El filial del Sevilla FC inauguró su año 2026 en el feudo de la Ciudad Deportiva José Ramón Cisneros Palacios con un duelo que, lejos de deslumbrar por su brillantez, dejó un sabor agridulce para los intereses de ambos contendientes. El Sevilla Atlético recibía la visita de un Villarreal B que marcha cómodo en la zona media-alta de la tabla del Grupo 2 de Primera RFEF, mientras que los hispalenses afrontaban el compromiso desde los puestos de descenso, con la necesidad imperiosa de sumar de tres en tres para escapar de la zona caliente.
El encuentro, correspondiente a la jornada 19 de la competición, se desarrolló en el Estadio Jesús Navas y congregó a 638 aficionados que presenciaron un choque marcado por la precaución y la falta de acierto de cara a la portería rival. El resultado final de empate a cero reflejó fielmente lo sucedido sobre el césped, donde las ocasiones claras brillaron por su ausencia y las defensas se impusieron a los ataques. La falta de puntería se convirtió en la gran protagonista de una noche donde los guardametas tuvieron un trabajo más bien cómodo.
El técnico del filial nervionense, Luci Martín, se vio obligado a configurar un once con importantes ausencias que mermaron considerablemente el potencial ofensivo del conjunto hispalense. Las lesiones de Lulo Dasilva y Juank Cortéz, las sanciones de Álex Costa y Alexis Ciria, y las promociones al primer equipo de futbolistas como Andrés Castrín, Joaquín Martínez 'Oso' y Miguel Sierra dejaron al equipo con opciones limitadas en ataque. A pesar de estas bajas, el objetivo era claro: replicar la victoria con la que despidieron 2025, aunque sin el sufrimiento extremo de aquel duelo ante el Sanluqueño, donde necesitaron de un gol en el tiempo añadido para llevarse los tres puntos.
El pasado 3 de enero, el Sevilla Atlético había caído por un contundente 3-0 en Algeciras, por lo que este compromiso ante el filial castellonense se presentaba como una oportunidad perfecta para reencontrarse con la senda del triunfo en casa. Sin embargo, los visitantes llegaban con la moral alta tras una primera vuelta sólida y la intención de seguir sumando para mantenerse en las posiciones privilegiadas de la clasificación. La diferencia de 15 puntos entre ambos equipos antes del inicio del partido dejaba claro el desnivel en la tabla.
Primer tiempo de estudio mutuo y ocasiones aislada
Los primeros cuarenta y cinco minutos transcurrieron con un ritmo pausado, donde ambos equipos se estudiaron con meticulosidad y sin arriesgar en exceso. El Villarreal B, con mayor necesidad de hacerse con el control del esférico para imponer su calidad, generó las primeras aproximaciones de peligro. Álex Rubio probó fortuna desde la frontal con un disparo que se marchó desviado, mientras que Viveros y Pascual intentaron desbordar por las bandas sin éxito. La ocasión más clara del periodo, no obstante, llegó de la bota de Víctor Moreno, cuyo lanzamiento de esquina desde el flanco derecho encontró la cabeza de Alassane Diatta. El remate del atacante visitante se marchó rozando el palo derecho de la meta defendida por Alberto Flores, que se convirtió en uno de los protagonistas del duelo con sus intervenciones.
El guardameta del Sevilla Atlético tuvo que emplearse a fondo para mantener su portería a cero. En una acción a balón parado, Diatta volvió a generar peligro con un cabezazo potente, pero el cancerbero local respondió con una estirada de mérito que evitó el gol. Los hispalenses, por su parte, intentaban sorprender a la contra, con Isra Domínguez como principal referente ofensivo y referencia en ataque. El delantero local dispuso de una doble ocasión de oro en el minuto 35, primero con un disparo raso que Rubén Gómez desvió con los pies en una gran intervención, y posteriormente con un remate de cabeza que el meta del Villarreal B blocó con seguridad bajo los palos.
El tramo final de la primera mitad dejó sensación de empate técnico, con ambos conjuntos conscientes de que un error podría resultar fatal para sus aspiraciones. Las defensas, bien organizadas por Robert Jalade en el caso local y Lautaro Spatz en el visitante, neutralizaron cualquier intento de crear peligro mediante una presión bien estructurada. El árbitro catalán Arenas Mora pitó el descanso con el marcador intacto y la sensación de que el gol podría llegar de cualquier lado, aunque sin un claro favorito para hacerse con la victoria.
Segunda mitad de resistencia física y táctica
La reanudación trajo consigo un guion similar, con un Sevilla Atlético más necesitado que su rival. El conjunto hispalense, consciente de su necesidad imperiosa de puntos, adelantó líneas y buscó generar peligro a través de balones aéreos y lanzamientos de estrategia. Sergio Martínez e Iker Muñoz se mostraron activos por las bandas, pero la falta de precisión en el último pase frustró las aspiraciones locales una y otra vez. La imprecisión en los metros finales se convirtió en el principal handicap del equipo de Luci Martín.
El Villarreal B, cómodo con el resultado y con la sensación de que el punto era un botín valioso, optó por administrar el tiempo y esperar su oportunidad al espacio. Los cambios de Cheikh Thiam y José Gaitán dieron frescura al ataque castellonense, mientras que el técnico visitante movió el banquillo para mantener la intensidad defensiva. Por parte del Sevilla Atlético, las sustituciones de Jorge Moreno, Manuel Ángel Castillo e Iker Villar buscaron aportar energía en los últimos compases del encuentro.
Con el paso de los minutos, el cansancio se hizo evidente en ambos planteles, producto de la exigencia de una competición tan dura como la Primera RFEF. El carrusel de cambios no logró inyectar la chispa necesaria para desnivelar el encuentro, y el ritmo decayó notablemente en el tramo final. Las defensas, bien plantadas y con una organización casi perfecta, se impusieron a los delanteros, y el juego se centró en el centro del campo, con Rivera y Nico Guillén por parte local, y Eneko Ortiz por parte visitante, luchando por cada balón dividido y cada segundo de posesión.
En el minuto 75, una nueva ocasión para el Sevilla Atlético que pudo cambiar el signo del partido. Bakary Sow, que había entrado desde el banquillo para aportar profundidad, probó suerte con un disparo desde la frontal que se marchó alto por poco. La respuesta del Villarreal B llegó mediante un contragolpe liderado por Álex Rubio, cuyo pase al hueco no encontró rematador por la excelente cobertura defensiva de Robert Jalade. El tiempo avanzaba inexorablemente y las tablas parecían un resultado que ambos equipos daban por bueno, aunque por motivos distintos: el local por la necesidad, el visitante por la comodidad.
Justicia en el marcador y sensaciones encontradas
Al final del encuentro, el 0-0 resultó justo para lo visto sobre el terreno de juego. El Sevilla Atlético sumó un punto que le permite seguir con opciones matemáticas de salir de la zona de descenso, aunque la sensación de haber dejado escapar dos puntos en casa es evidente y preocupante. Por su parte, el Villarreal B consiguió un resultado valioso lejos de su feudo, manteniéndose en la zona media-alta de la clasificación y demostrando una solidez defensiva que se ha convertido en su seña de identidad durante la temporada.
El técnico local, Luci Martín, mostró su satisfacción por el punto obtenido, aunque reconoció que su equipo necesita mejorar de forma urgente en la faceta ofensiva. "Hemos sido sólidos atrás, pero nos falta frescura y acierto de cara a puerta. Con las bajas que tenemos, el punto es positivo, pero debemos crecer y encontrar soluciones en ataque", comentó en declaraciones a los medios tras el pitido final.
Por su parte, el entrenador del Villarreal B valoró el trabajo defensivo de su plantilla y la madurez mostrada por sus jugadores. "Veníamos a por los tres puntos, pero el empate en este campo es un buen resultado. Hemos demostrado madurez, hemos neutralizado las armas del rival y nos llevamos un punto importante para nuestra clasificación", señaló en la zona mixta del estadio.
Datos técnicos completos del encuentro
Sevilla Atlético: Alberto Flores; Miguel Kpebane (Jorge Moreno, 73'), Robert Jalade, Iker Muñoz, Sergio Martínez; Rivera, Nico Guillén; Bakary Sow (Iker Villar, 85'), Edu Altozano (Alcaide, 85'), Isra Domínguez (Collado, 85'); e Ibra Sow (Manuel Ángel Castillo, 71').
Villarreal B: Rubén Gómez; Budesca (Albert García, 66'), Sierra, Lautaro Spatz, Eneko Ortiz; Alassane Diatta, Pascual (José Gaitán, 72'); Víctor Moreno, Hugo López (Arnau Forés, 66'), Viveros (Cheikh Thiam, 72'); y Álex Rubio.
Árbitro: Arenas Mora (catalán). Amonestó con tarjeta amarilla al local Manuel Ángel Castillo, así como al visitante Albert García, ambos por entradas duras en la zona media.
Incidencias: El encuentro se disputó en el Estadio Jesús Navas de la Ciudad Deportiva José Ramón Cisneros Palacios de Sevilla, con una asistencia de 638 espectadores que brindaron su apoyo incondicional al filial hispalense pese al frío de la noche sevillana.
Implicaciones para la clasificación y perspectivas futuras
Con este resultado, el Sevilla Atlético suma su primer punto del año en casa, pero continúa en posiciones comprometidas a falta de la mitad de la temporada por delante. La segunda vuelta de la competición se presenta como un reto de máxima exigencia para los hispalenses, que deberán mejorar sustancialmente su producción ofensiva si quieren escapar de la zona de descenso. La falta de efectividad ante la portería rival es su principal talón de Aquiles, y la vuelta de los jugadores promocionados al primer equipo no parece inminente, lo que obligará a Luci Martín a exprimir al máximo los recursos disponibles.
Por su parte, el Villarreal B consolida su posición en la zona tranquila de la tabla y acumula cuatro jornadas invicto. El punto cosechado en Sevilla permite al conjunto castellonense mantenerse a distancia de los puestos de descenso y soñar con acercarse a las posiciones de playoff de ascenso. Su solidez defensiva, con solo dos goles encajados en las últimas cuatro jornadas, es su principal argumento para afrontar con optimismo la segunda mitad del campeonato.
El calendario no da tregua, y ambos equipos deberán prepararse para la siguiente jornada con la certeza de que cada punto sumado es vital en una competición tan igualada como la Primera RFEF. Para el Sevilla Atlético, la prioridad es encontrar el camino del gol y recuperar la confianza perdida; para el Villarreal B, mantener la regularidad que le ha llevado a la zona noble de la clasificación y seguir creciendo como proyecto.