BYD filtra su nuevo SUV eléctrico gigante: 400 km de autonomía en solo 5 minutos

El gigante chino prepara un SUV de más de 5,2 metros con tecnología de 1.000 voltios que revolucionará la recarga ultrarrápida

El gigante asiático de la movilidad eléctrica vuelve a sorprender. BYD, líder indiscutible en el sector de vehículos eléctricos, ha visto filtradas las primeras imágenes y especificaciones técnicas de su próximo SUV de gran tamaño, una apuesta ambiciosa que promete redefinir los estándares de la electromovilidad premium. El Ministerio de Industria y Tecnología de la Información de China (MIIT) ha sido, una vez más, la fuente de estas revelaciones que anticipan uno de los lanzamientos más esperados del año.

Las dimensiones de este nuevo modelo son, literalmente, descomunales. Con una longitud que oscila entre los 5,26 y 5,30 metros, una anchura de 1,99 metros y una altura que se sitúa en torno a 1,80 metros, este SUV se posiciona directamente en la categoría de los vehículos de lujo de gran tamaño. La distancia entre ejes, que alcanza los 3,13 metros, garantiza un espacio interior generoso, mientras que su peso de 3.245 kilogramos refleja la robustez de su arquitectura eléctrica y la presencia de baterías de alta capacidad.

Aunque el nombre oficial aún no ha sido confirmado por la marca, los medios especializados chinos especulan con dos posibilidades: BYD Datang o Tang 9. Esta última opción cobra especial relevancia si consideramos que el número nueve posee un significado superlativo en la cultura china, asociado a la excelencia y la grandeza. Sea cual sea su denominación final, lo que está claro es que este modelo representará la cúspide de la gama SUV de BYD.

La verdadera revolución, sin embargo, no reside únicamente en sus dimensiones. El corazón tecnológico de este gigante sobre ruedas es la plataforma Super e-platform, la misma arquitectura que sustenta los modelos más exclusivos de la marca. Esta plataforma incorpora un avance que marca un antes y un después en la industria: un sistema de voltaje integral de 1.000 voltios. Para contextualizar, la mayoría de los vehículos eléctricos de alta gama actualmente operan a 800 voltios.

Este salto tecnológico permite alcanzar una capacidad de recarga de 1 megavatio (1.000 kW), una cifra que suena casi a ciencia ficción pero que está a punto de materializarse. En la práctica, esto se traduce en la posibilidad de añadir 400 kilómetros de autonomía en tan solo cinco minutos. Una velocidad de carga que, como afirmó el CEO de BYD Wang Chuanfu, busca que "cargar un coche eléctrico sea tan rápido como repostar uno de gasolina".

Los modelos que ya utilizan esta tecnología, como el Tang L y el Han L, demuestran su potencial: pueden pasar del 10% al 70% de carga en apenas seis minutos, completando el ciclo completo en aproximadamente veinte minutos. Estos números no solo eliminan la ansiedad por la autonomía, sino que redefinen por completo la experiencia de usuario en los desplazamientos de larga distancia.

En cuanto a las opciones mecánicas, el MIIT ha desvelado tres configuraciones distintas. Las dos primeras versiones emplean un motor eléctrico único, disponible en dos niveles de potencia: 300 kW (408 CV) y 370 kW (503 CV). Para quienes busquen el máximo rendimiento, la tercera variante incorpora una configuración de doble motor, combinando un propulsor delantero de 215 kW (292 CV) con otro trasero de 370 kW (503 CV). Aunque la potencia total de esta versión dual no ha sido confirmada, las cifras individuales anticipan unas prestaciones extraordinarias.

Respecto a la batería, el MIIT no ha especificado detalles concretos, pero las inferencias son claras. El Tang L, hermano menor sobre la misma plataforma, monta una batería de fosfato de hierro y litio (LFP) de 100,5 kWh. Es razonable esperar que este nuevo modelo, de mayores dimensiones y ambiciones, equipa al menos esa misma capacidad, si no una superior. La autonomía oficial permanece bajo secreto, pero el Tang L homologa hasta 670 kilómetros bajo el ciclo de homologación chino, por lo que el nuevo SUV gigante podría superar holgadamente esa cifra.

El diseño exterior, aunque solo hemos visto imágenes filtradas, muestra líneas señoriales y una presencia imponente. La estética sigue la evolución del lenguaje de diseño de BYD, con una parrilla delantera que integra elegantes elementos luminosos y una silueta que equilibra musculoso y sofisticación. Cada detalle parece pensado para transmitir lujo y progreso tecnológico.

La estrategia de lanzamiento contempla una llegada al mercado chino durante el primer semestre del año, mientras que Europa, y concretamente España, deberá esperar hasta 2026. Este desfase temporal es habitual en la industria, permitiendo a la marca ajustar la oferta a las especificaciones y preferencias del mercado europeo.

El impacto de este lanzamiento va más allá de las cifras técnicas. BYD está demostrando una capacidad de innovación sin precedentes, liderando la transición hacia una movilidad eléctrica verdaderamente competitiva con los vehículos de combustión interna. La tecnología de carga ultrarrápida a 1.000 voltios no es solo una especificación más; es la respuesta definitiva a uno de los principales obstáculos para la adopción masiva del vehículo eléctrico.

Además, la apuesta por vehículos de gran tamaño y alta gama refleja la madurez del mercado eléctrico. Ya no se trata solo de coches compactos urbanos, sino de alternativas reales a los SUV premium tradicionales, con capacidad para familias numerosas, viajes largos y todo tipo de exigencias.

La competencia deberá tomar nota. Marcas establecidas en el segmento premium tendrán que acelerar sus desarrollos en tecnología de baterías y sistemas de carga si quieren mantenerse relevantes. BYD no solo compite en precio, sino que ahora lidera en tecnología disruptiva.

En el contexto global de transición energética, este tipo de avances resulta fundamental. La combinación de baterías de alta densidad, sistemas de voltaje extremo y redes de carga cada vez más potentes dibuja un futuro donde la movilidad eléctrica no requerirá concesiones. El usuario final podrá disfrutar de prestaciones, comodidad y conveniencia similares o superiores a las ofrecidas por los vehículos convencionales.

La filtración del MIIT no hace más que confirmar que 2025 será un año clave para BYD. Con una gama que abarca desde modelos urbanos accesibles hasta este coloso de la tecnología, la marca china consolida su posición como referente mundial en la electromovilidad. La llegada del Tang 9, o como finalmente se llame, marcará un hito en la industria automotriz.

Para el consumidor europeo, la espera hasta 2026 puede resultar larga, pero las expectativas crecen con cada nueva revelación. La promesa de recargar cientos de kilómetros en el tiempo que tarda en tomar un café transformará por completo la experiencia de propiedad. No es exagerado afirmar que estamos ante el vehículo eléctrico que muchos esperaban: sin compromisos, sin ansiedad, sin excusas.

La revolución de los 1.000 voltios ya no es una promesa lejana; es una realidad técnica que se materializará en las calles en cuestión de meses. BYD ha decidido liderar esta transición, y el mercado responderá. La pregunta ya no es si la electromovilidad es el futuro, sino cuán rápido llegará a todos los rincones del planeta. Con propuestas como esta, ese futuro parece más cercano que nunca.

Referencias