CSIC descubre nuevas vías para tratar la enfermedad de Erdheim-Chester

Investigadores identifican alteraciones epigenéticas y células B implicadas en esta enfermedad rara, abriendo puertas a tratamientos más efectivos

Un avance científico prometedor llega para los pacientes afectados por la enfermedad de Erdheim-Chester (ECD), una patología tan rara que apenas impacta a unas 2.000 personas en todo el mundo. Un equipo del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha logrado desentrañar nuevos mecanismos moleculares que participan en el desarrollo de esta enfermedad, descubrimientos que podrían transformar radicalmente su diagnóstico y tratamiento en los próximos años.

Los resultados de esta investigación, publicados recientemente en la prestigiosa revista Leukemia, representan un hito en la comprensión de una enfermedad que durante décadas ha desafiado a la comunidad médica por su complejidad y baja prevalencia. La ECD forma parte del grupo de histiocitosis no Langerhans, caracterizadas por la acumulación anormal de células del sistema inmunológico en diversos órganos del cuerpo humano.

La enfermedad puede manifestarse de múltiples formas, afectando huesos, sistema nervioso central, riñones, pulmones o corazón. Esta variabilidad clínica extrema, sumada a su rareza, convierte el diagnóstico en un verdadero desafío para los especialistas, quienes a menudo tardan años en identificarla correctamente. Los síntomas pueden incluir desde dolor óseo hasta alteraciones neurológicas, pasando por disfunciones endocrinas y cardiovasculares, creando un panorama clínico altamente heterogéneo.

Hasta ahora, la investigación se había centrado principalmente en las mutaciones genéticas conocidas, especialmente la mutación BRAFV600E, presente en aproximadamente la mitad de los pacientes. Sin embargo, este nuevo estudio demuestra que la historia es mucho más compleja. Los científicos del CSIC han revelado que la enfermedad no depende exclusivamente de estas alteraciones genéticas, sino que está fuertemente influenciada por modificaciones epigenéticas.

Las alteraciones epigenéticas son cambios químicos que regulan la actividad de los genes sin modificar su secuencia de ADN. Piénsese en ellas como interruptores que encienden o apagan genes específicos, determinando cómo se expresan. Este hallazgo es crucial porque amplía nuestra comprensión de la ECD más allá del código genético estricto, abriendo un nuevo campo de exploración terapéutica.

Entre los descubrimientos más significativos destaca la implicación de las células B del sistema inmune y la vía de señalización NF-kB, un mecanismo molecular fundamental en procesos inflamatorios y tumorales. Esta identificación marca la primera vez que se establece conexión entre estas células y esta vía de señalización con la ECD, proporcionando una pieza clave del rompecabezas patológico.

La relevancia de este hallazgo radica en que refuerza la hipótesis de que en la ECD coexisten mecanismos tanto neoplásicos como inflamatorios crónicos. Esta dualidad patogénica podría redefinir completamente cómo se clasifica, diagnostica y trata la enfermedad, sugiriendo que necesitamos abordarla desde múltiples frentes simultáneamente.

La investigación, liderada por el Instituto de Parasitología y Biomedicina López-Neyra (IPBLN-CSIC), representa el primer estudio que analiza de manera conjunta el metiloma y el transcriptoma de pacientes con ECD. El metiloma es el conjunto completo de modificaciones epigenéticas del ADN, mientras que el transcriptoma identifica qué genes están activos en un momento dado. Esta combinación analítica ha permitido a los investigadores mapear con precisión las rutas biológicas alteradas y detectar nuevas dianas terapéuticas previamente desconocidas.

La colaboración internacional ha sido fundamental para este logro. El estudio se realizó en estrecha cooperación con centros de referencia de Francia e Italia, reconocidos por su experiencia en enfermedades raras. Esta red de conocimiento ha permitido recopilar muestras y datos suficientes para realizar un análisis robusto y significativo desde el punto de vista estadístico.

Los investigadores del CSIC enfatizan que este trabajo demuestra que la ECD no solo está asociada a mutaciones genéticas, sino también a cambios epigenéticos que alteran la expresión de numerosos genes cruciales para el desarrollo de la enfermedad. Esta comprensión más profunda del mecanismo patológico abre la puerta a terapias más personalizadas y efectivas.

Otra de las aportaciones más innovadoras del estudio es el análisis de reposicionamiento farmacológico. Esta estrategia inteligente busca identificar medicamentos ya aprobados para otras enfermedades que podrían resultar eficaces en la ECD, acelerando enormemente el proceso de desarrollo terapéutico. En lugar de esperar una década para que un fármaco nuevo sea aprobado, el reposicionamiento permite aprovechar tratamientos existentes con perfiles de seguridad conocidos.

En este caso, el estudio ha señalado varios medicamentos con potencial para actuar sobre las rutas alteradas en esta enfermedad. Los más prometedores identificados son Fostamatinib, Sulfasalazina y Auranofin. Cada uno de estos fármacos tiene mecanismos de acción que podrían interferir con las vías patológicas identificadas en la ECD.

Aunque estos medicamentos aún deberán ser validados experimentalmente en modelos celulares y ensayos clínicos, su identificación representa una esperanza tangible para los pacientes. La posibilidad de contar con tratamientos más rápidos y asequibles es especialmente relevante para una enfermedad huérfana como la ECD, para la cual actualmente no existen terapias específicas aprobadas por las agencias reguladoras.

El equipo de investigación ya está planificando los próximos pasos. «Queremos seguir investigando el papel de las células B y la vía NF-kB, porque podrían ser la clave para desarrollar nuevos tratamientos», concluyen desde el IPBLN. Este enfoque específico sugiere que futuros estudios podrían diseñar terapias dirigidas que modulen específicamente estos componentes del sistema inmune.

El análisis incluyó muestras de sangre periférica de pacientes diagnosticados, permitiendo un estudio detallado de los cambios moleculares en células circulantes. Esta metodología no invasiva facilita la replicación del estudio y la monitorización de pacientes a lo largo del tiempo.

El impacto de este descubrimiento trasciende la ECD misma. Los mecanismos identificados podrían tener implicaciones para otras enfermedades raras caracterizadas por alteraciones histiocíticas o procesos inflamatorios crónicos. La metodología combinada de análisis epigenético y transcriptómico podría servir como modelo para investigar otras patologías complejas.

Para la comunidad de pacientes, este estudio representa un rayo de esperanza. Las asociaciones de pacientes con enfermedades raras han celebrado la noticia, destacando la importancia de la investigación básica en patologías olvidadas. La posibilidad de contar con tratamientos específicos en un futuro no muy lejano cambiaría radicalmente el pronóstico y calidad de vida de quienes viven con ECD.

La financiación de este tipo de investigaciones sigue siendo un desafío, ya que las enfermedades raras a menudo no atraen la misma atención económica que las patologías más prevalentes. Sin embargo, estudios como este demuestran que la inversión en ciencia básica puede generar resultados transformadores, incluso para las condiciones más raras.

El camino hacia nuevos tratamientos sigue siendo largo, pero este descubrimiento marca un hito importante. La combinación de conocimiento genético, epigenético y transcriptómico está creando un mapa completo de la enfermedad que guiará el desarrollo de terapias futuras. Para las 2.000 personas afectadas en todo el mundo, y sus familias, esta investigación representa la promesa de un mañana con opciones terapéuticas reales y efectivas.

El futuro de la medicina personalizada para enfermedades raras pasa precisamente por este tipo de aproximaciones integradoras, donde cada paciente no es solo un caso, sino una fuente de conocimiento que puede iluminar el camino para todos los demás.

Referencias