La visita de Chris Pratt al plató de El Hormiguero ha sido una de las entrevistas más esperadas de la temporada. El protagonista de éxitos cinematográficos como Guardianes de la Galaxia y Jurassic World no solo ha compartido anécdotas profesionales, sino que ha abierto la puerta a su vida personal, especialmente sobre lo que significa formar parte de una de las familias más icónicas de Hollywood. Su matrimonio con Katherine Schwarzenegger, hija de Arnold Schwarzenegger, le ha convertido en yerno de una leyenda viva del cine y el culturismo, una realidad que despierta curiosidad entre fans y medios por igual.
Durante la conversación con Pablo Motos, el presentador no pudo resistir la tentación de indagar sobre esta singular relación. La pregunta llegó de forma natural cuando el actor terminaba de narrar algunas experiencias sobre sus proyectos más recientes. El ambiente en el plató se volvió aún más distendido cuando Pratt comenzó a describir con detalle cómo transcurren las reuniones familiares en las que el intérprete de Terminator está presente.
La dinámica familiar con una leyenda
El actor no dudó en calificar a su suegro como "una persona excepcional" y "un hombre que irradia carisma en cada gesto". Según sus palabras, la presencia de Schwarzenegger transforma por completo cualquier encuentro doméstico. "Cuando Arnold entra en una habitación, todo el mundo nota que ha llegado el jefe", comentó Pratt entre risas, reconociendo que esa aura de liderazgo no es algo que el exgobernador de California busque deliberadamente, sino que surge de forma natural tras décadas siendo una figura de referencia mundial.
La influencia de la estrella en la familia trasciende lo anecdótico. Pratt explicó que sus consejos no se limitan al ámbito profesional, sino que abarcan desde la educación de los hijos hasta la importancia de mantener una disciplina en el día a día. "Es fascinante escucharle hablar sobre constancia y esfuerzo. No es solo el tipo de acción que ves en pantalla; es alguien que realmente vive según los valores que predica", aseguró el actor, mostrando un evidente respeto y admiración hacia la figura de su suegro.
La anécdota de los puros que desató la risa
Uno de los momentos más divertidos de la entrevista llegó cuando Pratt compartió una particular tradición familiar que involucra la afición de Schwarzenegger por los puros. Según relató, cada vez que hay una celebración importante, el patriarca saca su colección de habanos y propone un ritual que, según Pratt, "parece sacado de una película de los años 90". El actor describió cómo Arnold organiza una especie de ceremonia al aire libre, en el jardín de su propiedad, donde los hombres de la familia se reúnen para disfrutar de ese momento.
"La primera vez que me invitó, no sabía muy bien qué hacer. Me entregó un puro, me miró fijamente con esa mirada intensa que todos conocemos de sus películas, y me dijo: 'Ahora eres parte de esto'. Fue tan intimidante como divertido", recordó Pratt, imitando el característico acento austriaco de su suegro. El actor confesó que, aunque no es fumador habitual, ha aprendido a valorar ese instante como una forma de conexión intergeneracional, un espacio donde las conversaciones fluyen de manera distendida lejos del estrés hollywoodiense.
Un matrimonio que une dos mundos
La relación entre Chris Pratt y Katherine Schwarzenegger comenzó en 2018 y ha demostrado ser una de las más sólidas del panorama celebrity. Su unión simboliza la conexión entre dos dinastías: la de un actor que se consolidó como estrella del cine de acción y ciencia ficción moderno, y la de una familia cuyo apellido es sinónimo de éxito, política y cultura pop desde los años 80. Pratt ha sabido integrarse con naturalidad, respetando el legado de su suegro sin perder su propia identidad.
Los expertos en relaciones públicas señalan que esta armonía familiar es notable, especialmente en un entorno donde las tensiones entre suegros yernos suelen ser fuente de conflictos mediáticos. Pratt, sin embargo, ha conseguido convertir esta situación en una fortaleza, mencionando en múltiples ocasiones lo mucho que ha aprendido de la experiencia vital de Schwarzenegger. "Es como tener un mentor 24/7, pero con la ventaja de que también es tu familia", ha comentado en otras entrevistas previas.
El consejo que casi le hace rechazar Guardianes de la Galaxia
Curiosamente, Pratt también aprovechó su paso por El Hormiguero para reconocer que estuvo a punto de rechazar el papel de Star-Lord en Guardianes de la Galaxia. Según confesó, la oferta llegó en un momento de su carrera donde dudaba sobre su futuro en el cine de superhéroes. "Durante mucho tiempo dije que no. No me veía en ese rol, me parecía muy alejado de lo que había hecho hasta entonces", admitió.
Fue precisamente una conversación con Arnold, quien ya había vivido la experiencia de transformar su carrera de culturista a actor y luego a político, la que le hizo reconsiderar su postura. Schwarzenegger le habría dicho: "Los grandes saltos siempre parecen imposibles hasta que los das. Yo también dudé cuando me ofrecieron Terminator". Esa perspectiva de alguien que ha redefinido su identidad profesional múltiples veces resultó clave para que Pratt aceptara finalmente el papel que le catapultaría a la fama internacional.
La influencia más allá del cine
La relación entre ambos va más allá de los consejos profesionales. Pratt ha destacado en varias ocasionas el compromiso de Schwarzenegger con causas medioambientales y su labor filantrópica como inspiración. "Ver a alguien que ha conseguido todo lo que se propone seguir luchando por algo más grande que él es realmente motivador", señaló durante la entrevista. Esta admiración mutua ha creado un vínculo sólido que trasciende el mero parentesco político.
La familia Schwarzenegger, conocida por su unidad y valores tradicionales, ha acogido a Pratt como uno más. La pareja comparte dos hijas, y el actor tiene un hijo de su anterior matrimonio con Anna Faris, formando una familia numerosa y moderna donde la convivencia entre hermanastros funciona de manera fluida. En este contexto, Arnold se ha erigido como una figura paterna no solo para sus hijos biológicos, sino también para los pequeños de Pratt.
El legado de dos generaciones de Hollywood
La conexión entre Pratt y Schwarzenegger representa un puente entre dos eras del cine de acción. Por un lado, la explosiva y muscular década de los 80 y 90 encarnada por Terminator, Predator o Total Recall. Por el otro, la era de los universos cinematográficos, los efectos digitales y los superhéroes encarnada por Guardianes de la Galaxia y Jurassic World. Que ambos convivan en la misma familia simboliza la continuidad y evolución del género.
Durante la entrevista, Pratt bromeó sobre cómo su suegro aún le supera en el gimnasio. "Intento mantenerme en forma, pero él tiene 76 años y levanta pesos que yo ni siquiera muevo. Es humillante y admirable al mismo tiempo", confesó entre risas del público. Esta mezcla de reverencia y cercanía define perfectamente su relación: respeto mutuo sin distanciamiento.
Conclusiones de una relación única
La entrevista en El Hormiguero dejó claro que Chris Pratt valora profundamente su integración en la familia Schwarzenegger. Lejos de ser una simple anécdota celebrity, su relación con Arnold demuestra que es posible mantener vínculos auténticos y enriquecedores incluso en el complejo mundo del espectáculo. La figura del suegro intimidante se desvanece cuando Pratt describe a un hombre generoso, sabio y con un sentido del humor muy particular.
El actor concluyó su intervención agradeciendo la oportunidad de compartir estas vivencias, destacando que tener a Arnold Schwarzenegger como suegro es "uno de los regalos más inesperados de mi vida". Un testimonio que, sin duda, refuerza la imagen de una de las familias más sólidas y respetadas de la industria del entretenimiento, donde el legado no se mide solo en taquilla, sino en los valores transmitidos de generación en generación.