino ejecutar cada día a la perfección. Si haces todo bien, el triunfo llega solo", reflexiona. Esta filosofía le ha llevado a imponerse en el rally de Marruecos y a llegar a la línea de salida en su mejor momento físico y técnico. Los entrenamientos específicos en navegación y la adaptación a las altas temperaturas han sido pilares de su preparación.

La última vez que un español subió a lo más alto en motos fue hace diez años, cuando Marc Coma se proclamó campeón en Buenos Aires. Schareina tiene la oportunidad de romper esa sequía y convertirse en el referente de una nueva era. La presión es enorme, pero su actitud serena y su creciente experiencia en terrenos similares le avalan.

### Un desafío de 8.000 kilómetros

La prueba arranca con un prólogo de apenas 22 kilómetros que servirá como termómetro inicial. El trazado combinará zonas técnicas, pistas rápidas y pasos trialeros que pondrán a prueba la destreza de los pilotos desde el primer minuto. Sin embargo, este breve episodio no es más que un aperitivo ante la odisea de 8.000 kilómetros que les espera.

Más de 800 corredores, entre los cuales figuran un centenar de compatriotas, afrontarán dos semanas de competición extrema. El desierto saudí ofrece un escenario de dunas imponentes, navegación compleja y temperaturas extremas que desafían tanto a máquinas como a humanos. Los organizadores han diseñado un recorrido que alterna etapas maratonianas con jornadas más cortas pero técnicamente exigentes, buscando el equilibrio entre resistencia y habilidad.

### Rivales de peso

En la categoría reina de motos, la pelea promete estar reñida. El vigente campeón, el australiano Daniel Sanders (KTM), parte como favorito, pero la lista de aspirantes es larga. Entre ellos destaca Edgar Canet, compañero de Schareina en el equipo Honda, quien con solo 20 años ya demostró su potencial al finalizar octavo en 2024. Su juventud y talento lo convierten en una alternativa real.

En coches, Sainz tendrá que enfrentarse a rivales de la talla de Nasser Al-Attiyah, Stéphane Peterhansel y otros especialistas del desierto. La fiabilidad del Ford será puesta a prueba en condiciones extremas, donde la resistencia mecánica es tan importante como la velocidad. La experiencia de sus adversarios en terreno saudí supone un desafío adicional que el madrileño deberá superar con astucia y regularidad.

### El espíritu del Dakar

Más allá de las especulaciones técnicas y deportivas, el Rally Dakar mantiene intacto su carácter único. No es solo una competición, sino una experiencia vital que transforma a quienes la viven. La frase de Sabine resume perfectamente su doble naturaleza: desafío para los valientes que se lanzan a la aventura, sueño para quienes siguen su evolución desde casa.

Para los dos representantes españoles, esta edición representa algo más que una carrera. Sainz busca consolidar su leyenda como uno de los grandes de la historia, mientras Schareina anhela inaugurar su propio capítulo en el palmarés. Ambos comparten la presión de un país entero que confía en ellos, pero también la pasión por un deporte que les define.

El desierto espera. Las motos rugirán y los coches levantarán polvo bajo el sol implacable de Arabia. En Yanbu comienza todo, pero solo en Dammam, tras atravesar penínsulas, montañas y mar de dunas, sabremos si la apuesta española ha culminado en éxito. Lo que está claro es que, una vez más, el Dakar no defraudará a quienes buscan en él la esencia pura del automovilismo extremo.

Referencias

Contenido Similar