Terapia revolucionaria elimina cáncer de páncreas en ratones

Mariano Barbacid anuncia un avance que podría iniciar ensayos clínicos en humanos en tres años con financiación de 30 millones de euros

En el marco del Día Mundial contra el Cáncer, el prestigioso investigador Mariano Barbacid compartió en una entrevista con Rafa Latorre en el programa La Brújula de Onda Cero un avance científico que podría representar un punto de inflexión en el tratamiento del cáncer de páncreas, una de las neoplasias más agresivas y con menor tasa de supervivencia.

El científico, que preside la Fundación Cris contra el Cáncer en calidad de presidente de honor, reveló los resultados de una terapia experimental que ha conseguido erradicar por completo los tumores pancreáticos en modelos animales. Este logro, inédito hasta la fecha según Barbacid, abre una puerta de esperanza para miles de pacientes que cada año reciben este diagnóstico.

El núcleo de este avance reside en una combinación sinérgica de tres medicamentos que actúan de forma coordinada sobre el tumor. El investigador empleó una analogía militar para ilustrar el mecanismo: uno de los fármacos, próximo a recibir la aprobación de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA), actúa como "infantería", mientras que los otros dos desempeñan las funciones de "caballería y artillería". Aunque el propio Barbacid reconoce que esta comparación es "un poco burda", resulta eficaz para comprender la estrategia terapéutica.

Los experimentos se realizaron en roedores portadores de tumores que reproducen fielmente el adenocarcinoma ductal de páncreas, la variante más letal de esta enfermedad. Los resultados no solo demostraron la desaparición completa de las masas tumorales, sino que también se observó una ausencia de recidivas durante el período de seguimiento. No obstante, el científico mantiene la cautela: "La importancia de este salto lo sabremos el día que pueda aplicarse a los pacientes".

Respecto a la posible llegada a humanos, Barbacid estima que los ensayos clínicos podrían iniciarse en un plazo de dos a tres años, siempre y cuando se asegure la financiación requerida. El presupuesto total del proyecto asciende a 30 millones de euros, una cantidad que el investigador considera "asumible" en comparación con los presupuestos públicos destinados a sanidad e investigación.

La Fundación Cris contra el Cáncer, entidad que impulsa este proyecto, ya ha recaudado más de un millón de euros a través de donaciones ciudadanas. El sistema de pago Bizum al número 07666 se ha convertido en una vía ágil para que cualquier persona pueda colaborar. "Cada aportación cuenta, incluso cinco euros ayudan a acercar la cura", enfatizó Barbacid, haciendo un llamamiento a la solidaridad social.

Los próximos pasos del proyecto se centran en la optimización química de los compuestos para minimizar su perfil de toxicidad y adaptarlos a la fisiología humana. Esta fase requiere de química medicinal pura, un proceso que no puede ser automatizado ni delegado en sistemas de inteligencia artificial. "Esto es química médica pura, no lo hace una máquina ni una inteligencia artificial", recalcó el investigador, subrayando la necesidad de contratar más personal científico especializado para acelerar el desarrollo.

Durante la conversación, Barbacid aprovechó para reivindicar la excelencia del sistema científico y sanitario español. Tras 24 años de carrera en Estados Unidos, el investigador asegura que "hoy en día hay grandísimos oncólogos en España y tratarán a los pacientes igual o mejor que en Estados Unidos. Y además, gratis". Esta afirmación pone en valor el talento nacional y la calidad del sistema público de salud.

El científico también reflexionó sobre la evolución del conocimiento oncológico. Cuando inició su trayectoria profesional, "no se tenía la menor idea de cómo se producía el cáncer". En la actualidad, las bases moleculares de la enfermedad están bien establecidas, lo que ha permitido el desarrollo de terapias innovadoras como los tratamientos génicos, la medicina personalizada o las células CAR-T.

Finalmente, Barbacid no quiso despedirse sin recordar la importancia de la prevención. Distinguió entre la prevención primaria, que incluye hábitos como no fumar, y la prevención secundaria, referida a la detección temprana mediante programas de cribado. Ambas estrategias, combinadas con avances terapéuticos como el que presenta, conforman la mejor arma contra el cáncer.

El proyecto representa una oportunidad única para que la sociedad española participe directamente en la financiación de una investigación de primer nivel con potencial transformador. Con los 30 millones de euros necesarios, esta terapia podría convertirse en una realidad clínica y cambiar el pronóstico de una enfermedad que actualmente tiene una supervivencia a cinco años inferior al 10%.

Referencias