El Córdoba CF logró una importante victoria en la tarde-noche del viernes en El Alcoraz al imponerse por 2-1 a la SD Huesca en un encuentro marcado por la igualdad, la tensión y un desenlace dramático en el tiempo añadido. El conjunto andaluz, que se vio superado en los primeros compases, supo rehacerse del tempranero gol encajado y aprovechar la superioridad numérica en la recta final para llevarse los tres puntos que le acercan a los puestos de privilegio.
El duelo comenzó con un Huesca más intenso y dominador en la posesión del balón. Los locales salieron decididos a imponer su ritmo desde el pitido inicial y no tardaron en traducir esa superioridad en el marcador. A los pocos minutos de juego, una jugada a balón parado desequilibró la contienda. Un saque de esquina ejecutado con precisión encontró a Kortajarena en el corazón del área, quien con astucia bloqueó la salida del portero visitante Iker Álvarez y desvió ligeramente el esférico para inaugurar el tanteador. El tanto tempranero parecía dar alas al conjunto oscense, que controlaba las acciones con solvencia.
Sin embargo, el Córdoba no se descompuso ante el contratiempo inicial. Poco a poco, los de Cristian Carracedo comenzaron a encontrar su sitio sobre el terreno de juego. El extremo derecho se convirtió en la principal referencia ofensiva de su equipo, creando constante peligro por su banda con desborde tras desborde. Su conexión con el ataque fue decisiva para equilibrar las fuerzas. En una de sus múltiples incursiones, Carracedo puso un centro medido al área pequeña que encontró a Jacobo completamente solo, quien no perdonó ante Dani Jiménez y estableció el empate antes del descanso. El tanto visitante reflejaba el crecimiento del Córdoba en el partido y dejaba todo por decidir para la segunda mitad.
La reanudación mostró un Córdoba transformado y ambicioso. Los visitantes saltaron al césped con la clara intención de buscar la victoria, presionando más arriba y aumentando el ritmo de juego. Las ocasiones comenzaron a sucederse ante la portería de Dani Jiménez, que tuvo que emplearse a fondo para mantener las tablas. El encuentro se convirtió en un ida y vuelta constante, con ambos equipos dispuestos a arriesgar para hacerse con el control.
La más clara para los andaluces llegó por medio de Adrián Fuentes, quien se encontró con un balón suelto dentro del área tras una jugada confusa. Con la portería prácticamente vacía y el gol cantado, el mediocampista sorprendió a propios y extraños al fallar el remate de forma inexplicable, enviando el balón fuera por muy poco. El error podría haber costado caro al Córdoba, pero el destino tenía preparado un final de infarto para el choque.
El punto de inflexión llegó a escasos minutos del final, cuando el defensor local Álvaro Carrillo cometió una imprudencia que cambió el rumbo del encuentro. En apenas cinco minutos, el central vio dos tarjetas amarillas por sendas faltas sobre Jacobo, la segunda de ellas especialmente clara al derribar al delantero en una acción de claro reglamento. La expulsión de Carrillo dejó al Huesca con diez hombres y obligó a los suyos a replegarse para aguantar el empate.
La superioridad numérica revitalizó al Córdoba, que asedió la meta de Dani Jiménez en los instantes finales. El Huesca, por su parte, intentó resistir como pudo, pero la presión visitante acabó por hacer mella. En una jugada aislada, el capitán local Jorge Pulido logró batir a Iker Álvarez, pero el gol fue anulado por fuera de juego, evitando la locura local.
El desenlace final llegó en el descuento, cuando el colegiado añadió cinco minutos de prolongación. Aprovechando la superioridad, el Córdoba encontró el hueco definitivo. Una jugada por la derecha acabó con el balón en los pies de Carlos Isaac, quien apareció solo en el segundo palo para batir a Dani Jiménez y provocar la euforia en el banquillo visitante. El gol, celebrado con vehemencia, suponía la victoria merecida para un equipo que supo sufrir y aprovechar su momento.
La consecuencia inmediata de este triunfo es que el Córdoba CF se sitúa a solo dos puntos de los puestos de playoff de ascenso, consolidándose como un serio aspirante a la promoción. La remontada en campo rival demuestra la madurez del grupo, capaz de sobreponerse a la adversidad y mantener la calma en los momentos decisivos. Por su parte, el Huesca ve cómo se le escapan puntos en casa que le hubieran permitido respirar más tranquilo en la clasificación.
El encuentro dejó varias lecciones. La primera, la importancia de la eficacia en las áreas, donde el Córdoba fue más certero. La segunda, la necesidad de mantener la disciplina hasta el final, como demostró la temprana expulsión de Carrillo. Y la tercera, el valor de tener jugadores desequilibrantes como Carracedo, que pueden cambiar un partido con su calidad individual. La victoria, trabajada y sufrida, sabe a gloria para los blanquiverdes, que ven más cerca el objetivo de pelear por el ascenso a Primera División.
El fútbol volvió a demostrar por qué es el deporte rey. Noventa minutos de alternativas, emociones y un final épico que quedará en la memoria de la parroquia cordobesista. El Córdoba CF suma tres puntos de oro en su casillero y envía un mensaje claro al resto de aspirantes: este equipo tiene hambre de éxito y no se conforma con menos que la victoria. La temporada promete emociones fuertes si los andaluves mantienen esta línea de regularidad y efectividad en los momentos clave.