Djokovic abandona la PTPA tras desacuerdos de transparencia

El tenista serbio anuncia su salida de la asociación que cofundó en 2020, citando problemas de gobernanza y uso de su imagen en demandas contra los organismos del tenis mundial

Novak Djokovic ha puesto fin a su vinculación con la PTPA (Asociación de Tenistas Profesionales), la organización sindical que él mismo ayudó a crear en 2020 junto al canadiense Vasek Pospisil. La noticia, comunicada a través de sus perfiles oficiales en redes sociales, llega en un momento crucial de su preparación para el Open de Australia, donde tiene previsto regresar a la competición del 12 al 17 de enero en el torneo de Adelaida.

La decisión del tenista balcánico, de 38 años y único miembro activo del mítico 'Big Three', no ha sido improvisada. En su comunicado, Djokovic explica que "tras una cuidadosa reflexión" ha optado por "retirarse por completo" de la asociación. Los motivos que esgrime apuntan directamente a la gestión interna de la organización: "recurrentes cuestionamientos sobre la transparencia, la gobernanza y la forma en que se han representado mi voz e imagen".

El origen de la PTPA se remonta a septiembre de 2020, cuando Djokovic y Pospisil decidieron crear una plataforma independiente para defender los intereses de los jugadores profesionales. Su objetivo era claro: dotar a los tenistas de una voz propia, separada de los organismos tradicionales que gobiernan el deporte. Sin embargo, la relación entre el serbio y la asociación se ha ido deteriorando en los últimos meses, culminando en esta ruptura definitiva.

El punto de inflexión llegó el pasado 18 de marzo, cuando la PTPA presentó una demanda legal de gran calado contra las principales instituciones del tenis mundial. El bufete de abogados contratado para la ocasión dirigió acciones judiciales contra la ATP, WTA, ITF e ITIA, acusándolas de comportamientos anticompetitivos y de perjudicar sistemáticamente a los deportistas.

La sorpresa mayor llegó cuando se hizo público que la firma de Novak Djokovic no aparecía entre los demandantes. En su lugar, figuraban nombres como Nick Kyrgios, Reilly Opelka, Tennys Sandgren o la australiana Anastasia Rodionova, junto a otros profesionales del circuito masculino y femenino. Esta ausencia generó especulaciones sobre el verdadero grado de implicación del serbio en la estrategia legal de la asociación.

En su despedida, Djokovic reconoce que "quizás algunas palabras utilizadas son demasiado fuertes", en referencia a los términos empleados en la demanda, donde se calificaba a los organismos del tenis como un "cártel" que ejercía "abusos sistemáticos" con "flagrante indiferencia" hacia el bienestar de los jugadores. Estas expresiones, lejos de ser un error, formaban parte del núcleo duro de la argumentación legal, pero parece que al tenista le incomodaba la radicalidad del lenguaje.

"Estoy orgulloso de la visión que Vasek y yo compartimos al fundar la PTPA, dando a los jugadores una voz más fuerte e independiente", reconoce Djokovic, "pero ha quedado claro que mis valores y mi enfoque ya no están alineados con la dirección actual de la organización". Esta declaración sugiere profundas discrepancias sobre el rumbo que ha tomado la asociación, especialmente en lo relativo a su estrategia de confrontación legal.

El tenista, que suma 24 títulos de Grand Slam en su palmarés, deja entrever que su imagen y su prestigio han sido utilizados de forma que no comparte. La gestión de la comunicación y la representación de su figura dentro de la PTPA habrían sido motivo de fricción constante, llevándole a distanciarse progresivamente hasta esta ruptura total.

Ahora, Djokovic anuncia que su foco estará puesto en su carrera profesional y en su vida familiar. "Seguiré contribuyendo al deporte de maneras que reflejen mis principios e integridad", asegura, dejando la puerta abierta a futuras iniciativas, pero bajo su propio criterio. Su despedida es claramente conciliadora con los jugadores: "Les deseo a los jugadores y a todos los involucrados lo mejor en su futuro, pero para mí, este capítulo ya está cerrado".

La salida de su máximo referente supone un duro golpe para la PTPA, que perdió buena parte de su legitimidad al no contar ya con el respaldo de quien fue su principal valedor. La asociación, que nació con el objetivo de reformar desde dentro el tenis profesional, se enfrenta ahora a un futuro incierto sin la figura que le dio visibilidad mundial.

Para el tenis en general, esta ruptura marca el fin de un intento de crear un sindicato alternativo con peso real en la gobernanza del deporte. Djokovic, que siempre ha sido crítico con la distribución de ingresos y la falta de representatividad de los jugadores en las decisiones, parece haber decidido que la confrontación directa no es el camino que desea transitar.

Con su mirada puesta en los próximos desafíos de la temporada, incluyendo la defensa de su título en Melbourne, el serbio cierra una etapa de activismo sindical que le llevó a cuestionar abiertamente a las autoridades del tenis. Su legado en este terreno queda ahora en entredicho, mientras el deporte sigue debatiendo sobre la mejor forma de proteger los intereses de sus protagonistas.

El capítulo de la PTPA en la vida de Novak Djokovic ha llegado a su fin, pero las preguntas que planteó sobre la gobernanza del tenis, la transparencia en la toma de decisiones y la representación de los jugadores siguen sin respuesta. Lo que cambia es que, a partir de ahora, esas batallas las librará desde la individualidad de su condición de leyenda viva del deporte, no como líder de una revolución colectiva.

Referencias

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