El Ilustre Colegio de la Abogacía de Madrid (ICAM) ha presentado una iniciativa que marca un antes y un después en la forma en que los profesionales del derecho español interactúan con la legislación comunitaria. Con motivo del cuadragésimo aniversario de la adhesión de España a la Unión Europea, el ICAM ha puesto en marcha el Radar Europeo ICAM, una plataforma digital sin precedentes que permite a los abogados seguir el ciclo legislativo europeo de manera actualizada y comprensible, facilitando su aplicación práctica en el ordenamiento jurídico nacional.
La herramienta llega en un momento crítico. Durante las últimas cuatro décadas, España ha integrado nada menos que 6.747 normas europeas en su sistema legal. La cifra resulta aún más reveladora si se considera que, solo en 2025, casi la mitad de todas las leyes aprobadas por las Cortes Generales —exactamente el 45%— tuvieron su origen en Bruselas, ya sea mediante la transposición de directivas o la adaptación a reglamentos comunitarios. Sin embargo, esta intensa actividad legislativa contrasta con una realidad preocupante: España continúa siendo el Estado miembro con mayor número de directivas pendientes de transposición, con 101 en total, de las cuales más de 50 ya superan los plazos establecidos.
Ante este escenario, el Radar Europeo ICAM se configura como una herramienta de servicio público con un triple objetivo: reforzar la seguridad jurídica, optimizar el trabajo de los profesionales del derecho y acortar la distancia entre las instituciones europeas y la práctica diaria en despachos y tribunales. El diseño y desarrollo de esta plataforma ha corrido a cargo del Observatorio ICAM de Derecho de la Unión Europea, una unidad estratégica creada en 2024 para ofrecer análisis riguroso, recursos especializados y programas formativos en materia comunitaria dirigidos al sector legal.
El acto de presentación, celebrado en la sede de la Representación de la Comisión Europea en Madrid, contó con la intervención del decano del ICAM, Eugenio Ribón, quien no dudó en calificar la iniciativa como una respuesta a una necesidad estructural del sistema jurídico español. Según Ribón, Europa no padece una escasez normativa, sino un déficit de ejecución y armonización. La falta de homogeneidad en la aplicación del Derecho de la Unión genera inseguridad jurídica, dificulta la actividad económica y debilita el mercado interior, especialmente en un contexto de creciente tensión geopolítica y competencia comercial global.
El decano del ICAM alertó sobre los riesgos de esta fragmentación: sin una aplicación homogénea y previsible del Derecho europeo, no existe un mercado interior efectivo ni igualdad de condiciones para ciudadanos y empresas. La dispersión en la interpretación y aplicación de las normas comunitarias crea zonas de incertidumbre legal que afectan directamente a la confianza de los inversores, la movilidad de profesionales y la protección de los derechos fundamentales. En este sentido, el Radar Europeo ICAM busca convertirse en un antídoto contra esta fragmentación, ofreciendo a los abogados un mapa claro y actualizado del panorama legislativo comunitario.
Otro de los temas centrales en la intervención de Ribón fue la digitalización del sistema jurídico. El decano defendió que la transformación digital solo será legítima si fortalece las garantías procesales y el Estado de derecho, y no puede convertirse en un fin en sí misma. Debe ser un instrumento al servicio de los derechos fundamentales, la igualdad de armas y la tutela judicial efectiva. Por ello, reivindicó el papel activo de la abogacía en este proceso: la abogacía no puede quedar al margen de la transformación digital; debe liderarla desde el conocimiento, la ética y la defensa de los derechos.
Por su parte, la diputada Teresa Mínguez, responsable de Relaciones Internacionales y copresidenta del Observatorio ICAM de Derecho de la Unión Europea, subrayó que el Radar responde al objetivo de fortalecer el papel de la abogacía ante los desafíos de la integración europea. Mínguez destacó que la plataforma no solo informa, sino que anticipa y contextualiza, permitiendo a los profesionales identificar oportunidades y riesgos en el ámbito comunitario antes de que se materialicen en el ordenamiento interno.
Desde un punto de vista técnico, el Radar Europeo ICAM integra varias funcionalidades clave. Permite el seguimiento en tiempo real de propuestas legislativas, consultas públicas, actos de aplicación y jurisprudencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea. Además, ofrece análisis comparados sobre cómo otros Estados miembros están transponiendo determinadas directivas, alertas personalizadas según áreas de práctica, y recursos formativos adaptados a diferentes niveles de especialización. La interfaz ha sido diseñada para ser intuitiva, con visualizaciones gráficas que facilitan la comprensión de procesos complejos.
El impacto potencial de esta herramienta en la seguridad jurídica es considerable. Al proporcionar información estructurada y accesible, el Radar reduce la asimetría informativa entre grandes despachos con recursos para monitorear Bruselas y la abogacía individual o de pequeño tamaño. Esto democratiza el acceso al conocimiento comunitario y contribuye a una aplicación más uniforme del Derecho de la Unión en todo el territorio español, lo que beneficia directamente al mercado interior europeo.
En definitiva, el Radar Europeo ICAM representa un paso decisivo hacia una abogacía más preparada, tecnológicamente capacitada y estratégicamente posicionada en el panorama europeo. No se trata solo de una base de datos, sino de un ecosistema de conocimiento que conecta a la profesión con las fuentes del Derecho comunitario, fortaleciendo así el Estado de derecho y la cohesión del espacio jurídico europeo. Con esta iniciativa, el ICAM no solo celebra cuatro décadas de integración europea, sino que construye las bases para las próximas.