Paco Arango se casa a los 59: quién es Begoña Aguilera, su prometida bilbaína

El fundador de la Fundación Aladina contraerá matrimonio en mayo con una profesional del sector financiero vasca de 43 años, una historia con guiño cinematográfico

Paco Arango, reconocido empresario y fundador de la Fundación Aladina, ha sorprendido al mundo social con el anuncio de su matrimonio a los 59 años. El compromiso se hizo público durante la presentación de su libro solidario "Si no crees en Dios te doy su teléfono", celebrada el pasado 11 de febrero en Madrid, donde el propio Arango compartió los detalles de esta nueva etapa personal.

El evento, que congregó a amigos, periodistas y colaboradores, trascendió su objetivo literario para convertirse en un testimonio íntimo. Arango, hijo del recordado empresario Plácido Arango (fundador del Grupo Vips), reveló que contraerá matrimonio por la Iglesia en mayo próximo con Begoña Aguilera Navajas, una profesional bilbaína de 43 años que ha conquistado su corazón y, según él mismo admite, ha cambiado su perspectiva sobre el compromiso.

El guiño de la madre: un deseo cumplido

Uno de los momentos más emotivos de la presentación llegó cuando Arango evocó la memoria de su madre, Maite García-Urtiaga, bilbaína fallecida hace cuatro años. Con voz pausada, recordó sus últimas palabras de consejo: "Antes de morir me dijo: 'Paco, no estés solo. Búscate una mujer vasca que te cuide'". La respuesta del entonces soltero empedernido fue tajante: le aseguró que no pensaba casarse "ni de broma".

El destino, sin embargo, tenía otros planes. Con una sonrisa entre cómplice y sorprendido, Arango confesó ante los asistentes: "Pues me caso con una vasca que me mandó mi madre". La frase, que rápidamente se convirtió en el titular de la jornada, resume la esencia de una historia que mezcla el destino, el respeto filial y un toque de humor característico del empresario.

Un encuentro cinematográfico

La forma en que Paco y Begoña se conocieron parece sacada de un guion de comedia romántica. Todo sucedió en una cena improvisada, organizada por una amiga común poco después del fallecimiento de la madre de él. El plan original era reunir a varias mujeres solteras, pero una de las invitadas canceló a última hora. En ese vacío imprevisto, el anfitrión llamó a Paco para que ocupara el lugar.

Begoña estaba allí. Lo que comenzó como una situación fortuita se transformó en una conexión profunda e inmediata. Desde aquella noche, no se han separado. Actualmente comparten domicilio en Madrid y aprovechan cada oportunidad para viajar juntos, consolidando una relación que ha crecido con rapidez pero también con solidez.

Un detalle simbólico que conmovió especialmente a Arango es el colgante que Begoña lleva desde el compromiso. Se trata de una pieza en forma de corazón que él regaló a su madre, adquirida en la prestigiosa casa de subastas Christie’s. "Veo la mano de mi madre todo el tiempo y eso me hace feliz", reconoció, evidenciando cómo el pasado y el presente se entrelazan en esta nueva etapa.

Begoña Aguilera: perfil de una profesional excepcional

Más allá de su rol como futura esposa de un hombre de negocios de alto perfil, Begoña Aguilera Navajas tiene una trayectoria profesional impecable. Natural de Bilbao, se licenció en Administración y Dirección de Empresas en la Universidad de Deusto, centro privado de referencia en la capital vizcaína. Su ambición la llevó pronto a Madrid, donde ha desarrollado una exitosa carrera en el complejo mundo de las finanzas.

Con más de dos décadas de experiencia en el sector, Begoña ocupa actualmente el puesto de Head of Investor Relations & ESG en Sherpa Capital, una firma de capital privado que gestiona un volumen superior a los 350 millones de euros. Su expertise abarca áreas clave como el private equity, la financiación apalancada y las operaciones de fusiones y adquisiciones, lo que la convierte en una de las profesionales más respetadas de su campo.

Su perfil no se limita al éxito económico. Begoña ha demostrado una vocación clara por la responsabilidad social corporativa, liderando la estrategia de sostenibilidad (ESG) de su empresa y participando activamente en iniciativas que buscan un impacto positivo en la sociedad.

Compromiso social: más allá de las finanzas

La implicación de Begoña en causas solidarias no es nueva. Desde hace tiempo colabora con la Fundación Aladina, organización que Paco Arango creó para apoyar a niños y adolescentes con cáncer. Su compromiso es tan activo que el año pasado se la pudo ver sirviendo bebidas en el mercadillo solidario celebrado en el Hotel Eurobuilding, participando como una voluntaria más sin distinciones.

Además, según consta en su perfil profesional de LinkedIn, Begoña extiende su labor filantrópica más allá de nuestras fronteras. Desde hace un año colabora como voluntaria con Mensajeros de la Paz Argentina, demostrando que su conciencia social trasciende el ámbito nacional.

Esta alineación de valores entre la pareja resulta evidente. Mientras Paco ha dedicado gran parte de su vida a la Fundación Aladina, Begoña no solo lo acompaña en el proyecto personal, sino que ya forma parte activa de su patronato, consolidando una unión que va más allá del ámbito privado.

La boda: detalles de una celebración íntima

Aunque la fecha exacta no ha trascendido, la ceremonia está fijada para mayo en Madrid. Arango, con su característica sinceridad, admitió entre risas: "Qué follón es casarse, amigos", mostrando cierta abrumación ante los preparativos, pero también una decisión firme e irrevocable.

El enlace será religioso, un aspecto que cobra especial significado dada la devoción que Arango siente por su madre y las señales que percibe de su presencia en este nuevo capítulo. La elección de Madrid como escenario también resulta lógica, ya que ambos residen en la capital y han construido allí su vida en común.

Una unión de vidas y propósitos

Lo que hace especial esta relación no es solo la diferencia de edad o el perfil público de Arango, sino la confluencia de trayectorias y valores. Por un lado, un empresario que ha canalizado su herencia familiar hacia la filantropía, creando una de las fundaciones más reconocidas en el ámbito oncológico pediátrico en España. Por otro, una profesional de élite que ha alcanzado el éxito en el competitivo mundo financiero sin perder su sensibilidad social.

Su historia demuestra que el amor no entiende de edades ni de planes preconcebidos. Arango, quien juró no casarse, encontró en Begoña no solo una pareja, sino una aliada para sus proyectos solidarios. Ella, a su vez, ha encontrado en él un compañero que comparte su compromiso con causas más grandes que el éxito individual.

El contexto familiar también juega un papel crucial. La figura de Plácido Arango, el patriarca que transformó el sector de la restauración en España, y la de Maite García-Urtiaga, cuyo último deseo parece haberse cumplido de forma casi mágica, están presentes en cada detalle de esta unión.

Conclusiones: un nuevo capítulo

El anuncio de la boda de Paco Arango y Begoña Aguilera no es solo una noticia de sociedad. Es un relato sobre cómo la vida sorprende, cómo el destino teje conexiones inesperadas y cómo el amor puede llegar cuando menos se espera, pero exactamente cuando se necesita.

En una época donde las relaciones públicas suelen estar cuidadosamente planificadas, la sinceridad con la que Arango ha compartido su historia resulta refrescante. No hay artificios, solo la celebración de una conexión genuina que ha transformado la vida de un hombre que parecía destinado a la soltería permanente.

La pareja no solo unirá sus vidas personales, sino también sus proyectos solidarios, creando una alianza que promete tener un impacto significativo en el tejido social español. Mientras tanto, el colgante de Christie’s seguirá brillando sobre el corazón de Begoña, recordándoles a ambos que a veces, las manos que ya no están siguen guiando nuestros pasos hacia el futuro.

Referencias