La jornada 19 de la Euroliga arrancó con una contundente victoria del Estrella Roja sobre el Anadolu Efes por 87-65 en el Sinan Erdem Dome de Estambul. El conjunto serbio, dirigido por Sasa Obradović, firmó un inicio de año redondo con un partido casi perfecto, mientras que el campeón turco sigue hundiéndose en la tabla con un balance cada vez más preocupante.
El encuentro, correspondiente al primer partido de 2025 en el calendario de la máxima competición europea, dejó claro el estado de forma de ambos equipos. Mientras el Estrella Roja mostró una solidez defensiva y un acierto ofensivo envidiables, el Anadolu Efes volvió a demostrar las carencias que le han llevado a una situación crítica en la clasificación.
El partido que se rompió en el segundo cuarto
El inicio del encuentro fue equilibrado, con ambos equipos midiéndose con cautela. Sin embargo, todo cambió radicalmente en el segundo periodo. Con el marcador ajustado, el Estrella Roja desató una feroz presión defensiva que asfixió por completo al conjunto de Pablo Laso. Un parcial demoledor de 16-0 entre el final del primer cuarto y el inicio del segundo transformó un duelo igualado en un auténtico monólogo serbio.
La sequía anotadora del Efes duró nada menos que siete minutos, una eternidad en el baloncesto de élite. Durante ese tiempo, los turcos no encontraron respuestas al agresivo planteamiento defensivo del Estrella Roja, que cerró todos los espacios y forzó pérdidas consecutivas. La situación se agravó por el desacierto exterior del Efes, que no anotó ni un solo triple en toda la primera mitad, un dato que refleja perfectamente su impotencia ofensiva.
Al descanso, el marcador reflejaba un contundente 43-23, y la remontada parecía una quimera casi imposible para los locales. El equipo serbio gestionó con inteligencia la ventaja en la segunda mitad, manteniendo la intensidad defensiva y evitando cualquier intento de reacción turca.
Jordan Nwora, el verdugo de su ex equipo
El máximo anotador del encuentro fue sin duda Jordan Nwora, que se enfrentaba a su antiguo equipo con una motivación extra. El alero estadounidense firmó un espectacular 24 puntos con un porcentaje de tiro excepcional, especialmente desde el perímetro (5/6 en triples). Su actuación fue un auténtico recital de eficiencia ofensiva, castigando una y otra vez a la defensa turca con lanzamientos de calidad.
Nwora no fue el único en brillar. Chima Moneke aportó 16 puntos y ocho rebotes, demostrando una vez más su capacidad para influir en ambos lados de la pista. Su energía y físico resultaron demasiado para el Efes, que no encontró la forma de neutralizar su impacto en la pintura.
Por su parte, Ebuka Izundu y Semi Ojeleye completaron el balance ofensivo con 11 puntos cada uno, mostrando la profundidad de rotación del Estrella Roja. La contribución de todo el plantel fue clave para mantener el ritmo durante los 40 minutos y no dar opción a la remontada.
El desolador panorama del Anadolu Efes
Del lado turco, la historia fue muy diferente. Nick Weiler-Babb fue el único jugador que mostró un nivel competitivo digno de la Euroliga, terminando con 17 puntos. Sin embargo, su esfuerzo resultó insuflante en un equipo que careció de ideas, acierto y, sobre todo, confianza.
Las ausencias del Anadolu Efes volvieron a pesar como una losa. La baja de Shane Larkin, uno de los líderes indiscutibles del equipo, y de Georgios Papagiannis en la pintura, dejó al conjunto de Laso sin sus referentes ofensivos y defensivos. La situación no mejoró con la llegada de Saben Lee, quien ni siquiera disputó minutos en este encuentro, lo que deja en entredicho su integración inmediata al sistema.
El balance final de 6-13 deja al Efes en una posición muy comprometida en la tabla. El campeón de la Euroliga hace dos temporadas parece una sombra de aquel equipo dominador, y cada derrota complica más sus opciones de acceder al playoff. La próxima jornada recibirán al Paris Basketball en un partido que ya se presenta como crucial para sus aspiraciones.
Implicaciones en la clasificación
Con esta victoria, el Estrella Roja mejora su balance a 11-8, consolidándose en la zona media-alta de la tabla y acercándose a las posiciones de playoff. El equipo serbio ha demostrado ser un rival temible en cualquier cancha, con un juego físico y una defensa que pueden sacar de quicio a los favoritos.
La victoria en Estambul es especialmente valiosa por el contexto: primer partido del año, cancha complicada y contra un rival históricamente poderoso. Este tipo de triunfos refuerzan la moral del grupo y envían un mensaje claro al resto de la competición.
El próximo desafío del Estrella Roja será contra el Valencia Basket en Belgrado, un partido que se presenta como una excelente oportunidad para seguir sumando victorias ante su afición. La regularidad será clave para mantenerse en la pelea por las primeras posiciones.
Análisis táctico del despliegue serbio
El planteamiento de Sasa Obradović fue magistral. El Estrella Roja salió con una defensa muy agresiva en el perímetro, cerrando los espacios de tiro del Efes y forzando el juego interior, donde los turcos no tenían sus mejores armas. La rotación constante y la intensidad mantenida durante todo el partido fueron factores determinantes.
En ataque, el equipo serbio mostró una gran paciencia para encontrar los mejores tiros, con un movimiento de balón fluido que desajustó constantemente la defensa rival. La capacidad de Nwora para crear su propio tiro y la presencia de Moneke en la pintura dieron a Obradović múltiples opciones ofensivas.
El control del rebote, con Moneke liderando en esta faceta, permitió al Estrella Roja limitar las segundas oportunidades del Efes y correr al contraataque, donde son especialmente peligrosos. Este dominio en ambos lados de la pista dejó sin argumentos al conjunto turco.
El contexto de la jornada 19
Este resultado abre la jornada 19 con una sorpresa mayúscula, aunque viendo el momento de forma de ambos equipos, tal vez no tanto. La Euroliga vive una temporada especialmente competitiva, donde la distancia entre los grandes favoritos y el resto de equipos se ha reducido considerablemente.
La victoria del Estrella Roja demuestra que en esta competición cualquier equipo puede ganar en cualquier cancha si muestra la intensidad y el compromiso adecuados. La regularidad será la clave para acceder al playoff, y los equipos que mejor gestionen los momentos de crisis y las bajas tendrán más opciones de éxito.
Por su parte, el Anadolu Efes necesita encontrar urgentemente soluciones. La lesión de Larkin ha dejado al equipo sin su conductor natural, y la falta de alternativas ofensivas está lastrando gravemente sus opciones. La llegada de Saben Lee debería dar un impulso al backcourt, pero su integración necesita tiempo que el Efes no tiene.
Próximos desafíos y perspectivas
El calendario no da tregua en la Euroliga, y ambos equipos afrontan compromisos inmediatos que marcarán su futuro inmediato en la competición. El Estrella Roja recibirá al Valencia Basket con la confianza por las nubes, buscando la tercera victoria consecutiva que les consolidaría en las posiciones de privilegio.
El Anadolu Efes, por su parte, se juega buena parte de sus opciones en el partido contra el Paris Basketball. Una nueva derrota en casa sería un golpe casi definitivo para sus aspiraciones de playoff, mientras que una victoria podría reactivar la moral de un grupo que parece perdido en demasiados momentos del partido.
La jornada 19 continuará con otros partidos de gran interés, pero el resultado de Estambul ya ha marcado el tono: la Euroliga no perdona la falta de intensidad y las ausencias de peso. Los equipos que mejor gestionen estas variables tendrán la llave del éxito en la segunda fase de la competición.
Conclusión
La victoria del Estrella Roja en Estambul es un claro ejemplo de cómo el trabajo en equipo, la intensidad defensiva y la eficiencia ofensiva pueden superar cualquier obstáculo. El equipo serbio ha enviado un mensaje contundente al resto de la competición: están en forma y no regalarán nada.
Por el contrario, el Anadolu Efes vive su peor momento en los últimos años. Las bajas, el desacierto y la falta de confianza han creado un círculo vicioso del que le costará salir. La temporada está lejos de terminar, pero el tiempo se agota para un equipo que necesita reaccionar ya si quiere seguir soñando con el playoff.
La jornada 19 de la Euroliga ha comenzado con una lección clara: en esta competición, no basta con el nombre o la historia reciente. Cada partido exige el máximo nivel, y el Estrella Roja ha demostrado estar más que preparado para el desafío.