El Hormiguero recibió este martes a una de las estrellas más consolidadas de Hollywood. Chris Pratt, protagonista de algunas de las franquicias cinematográficas más lucrativas de la última década, se sentó en el plató de Antena 3 para una conversación con Pablo Motos que trascendió la mera promoción cinematográfica. Durante más de media hora, el actor estadounidense desgranó los hitos de su trayectoria profesional, reflexionó sobre los desafíos del estrellato global y, sobre todo, expresó su inquietud sobre el avance descontrolado de la Inteligencia Artificial.
La charla comenzó repasando los inicios de Pratt en el mundo del espectáculo, lejos de las superproducciones que le convirtieron en un nombre familiar. Antes de encarnar a héroes intergalácticos o luchar contra dinosaurios, el actor recorrió un largo camino en la televisión estadounidense. Su papel en la serie Parks and Recreation le otorgó el reconocimiento inicial, pero fue su salto al cine de acción y ciencia ficción lo que le catapultó a la élite de Hollywood. Esta transición, lejos de ser instantánea, requirió años de constancia y una capacidad de adaptación que Pratt ha sabido mantener a lo largo de su carrera.
El éxito internacional no llegó por casualidad. La versatilidad del actor le ha permitido moverse con soltura entre la comedia, el drama y el género fantástico. Su interpretación de Star-Lord en Guardianes de la Galaxia demostró que podía liderar una franquicia masiva, mientras que su papel en Jurassic World consolidó su estatus como actor de taquilla. Durante la entrevista, Pratt compartió con Pablo Motos cómo gestiona la presión de encabezar proyectos de semejante envergadura, destacando la importancia de mantener la humildad y no perder la conexión con el público que le ha seguido desde sus inicios.
El momento más destacado de la noche llegó cuando la conversación derivó hacia su último proyecto, 'Sin piedad', un thriller donde la Inteligencia Artificial no solo funciona como elemento narrativo, sino como motor central de la trama. Ante la pregunta directa de Motos sobre su percepción de la IA en el mundo actual, Pratt no dudó en calificarla como "preocupante". La sinceridad de su respuesta generó un silencio reflexivo en el plató, alejándose de las respuestas prefabricadas que suelen caracterizar a las entrevistas promocionales.
El actor desarrolló su argumentación señalando que, aunque la IA ofrece beneficios indiscutibles en múltiples ámbitos de nuestra vida diaria, la capacidad de estas tecnologías para acumular y procesar información personal plantea interrogantes legítimos. "Nos ayuda en muchos aspectos, pero que maneje tanta información sobre nosotros puede llegar a ser alarmante", manifestó Pratt, captando la atención de los espectadores. Esta perspectiva, lejos de ser una postura tecnofóbica, refleja una conciencia crítica sobre los límites éticos que deberían regir el desarrollo tecnológico.
La película 'Sin piedad' le ha permitido a Pratt explorar estas temáticas desde la ficción, aunque su preocupación trasciende la pantalla. El thriller, que sitúa la IA en un contexto de suspense y moralidad ambigua, le ha dado al actor la oportunidad de reflexionar sobre las implicaciones reales de delegar decisiones en algoritmos. Durante la entrevista, compartió anécdotas del rodaje donde el equipo técnico debía consultar con expertos en tecnología para garantizar la verosimilitud de los sistemas que aparecían en la historia, evidenciando la creciente intersección entre entretenimiento y realidad científica.
Más allá del debate tecnológico, Pratt habló sobre la evolución de la industria cinematográfica y cómo las plataformas digitales han transformado la forma de consumir contenido. El actor reconoció que, aunque el cine de sala mantiene su magia, la competencia con los servicios de streaming obliga a los creadores a elevar el nivel de calidad y originalidad. Esta adaptación constante, según sus propias palabras, es lo que mantiene viva su pasión por la profesión.
La conversación también dejó espacio para el humor característico del intérprete. Pratt relató situaciones cómicas durante el doblaje de sus películas al español, donde ciertos juegos de palabras se perdían en la traducción, y confesó su fascinación por la recepción que tienen sus personajes en el mercado hispano, uno de los más importantes para Hollywood. Su naturalidad y capacidad para reírse de sí mismo reforzaron la imagen de un actor accesible, lejos de la diva que podría esperarse de una estrella de su calibre.
El Hormiguero aprovecha esta semana para convertirse en epicentro del cine nacional e internacional. La presencia de Pratt inaugura una serie de entrevistas con figuras destacadas del séptimo arte. Joaquín Reyes, Antonio Banderas y Can Yaman completan el cartel de invitados, ofreciendo una panorámica diversa de la industria. Esta programación especial refleja el compromiso del programa con la cultura cinematográfica y su capacidad para atraer talento global al prime time español.
La entrevista concluyó con Pratt agradeciendo la calidez del público español y dejando entrever futuros proyectos donde seguirá explorando temáticas complejas. Su reflexión final sobre la Inteligencia Artificial resonó como una advertencia necesaria: el progreso tecnológico debe ir acompañado de un debate ético robusto. La capacidad del actor para combinar entretenimiento y profundidad convierte su visita en más que una simple aparición promocional, estableciendo un diálogo relevante sobre los desafíos de nuestra era digital.
La presencia de Chris Pratt en El Hormiguero demuestra que el programa sigue siendo un referente para el talento internacional. Su capacidad para generar conversaciones significativas, más allá de los titulares habituales, posiciona al formato como un espacio donde el entretenimiento y la reflexión coexisten. La preocupación del actor sobre la IA no es solo un tema de actualidad, sino una llamada de atención que los espectadores han recibido con interés, generando debate en redes sociales minutos después de su emisión.
En definitiva, la visita de Pratt ha sido un ejercicio de equilibrio entre glamour hollywoodiense y contenido de valor. Su trayectoria sirve de inspiración para quienes aspiran a una carrera sostenible en la industria, mientras que sus opiniones sobre tecnología invitan a una reflexión crítica necesaria. El Hormiguero consigue una vez más entregar a su audiencia una entrevista memorable, donde la estrella brilla no solo por su fama, sino por su capacidad de pensar más allá de la pantalla.