Obras en la A-7 provocan caos de tráfico en Murcia y Alcantarilla

Desvío obligatorio genera retenciones de 10 kilómetros y colapsa vías alternativas como la N-340 y la A-30

El tráfico en la autovía A-7 se ha visto seriamente afectado este domingo por la tarde debido a unas obras imprevistas que han obligado a desviar a todos los vehículos en dirección Alicante. La circulación se ha colapsado generando importantes retenciones que superan los diez kilómetros de longitud, transformando un trayecto habitual en una prueba de paciencia para miles de conductores.

Según las informaciones facilitadas por la Dirección General de Tráfico (DGT), los trabajos de mantenimiento han requerido el cierre total de todos los carriles en el sentido hacia Alicante, concretamente entre los puntos kilométricos 583 y 578, a la altura de Murcia y Alcantarilla. Esta decisión, aunque necesaria para garantizar la integridad de la infraestructura, ha llegado en uno de los momentos de mayor afluencia del fin de semana.

El desvío obligatorio comenzó a regir a partir de las 17:30 horas de este domingo, provocando de inmediato una densidad de tráfico inusual para un día festivo. Los conductores que se dirigían hacia la costa alicantina se han visto obligados a buscar rutas alternativas, saturando así otras vías de comunicación que no estaban preparadas para soportar tal volumen de vehículos de forma simultánea.

Las consecuencias no se han hecho esperar. Las retenciones se han extendido rápidamente, alcanzando una longitud aproximada de diez kilómetros en el tramo afectado. El punto kilométrico 585 se ha convertido en el inicio de un embudo de tráfico que se prolonga hasta el 580, generando tiempos de espera considerablemente superiores a lo habitual. Muchos conductores han reportado retrasos de hasta una hora en trayectos que normalmente les toma quince minutos.

Pero el impacto no se ha limitado únicamente a la autovía A-7. Las carreteras alternativas que la DGT recomendaba como vías de desvío también han experimentado una saturación importante. La carretera nacional N-340, una de las rutas paralelas clásicas que ha servido de alternativa durante décadas, presenta problemas de circulación entre los puntos kilométricos 645 y 650, con una densidad de vehículos que dificulta el flujo normal y genera nuevos cuellos de botella en los accesos a los municipios cercanos.

Por su parte, la autovía A-30, que discurre por Alcantarilla en dirección al polígono empresarial de San Andrés, también muestra signos de congestión entre los puntos 142 y 140. Esta vía, crucial para el transporte de mercancías y los desplazamientos laborales, ha visto incrementado su tráfico de forma exponencial. Incluso el propio tramo del viaducto de la A-7 en Javalí Nuevo, entre los puntos 575 y 578, registra complicaciones en la circulación, creando una situación de caos vial que se extiende por múltiples puntos de la red viaria regional.

Ante esta situación, las autoridades de tráfico recomiendan a los conductores que planifiquen sus desplazamientos con antelación y consulten las aplicaciones de tráfico en tiempo real antes de emprender su viaje. La DGT ha activado sus protocolos de gestión de emergencias viales para intentar descongestionar la zona lo antes posible, desplegando patrullas en los puntos críticos y actualizando la señalización variable para informar a los usuarios.

Para aquellos que necesiten desplazarse por la zona en las próximas horas, se sugieren varias alternativas prácticas. Si el destino es Alicante o la costa levantina, puede resultar más conveniente retrasar el viaje hasta que la situación se normalice, especialmente si no se trata de un desplazamiento urgente. En caso de que el desplazamiento sea impostergable, se recomienda utilizar la red de carreteras secundarias que atraviesan el interior de la región, aunque estos itinerarios pueden suponer un incremento significativo en el tiempo de viaje, a veces duplicando la duración del trayecto original.

La previsión meteorológica también juega un papel importante en estos casos. Si las condiciones climáticas adversas se suman a las complicaciones viales, el riesgo de incidentes aumenta considerablemente. Por ello, es fundamental mantener la distancia de seguridad, reducir la velocidad y extremar la precaución en los puntos de incorporación y en los carriles restringidos. La visibilidad reducida por la noche puede agravar la situación, por lo que es recomendable encender las luces apropiadas y evitar los faros altos cuando haya tráfico denso.

Las obras que han motivado este corte de tráfico forman parte del plan de mantenimiento de infraestructuras viarias que la administración está llevando a cabo en la región de Murcia. Aunque estas intervenciones son necesarias para garantizar la seguridad y el buen estado de las carreteras, su ejecución en horarios de máxima afluencia puede generar importantes molestias a los ciudadanos. La planificación de estos trabajos debería considerar los patrones de movilidad para minimizar el impacto en los usuarios.

La DGT ha establecido un dispositivo especial de regulación del tráfico con agentes en la zona para gestionar la circulación y asistir a los conductores. La información se actualiza de forma continua a través de sus canales oficiales, incluyendo la aplicación móvil DGT, su página web y las redes sociales. Los usuarios pueden también sintonizar las emisoras de radio que ofrecen información de tráfico en tiempo real para recibir actualizaciones mientras conducen.

Para los residentes en Murcia y Alcantarilla, esta situación recuerda la importancia de contar con una red de transporte público eficiente que pueda servir como alternativa en momentos de colapso vial. La planificación urbana y la gestión del tráfico son elementos clave para la calidad de vida en las áreas metropolitanas. La apuesta por el transporte sostenible y las infraestructuras que favorezcan la movilidad alternativa se vuelve cada vez más necesaria en contextos como este.

Mientras tanto, los conductores afectados por estas retenciones deben mantener la calma y la paciencia. La agresividad al volante y las maniobras bruscas solo contribuyen a empeorar la situación y aumentan el riesgo de accidentes. La colaboración ciudadana es esencial para superar estas situaciones con la menor afectación posible. Respetar las distancias, no invadir el carril bus-va, y seguir las indicaciones de los agentes son comportamientos que facilitan la fluidez del tráfico.

Se espera que los trabajos finalicen en las próximas horas, aunque la DGT no ha especificado un horario exacto para la reapertura total de la autovía. La recomendación general es evitar la zona si es posible y, en caso contrario, extremar las precauciones y seguir las indicaciones de los agentes de tráfico. La normalidad en la circulación podría tardar varias horas en restablecerse completamente, incluso después de que se retiren los cortes, debido al efecto dominó que generan estas situaciones.

La experiencia de este domingo sirve como recordatorio de lo vulnerable que puede ser nuestra red de carreteras ante intervenciones puntuales y de la importancia de una comunicación efectiva entre las autoridades y los ciudadanos para minimizar el impacto de estas actuaciones. La información temprana y clara permite a los conductores tomar decisiones informadas y buscar alternativas antes de verse atrapados en los atascos. La cooperación entre administración y ciudadanía es fundamental para una movilidad más eficiente y segura.

Referencias