Accidente de Adamuz: el informe de la Guardia Civil apunta a fallos de mantenimiento

El documento no descarta el sabotaje ni la rotura de la infraestructura ferroviaria en el siniestro que causó 46 víctimas mortales

El accidente ferroviario de Adamuz que conmocionó a España el pasado mes de enero continúa bajo investigación. La Guardia Civil ha presentado ante el Juzgado de Montoro un primer informe preliminar donde recopila las actuaciones realizadas hasta el momento y avanza las líneas de investigación que se están siguiendo para esclarecer las causas del siniestro, que se cobró la vida de 46 personas y dejó más de un centenar de heridos.

Este documento, fechado el 5 de febrero y elaborado por los agentes de la Zona de Andalucía de la Comandancia de Córdoba, constituye un primer paso en la compleja labor de investigación que busca determinar las responsabilidades penales que puedan derivarse de la tragedia. El escrito, al que ha tenido acceso la prensa, detalla los objetivos iniciales de la investigación y las hipótesis que, por el momento, no han sido descartadas por los investigadores.

Los objetivos marcados por el Instituto Armado se centraban en seis puntos fundamentales: determinar el lugar exacto donde se produjo el accidente, establecer el modo en que ocurrió, identificar los trenes implicados, reconocer a pasajeros y tripulación, confirmar la identidad de las víctimas mortales y, sobre todo, esclarecer las causas que desencadenaron el fatal desenlace.

Sin embargo, pese a las intensas diligencias realizadas durante las primeras semanas, el informe reconoce que aún no ha sido posible resolver de forma definitiva el punto exacto del siniestro. Los investigadores estudian la hipótesis de que el origen se situara en la vía férrea a la altura del punto kilométrico 318,693, en dirección Madrid, ubicado en el término municipal de Adamuz, próximo al conocido como Cerro de la Majaharta.

Múltiples hipótesis abiertas

Uno de los aspectos más relevantes del informe es que la Guardia Civil mantiene abiertas varias líneas de investigación sin descartar ninguna de ellas. Entre las posibilidades contempladas figuran desde un posible sabotaje hasta una rotura en la soldadura de la infraestructura, pasando por la falta de mantenimiento de la vía.

La amplitud del espectro de hipótesis refleja la complejidad del caso y la cautela con la que los investigadores están abordando el análisis de las evidencias. No se ha señalado con preferencia ninguna de estas vías, lo que indica que la investigación se mantiene abierta a todas las posibilidades hasta que los peritajes técnicos y las pruebas recabadas permitan descartar o confirmar cada una de ellas.

Análisis de la infraestructura ferroviaria

La inspección de la infraestructura ferroviaria ha revelado indicios significativos que apuntan a problemas en la vía. Los investigadores han constatado la rotura de un riel y de una soldadura en el lugar del accidente, elementos que son fundamentales para entender la dinámica del siniestro.

En concreto, se ha identificado que uno de los carriles afectados podría ser de fabricación defectuosa. Este riel llevaba la inscripción "Ensidesa" correspondiente al año 2023, lo que ha llevado a los investigadores a requerir a ADIF, el administrador de infraestructuras ferroviarias, que aporte información completa sobre el lote de rieles utilizados en ese tramo concreto de vía.

Además, la soldadura que unía los carriles también está bajo sospecha. Los agentes han detectado que esta conexión, que unía carriles de diferentes épocas -uno de ellos datado en 1989-, pudo haber sido defectuosa. Por este motivo, se ha solicitado la identificación de los operarios que realizaron la soldadura de los rieles, así como los certificados y protocolos de actuación que se siguieron en esa intervención.

Requerimientos a ADIF y peritajes

La Guardia Civil ha exigido a ADIF que entregue todos los ensayos de calidad realizados tanto por la empresa ejecutora de los trabajos de mantenimiento como por el laboratorio receptor de la obra. En esta petición se incluye la razón social y los datos de contacto completos de ambos laboratorios, con el objetivo de poder reconstruir todo el proceso de control de calidad que debió seguirse en el mantenimiento de esa sección de vía.

Estas solicitudes, que han tenido que repetirse en algunos casos, forman parte de la estrategia investigadora para determinar si existieron negligencias en el cumplimiento de los protocolos de seguridad y mantenimiento de la infraestructura ferroviaria.

Visualización de cámaras de seguridad

Otra de las líneas de investigación ha sido el análisis de las cámaras de seguridad del edificio que ADIF tiene en la zona. Aunque estos dispositivos han proporcionado indicios sobre la hora exacta del accidente, no han permitido a los investigadores visualizar el momento de la colisión, lo que limita su capacidad para reconstruir con precisión la secuencia de eventos.

Este obstáculo técnico ha llevado a la Guardia Civil a complementar esta fuente de evidencia con otros métodos de investigación, incluyendo el trabajo de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), cuyos especialistas están apoyando el análisis técnico del siniestro.

Colaboración con la CIAF

La Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios, dependiente del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, está proporcionando el respaldo técnico especializado que requiere un caso de esta magnitud. Los peritos de la CIAF están analizando todos los elementos físicos y documentales para determinar las causas técnicas que provocaron el descarrilamiento.

Esta colaboración interinstitucional es crucial, ya que la Guardia Civil necesita de la experticia técnica de la CIAF para poder traducir los hallazgos físicos en conclusiones jurídicas que puedan sustentar una posible imputación penal.

El desafío de la reconstrucción

El informe deja claro que la reconstrucción del accidente es un proceso complejo y minucioso que requiere tiempo. Los investigadores han tenido que solicitar repetidamente información a diferentes entidades y están pendientes de los resultados de los peritajes técnicos que determinarán si la causa fue un fallo material, un error humano, una negligencia en el mantenimiento o, incluso, una actuación deliberada.

La falta de mantenimiento de la infraestructura ferroviaria emerge como una de las hipótesis más sólidas, aunque no la única. La combinación de carriles de diferentes épocas, la posible defectuosidad de la soldadura y la necesidad de verificar la calidad de los materiales utilizados apuntan a que la conservación de la vía podría haber sido insuficiente.

Contexto del siniestro

El accidente ocurrió cuando un tren de alta velocidad circulaba por la línea que une Madrid con Andalucía. En un tramo próximo a Adamuz, provincia de Córdoba, el convoy sufrió un descarrilamiento que provocó el fatal balance de víctimas. Desde el primer momento, las autoridades activaron todos los protocolos de emergencia y se desplegó un dispositivo de rescate sin precedentes.

La magnitud de la tragedia ha puesto el foco en la seguridad del ferrocarril español y en los sistemas de mantenimiento y control de la red de ADIF. El Gobierno y las autoridades competentes han prometido una investigación exhaustiva y total transparencia en las conclusiones.

Investigación en curso

El informe de la Guardia Civil es solo el primero de una serie de documentos que se irán presentando ante el juzgado a medida que avancen las investigaciones. Los agentes continúan recabando pruebas, tomando declaraciones a técnicos y responsables de mantenimiento, y esperando los resultados de los análisis de laboratorio sobre los restos de la vía.

La investigación judicial, dirigida por el Juzgado de Instrucción de Montoro, mantiene el secreto de las actuaciones para preservar la integridad del proceso, aunque ha permitido que trascendan algunos detalles del trabajo realizado por la Guardia Civil.

Implicaciones para el futuro

Mientras se esperan resultados definitivos, el sector ferroviario y las autoridades de transporte están revisando los protocolos de seguridad y mantenimiento. El accidente de Adamuz ha puesto de manifiesto la necesidad de contar con sistemas de inspección más rigurosos y con una trazabilidad completa de los materiales y trabajos realizados en la red ferroviaria.

La posibilidad de que una falla en el mantenimiento haya sido la causa del peor accidente ferroviario de las últimas décadas en España ha generado una profunda reflexión sobre la gestión de la infraestructura crítica del país. La edad de algunos de los carriles, la calidad de las soldaduras y los controles de calidad son aspectos que están siendo revisados a fondo.

Conclusiones preliminares

Aunque el informe no ofrece conclusiones definitivas, sí establece las bases sobre las que se construirá la investigación final. La combinación de hipótesis técnicas, la revisión de documentación y la reconstrucción de los hechos mediante peritajes especializados conforman un proceso que, según las autoridades, será exhaustivo y riguroso.

La Guardia Civil ha transmitido al juzgado su compromiso de continuar con todas las líneas de investigación abiertas hasta que se pueda determinar con certeza científica y jurídica qué fue lo que provocó el descarrilamiento. Solo entonces se podrá establecer si existen responsabilidades penales y de qué naturaleza son.

Mientras tanto, las familias de las víctimas y los heridos esperan respuestas que les ayuden a entender por qué ocurrió la tragedia y que se establezcan las medidas necesarias para que un suceso similar no vuelva a repetirse en el futuro. La sociedad española, en general, comparte esa expectativa de claridad y exigencia de responsabilidades.

Referencias