El Gobierno del Reino Unido ha dado un paso decisivo en su apuesta por la innovación tecnológica nacional con una inversión directa de 25 millones de libras esterlinas en Kraken Technologies, una plataforma de inteligencia artificial especializada en el sector energético. Esta operación, anunciada recientemente, representa la inversión más significativa realizada por el British Business Bank en su historia, marcando un hito en el compromiso del país con el desarrollo de tecnologías disruptivas que puedan competir a escala global.
La inyección de capital llega en un momento crucial para Kraken, que acaba de completar su escisión de Octopus Energy Group, su empresa matriz durante la última década. La transacción forma parte de una ambiciosa ronda de financiación global que alcanza los 1.000 millones de dólares, con la participación de pesos pesados del mundo financiero como D1 Capital Partners, Fidelity International, Durable Capital Partners y el Ontario Teachers' Pension Plan Board. Esta combinación de inversores institucionales y de capital de riesgo valida el modelo de negocio y el potencial de crecimiento de la compañía.
Fundada hace diez años como un proyecto interno de Octopus Energy, Kraken Technologies ha evolucionado hasta convertirse en un sistema operativo basado en inteligencia artificial diseñado específicamente para empresas de energía y servicios públicos. Su propuesta de valor radica en modernizar y automatizar operaciones complejas, permitiendo a las compañías mejorar su eficiencia operativa y acelerar la transición hacia fuentes de energía limpias y sostenibles. La plataforma integra múltiples funcionalidades, desde la gestión de clientes hasta la optimización de redes, pasando por la facturación inteligente y el soporte predictivo.
Con sede en Londres, la plataforma ya gestiona más de 70 millones de cuentas en todo el mundo, trabajando con gigantes del sector como EDF Energy, E.ON Next y Tokyo Gas. Estos números reflejan la confianza que el mercado ha depositado en una solución que procesa más de 15.000 millones de puntos de datos diarios y genera ingresos anuales contratados que superan los 500 millones de dólares. La capacidad de manejar volúmenes masivos de información en tiempo real permite a las empresas energéticas anticipar picos de demanda, identificar anomalías en la red y ofrecer servicios personalizados a sus clientes.
La inversión del British Business Bank no es un hecho aislado, sino que se enmarca en una estrategia más amplia del Secretario de Negocios, Peter Kyle, destinada a fortalecer el ecosistema de scaleups británicas y reducir su dependencia del capital extranjero. Durante la presentación del plan en las oficinas centrales de Kraken en Londres, Kyle enfatizó la necesidad de 'apostar fuerte por las industrias donde Gran Bretaña puede triunfar', reconociendo el potencial transformador de la inteligencia artificial en sectores críticos para la economía del futuro.
El paquete de medidas anunciado por el Gobierno británico va más allá del respaldo a Kraken. Incluye iniciativas para reducir la burocracia, simplificar normativas y modernizar el marco regulatorio en áreas clave como salud, agricultura, energía y tecnología. Esta simplificación administrativa busca crear un entorno más propicio para la innovación y el crecimiento empresarial, eliminando obstáculos que históricamente han ralentizado el desarrollo de startups y scaleups en el país.
Complementariamente, se anunciaron dos nuevas inversiones de 50 millones de libras cada una en fondos especializados en ciencias de la vida y deep tech, gestionados por Epidarex Capital e IQ Capital. Además, el Gobierno destinará 180 millones de libras al Battery Innovation Programme, un ambicioso proyecto de investigación y desarrollo en tecnología de baterías que potenciará la transición energética del país y fortalecerá su cadena de valor en el almacenamiento de energía.
La escisión de Kraken Technologies de Octopus Energy Group marca el inicio de una nueva etapa para la compañía, que ahora operará con estructura y liderazgo propios. Este cambio organizacional le permitirá escalar de forma autónoma y perseguir su visión estratégica con mayor agilidad, sin las restricciones que implica formar parte de un conglomerado mayor. Amir Orad, CEO de la empresa, ha compartido una ambición audaz: impactar positivamente a mil millones de personas en la próxima década, modernizando el sistema energético mundial desde su base tecnológica.
Con el respaldo tanto del Gobierno británico como de fondos internacionales de prestigio, Kraken Technologies se posiciona como una exportación tecnológica británica con el potencial de liderar la transformación digital del sector energético a escala global. La combinación de capital público y privado, junto con una visión clara y tecnología probada, crea un escenario favorable para que la empresa expanda su influencia en mercados clave y diversifique su cartera de servicios.
El sector energético enfrenta desafíos sin precedentes en su digitalización y sostenibilidad. Las soluciones basadas en inteligencia artificial como la de Kraken no solo optimizan operaciones, sino que facilitan la integración de energías renovables, mejoran la experiencia del cliente y reducen costos operativos significativamente. La capacidad de procesar datos masivos en tiempo real permite a las empresas anticipar demandas, prevenir fallos en la infraestructura y tomar decisiones más informadas que impactan directamente en la rentabilidad y la sostenibilidad.
La inversión del British Business Bank envía una señal clara al mercado: el Reino Unido está comprometido con el desarrollo de tecnologías estratégicas que fortalezcan su soberanía energética y económica. En un contexto geopolítico donde la competencia tecnológica se intensifica, apostar por empresas nacionales con proyección global se convierte en una prioridad de estado que trasciende lo económico para tocar lo estratégico.
Los analistas del sector consideran que esta operación podría inspirar a otros gobiernos a seguir un modelo similar, identificando y apoyando a empresas scaleups con potencial disruptivo. La clave del éxito radica en la combinación de capital público, inversión privada y un ecosistema regulatorio favorable que permita la innovación sin obstáculos innecesarios, creando un efecto multiplicador en la economía.
A medida que Kraken Technologies comienza su nueva etapa como entidad independiente, los ojos del sector energético mundial estarán puestos en su evolución. La promesa de impactar a mil millones de personas no es solo una declaración de intenciones, sino un plan concreto respaldado por tecnología probada y recursos financieros sólidos. La transición energética global necesita soluciones escalables, y Kraken parece estar en la posición correcta para liderar esta transformación fundamental.
La apuesta del Reino Unido por Kraken Technologies refleja una tendencia creciente: la convergencia entre política industrial, innovación tecnológica y sostenibilidad. En los próximos años, será crucial monitorear cómo esta inversión se traduce en resultados concretos, tanto para la empresa como para los objetivos climáticos y económicos del país, estableciendo un precedente para futuras colaboraciones entre el sector público y privado en proyectos de impacto global.