La Fiorentina rescata la victoria ante la Cremonese en el descuento

Moise Kean anota el único gol del encuentro en el minuto 92, desbloqueando un partido tenso y lleno de ocasiones falladas

La Fiorentina consiguió una victoria agónica por 1-0 ante la Cremonese en un encuentro correspondiente a la Serie A italiana que mantuvo en vilo a los espectadores hasta el último suspiro. El delantero Moise Kean, que saltó al campo en el segundo tiempo, se convirtió en el héroe inesperado al batir la portería rival en el minuto 92, desbloqueando un marcador que parecía condenado al empate.

El choque, desarrollado en el estadio Artemio Franchi, evidenció las diferencias entre un conjunto viola que aspira a posiciones europeas y un rival comprometido en la lucha por la permanencia. Desde el inicio, el dominio territorial fue local, aunque la efectividad brilló por su ausencia durante los noventa minutos reglamentarios.

El primer tiempo transcurrió sin demasiadas sobresaltos en las áreas, con una Fiorentina que controlaba el balón pero carecía de profundidad en los metros finales. La Cremonese, bien ordenada tácticamente, esperó replegada y buscó sorprender a la contra, aunque sin fortuna. Las aproximaciones de los viola se sucedían por las bandas, especialmente por la derecha, pero los centros carecían de rematador o encontraban una defensa visitante bien posicionada.

La segunda mitad adquirió un cariz más vibrante. La Fiorentina intensificó su presión y comenzó a generar ocasiones claras de gol. En el minuto 73, Robin Gosens probó fortuna desde la frontal con un disparo potente que obligó al guardameta a intervenir. La sensación de gol crecía entre los aficionados locales, pero la falta de puntería y el acierto del portero rival mantenían el 0-0.

La Cremonese, lejos de conformarse, también tuvo sus opciones. En el 83, Antonio Sanabria cabeceó a las manos del cancerbero local tras un centro preciso de Franco Vázquez. La más clara para los visitantes llegó en el 88, cuando Alessio Zerbin conectó un remate desde el interior del área que el portero viola desvió milagrosamente, evitando el gol cantado.

Los cambios resultaron decisivos. El técnico de la Fiorentina movió ficha introduciendo a Moise Kean y a Hans Nicolussi Caviglia en el 85, buscando frescura en ataque. La jugada clave llegó en el segundo minuto del descuento. Un centro medido de Manor Solomon desde la derecha encontró la cabeza de Niccolò Fortini, cuyo testarazo fue repelido por el portero. El rechace cayó a los pies de Kean, que con sangre fría definió con la izquierda, colocando el balón junto al palo izquierdo e iniciando la celebración en el Franchi.

El gol fue revisado por el VAR por posible fuera de juego, pero finalmente se validó. Los últimos minutos fueron una sucesión de faltas y interrupciones que la Fiorentina supo gestionar con experiencia, manteniendo la ventaja mínima hasta el pitido final.

El encuentro dejó varias conclusiones tácticas. La Fiorentina demostró capacidad de sufrimiento y efectividad en el momento decisivo, cualidades fundamentales para un equipo con aspiraciones altas. La presencia de jugadores como Manor Solomon, activo por las bandas, y la entrada de Kean, demostraron la importancia de un banquillo competitivo.

Por su parte, la Cremonese ofreció una imagen digna, con una defensa solidaria y opciones claras en ataque. Sin embargo, la falta de pegada y el castigo en el descuento dejan un sabor amargo en un duelo directo para escapar de los puestos de descenso.

La victoria permite a la Fiorentina sumar tres puntos vitales en su carrera por la clasificación europea, mientras que la Cremonese se queda con las ganas de puntuar en un campo complicado. El gol de Kean no solo decide un partido, sino que refuerza la moral de un conjunto que necesitaba un triunfo para mantenerse en la pelea por los objetivos de la temporada.

El fútbol italiano vuelve a demostrar que no hay partidos fáciles y que la tenacidad y el acierto en los instantes finales marcan la diferencia entre el éxito y el fracaso. La Fiorentina respira aliviada; la Cremonese, a pesar de la derrota, puede sentirse orgullosa de su planteamiento, aunque el resultado no acompañe.

Referencias

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