El error geográfico de Fernando Tejero en Pasapalabra que sorprendió a todos

El actor confundió Chile con El Vaticano en una pregunta sobre fronteras durante el programa del 2 de enero

El programa Pasapalabra inauguró el año 2026 con una nueva entrega que, sin embargo, no contó con caras nuevas en su equipo de invitados. Los actores Fernando Tejero y Marta Hazas, la periodista y escritora Valeria Vegas, junto al diseñador Eduardo Navarrete, repetían presencia por segundo día consecutivo con el objetivo de ayudar a los concursantes a acumular el máximo tiempo posible para afrontar el desafío del Rosco. La recompensa por completar con éxito esta prueba superaba ya los 2,6 millones de euros, lo que convertía cada segundo ganado en absolutamente crucial para los participantes.

En esta ocasión, el madrileño Manu Pascual y la coruñesa Rosa Rodríguez continuaban su particular batalla en el concurso. Ambos habían firmado un empate en Nochebuena, y este 2 de enero ponían el broche de oro a su trayectoria de 2025 con nuevas tablas en el Rosco, lo que les garantizaba la permanencia en el programa sin tener que pasar por la temida Silla Azul. Manu afrontaba su programa número 414, mientras Rosa se enfrentaba a su entrega número 284 en el formato de Antena 3.

El momento más destacado de la jornada, sin embargo, no provino del desarrollo del Rosco propiamente dicho, sino de una de las pruebas previas. Durante la dinámica de Una de cuatro, el presentador Roberto Leal planteó una pregunta geográfica que desconcertó al actor Fernando Tejero, protagonista de una de las meteduras de pata más memorables de las últimas semanas.

La situación se desarrolló cuando Leal presentó cuatro países: Vietnam, Chile, El Vaticano y Suecia, con el juego de palabras «Nos vamos de paseo». La pregunta específica que recayó en Tejero requería identificar qué nación de esa lista únicamente comparte frontera con Italia, y cuyo límite territorial apenas supera los tres kilómetros de extensión.

A priori, se trataba de una cuestión de respuesta evidente para cualquier persona con conocimientos básicos de geografía. El Vaticano, el microestado ubicado enclavado dentro de Roma, es reconocido internacionalmente por ser el país más pequeño del mundo y por tener exclusivamente frontera terrestre con Italia. Sin embargo, la respuesta de Tejero no se ajustó a lo esperado.

El actor, conocido por su papel en El Cautivo y ganador del Goya a Mejor Actor Revelación por Días de fútbol, respondió sin titubear: «Chile». La respuesta, evidentemente incorrecta, generó un momento de tensión cómica en el plató. Chile, el país sudamericano que se extiende a lo largo de la costa del Pacífico, comparte fronteras con Argentina, Bolivia y Perú, pero se encuentra a más de 10.000 kilómetros de Italia.

La reacción de Tejero fue inmediata. Al instante reconoció el disparate que acababa de cometer, mostrando una mueca de incredulidad y asumiendo el error con humor. Al finalizar la prueba, el actor intentó justificar su lapsus atribuyéndolo a dificultades para escuchar correctamente la pregunta formulada por Roberto Leal, aunque el daño ya estaba hecho y el momento se había convertido en el foco de atención de la jornada.

A pesar de este incidente, el equipo naranja logró sumar un total de 18 segundos para Rosa Rodríguez, tiempo que resultaría fundamental para su posterior desempeño en el Rosco. Estos segundos adicionales le permitirían afrontar con mayor tranquilidad la prueba final, demostrando que incluso los errores más llamativos pueden tener un impacto positivo en el resultado global.

El programa continuó su desarrollo normalmente, con los otros invitados cumpliendo sus respectivas pruebas sin incidentes destacables. Marta Hazas, Valeria Vegas y Eduardo Navarrete completaron sus intervenciones con éxito, contribuyendo al acumulado de tiempo de los concursantes. La química entre los invitados y la dinámica habitual del concurso mantuvieron el interés del público, que sigue fielmente el programa cada tarde en Antena 3.

En cuanto a los datos de audiencia, Pasapalabra consolidó su posición como uno de los programas líderes de su franja horaria. La comparación con otros canles resultaba favorable, superando en número de espectadores a propuestas de cadenas competidoras. La fidelidad del público con el formato de Antena 3 se mantenía intacta, reforzada por momentos como el vivido con Fernando Tejero, que generan conversación y engagement en redes sociales.

El incidente geográfico del actor no pasó desapercibido en plataformas digitales. Inmediatamente, usuarios de Twitter y otros medios sociales comenzaron a comentar el lapsus, generando memes y bromas sobre la confusión entre el país sudamericano y el microestado europeo. El hashtag #Pasapalabra se convirtió en trending topic durante varias horas, con numerosas menciones al error de Tejero.

Este tipo de situaciones, aunque en principio comprometedoras para el invitado, resultan beneficiosas para el programa en términos de visibilidad y repercusión mediática. Los momentos espontáneos y los errores humanos son precisamente lo que el público valora en los programas de entretenimiento en directo, ya que aportan autenticidad y generan contenido viral.

Fernando Tejero, por su parte, cuenta con una extensa trayectoria profesional que va mucho más allá de este pequeño incidente televisivo. Su carrera en el cine español, con títulos como El Cautivo, El penalti más largo del mundo o la serie Aquí no hay quien viva, le ha consolidado como uno de los actores más reconocidos del panorama nacional. Su capacidad para reírse de sí mismo y asumir los errores con naturalidad es precisamente una de las cualidades que le han hecho ganarse el cariño del público.

El concurso Pasapalabra, por su parte, continúa demostrando su fortaleza como formato. Liderado por Roberto Leal, quien ha sabido mantener el legado del programa con profesionalidad y cercanía, el concurso se ha adaptado perfectamente a los nuevos tiempos, incorporando dinámicas que mantienen la esencia del formato original mientras atraen a nuevas generaciones de espectadores.

La pregunta que generó el error de Tejero forma parte de la sección Una de cuatro, una de las pruebas más dinámicas del programa. En ella, los invitados deben responder correctamente a preguntas sobre cuatro opciones presentadas, acumulando segundos para el concursante que representan. La velocidad de respuesta y la precisión son fundamentales, pero como quedó demostrado, la presión del directo puede jugar malas pasadas incluso a los participantes más experimentados.

El caso sirve para recordar que la geografía, aunque parezca una materia sencilla, puede generar confusiones cuando la presión del tiempo y las cámaras entran en juego. La distancia entre Chile y El Vaticano no es solo física, sino también conceptual: uno es una nación de más de 4.000 kilómetros de longitud con diversos ecosistemas, mientras el otro es un enclave urbano de menos de medio kilómetro cuadrado que alberga la sede del papado.

Para el equipo de Rosa Rodríguez, aquellos 18 segundos ganados a pesar del error resultaron ser determinantes. La gallega pudo completar su Rosco con mayor margen de maniobra, demostrando que en Pasapalabra cada segundo cuenta literalmente. La victoria final, aunque no se detalla en el fragmento, se presume que fue para ella, gracias en parte al tiempo adicional obtenido.

La repercusión del incidente trasciende el mero entretenimiento televisivo. En una época donde la información fluye constantemente y los errores se magnifican en redes sociales, la capacidad de los famosos para gestionar sus propios lapsus marca la diferencia entre un episodio olvidable y un momento viral que puede perjudicar su imagen. En este caso, la honestidad y la rapidez con la que Tejero asumió su error mitigaron cualquier impacto negativo.

El programa de Antena 3 sigue sumando episodios de éxito, con una audiencia fiel que valora tanto la emoción del concurso como los momentos de humor espontáneo. La combinación de concursantes habituales que luchan por bolsas millonarias y famosos que participan en las pruebas previas crea un equilibrio perfecto entre tensión competitiva y entretenimiento puro.

En definitiva, la metedura de pata de Fernando Tejero en Pasapalabra se suma a la larga lista de momentos memorables del programa, demostrando que incluso en los formatos más preparados y estructurados, la improvisación y los errores humanos son los que realmente conectan con el público. El actor, lejos de ocultarse, asumió el error con deportividad, mientras que el concurso salió reforzado con una nueva anécdota que los espectadores recordarán durante tiempo.

Referencias

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