Tragedia en Manlleu: cinco adolescentes mueren en incendio de trastero

Las víctimas, de entre 14 y 17 años, fallecieron por inhalación de humo en un espacio sin ventilación que utilizaban como punto de encuentro. Los Mossos descartan la explosión de gas de la risa.

Una tragedia sin precedentes ha conmocionado la localidad barcelonesa de Manlleu tras el fallecimiento de cinco adolescentes en un incendio originado en un trastero de azotea. Los jóvenes, cuyas edades oscilaban entre los 14 y los 17 años, perdieron la vida la noche del lunes cuando las llamas consumieron el pequeño espacio que, según han confirmado las autoridades, servía como lugar de reunión para jóvenes del municipio.

Las víctimas mortales estudiaban en los institutos locales Antoni Pous y del Ter, centros educativos que han activado de inmediato protocolos de emergencia psicológica para atender a la comunidad escolar. Cuatro de los fallecidos eran alumnos del Instituto Antoni Pous, mientras que el quinto estudiaba en el Institut del Ter, ambos centros ubicados en la misma localidad osonense.

La investigación preliminar de los Mossos d'Esquadra ha descartado de forma tajante la hipótesis inicial que apuntaba a una posible explosión de gas de la risa. Los agentes no encontraron ninguna bombona de óxido nitroso en las ruinas del trastero, lo que desmonta la teoría de que el siniestro pudiera haberse originado por la combustión de este material. En su lugar, los investigadores barajan que el fuego comenzara por una combustión accidental, posiblemente causada por un cigarrillo mal apagado que prendió en los muebles y colchones acumulados en el interior.

El trastero, situado en la azotea de un edificio de cinco plantas ubicado en la calle Montseny, presentaba condiciones extremadamente precarias. Según las fuentes policiales, el espacio carecía de cualquier sistema de ventilación e iluminación adecuada, lo que convirtió el incendio en una trampa mortal. Los materiales almacenados, fundamentalmente trastos viejos y colchones, actuaron como combustible acelerando la propagación de las llamas y generando una densa humareda tóxica.

Los jóvenes quedaron atrapados por la inhalación de humo tóxico en cuestión de minutos, sin poder localizar la salida en la oscuridad y desorientación provocada por los gases. La ausencia de ventanas o cualquier tipo de ventilación natural hizo que el monóxido de carbono y otros gases venenosos se acumularan rápidamente, provocando la pérdida de conocimiento antes de que pudieran reaccionar.

Dos chicas más que se encontraban en el lugar lograron escapar con heridas leves, al igual que otras cinco personas que fueron atendidas por el Sistema de Emergencias Médicas (SEM). Este último desplegó un dispositivo sin precedentes con 11 ambulancias y dos equipos especializados en apoyo psicológico para atender tanto a los supervivientes como a los familiares y amigos que acudieron al lugar.

Los vecinos del inmueble han reconocido que la puerta de entrada al edificio permanecía habitualmente abierta, lo que facilitaba el acceso de los jóvenes al trastero. Según sus testimonios, era habitual ver a adolescentes subiendo a la azotea para "pasar el rato" en ese espacio que, oficialmente, debía servir para almacenaje pero que había derivado en un punto de encuentro juvenil clandestino.

El edificio, que alberga a familias vulnerables y cuenta con algunas viviendas ocupadas, pertenece al parque público de vivienda del Ayuntamiento de Manlleu. El alcalde, Arnau Rovira, ha admitido en declaraciones a los medios que el consistorio desconocía por completo que el trastero estuviera siendo utilizado con esta finalidad, lo que ha abierto un debate sobre la gestión y seguridad de las zonas comunes en edificios municipales.

La comunidad educativa ha quedado devastada por la pérdida. Equipos de psicólogos se desplazaron inicialmente a los institutos para ofrecer apoyo a los alumnos, pero finalmente las clases fueron suspendidas y el centro escolar fue evacuado. Las amigas de las víctimas han mostrado su consternación y han destacado la necesidad de espacios seguros para la juventud en la localidad.

La investigación continúa abierta mientras los Mossos d'Esquadra analizan los indicios recogidos en el lugar del siniestro. Los agentes trabajan con la hipótesis de una combustión accidental, descartando cualquier tipo de explosión previa al incendio. La ausencia de bombonas de gas en el interior del trastero refuerza esta línea investigadora.

Este trágico suceso ha puesto de manifiesto la necesidad de revisar las condiciones de seguridad en espacios comunes de edificios públicos, especialmente aquellos que puedan ser accesibles a menores. La falta de control de accesos, sumada a la ausencia de medidas de ventilación y la acumulación de material combustible, ha creado un caldo de cultivo para una catástrofe que bien podría haberse evitado.

La localidad de Manlleu, con poco más de 20.000 habitantes, ha decretado tres días de luto oficial y ha activado todos los recursos municipales para acompañar a las familias afectadas. La tragedia ha generado una ola de conmoción en toda la comarca de Osona y ha reavivado el debate sobre la falta de espacios juveniles seguros y la necesidad de políticas públicas que garanticen la protección de los adolescentes.

Mientras tanto, las familias inician los trámites para los funerales de las cinco víctimas, en un duelo colectivo que ha unido a toda la comunidad en el dolor y la reflexión sobre cómo prevenir futuras desgracias de esta magnitud. La investigación policial continúa su curso para esclarecer todos los detalles de este siniestro que ha marcado a la localidad para siempre.

Referencias