El FC Barcelona Femenino cerró la primera vuelta de la Liga F Moeve con una demostración de poderío ofensivo y una clara apuesta por el futuro. El conjunto dirigido por Pere Romeu no solo aplastó al Madrid CFF por un contundente 12-1, sino que lo hizo con un once inicial plagado de talento emergente que dejó claro que la cantera azulgrana está más viva que nunca. La victoria, celebrada por 4.743 aficionados en el Estadi Johan Cruyff, permite al Barça mantener los siete puntos de ventaja sobre el Real Madrid, que previamente había derrotado 2-0 al Sevilla.
La noticia más destacada del encuentro no fue únicamente el abultado marcador, sino la osadía de Romeu al alinear a hasta seis futbolistas con edades comprendidas entre los 18 y 20 años. Con tan solo cuatro titulares de lo que podría considerarse el once ideal –Irene Paredes, Esmee Brugts, Alexia Putellas y la goleadora Ewa Pajor–, el técnico catalán demostró una vez más su confianza en las jóvenes promesas del club.
Las nuevas caras del equipo no defraudaron. La defensa derecha la ocupó Aïcha Camara, de 19 años, quien mostró una madurez defensiva y un despliegue físico que le permitió conectar con el centro del campo. En la medular, la joven pareja formada por Clara Serrajordi (18 años) y Sydney Schertenleib (18) se erigió como el motor del juego azulgrana, imponiendo ritmo y mostrando una visión de juego que superó con creces su corta edad. Por su parte, Carla Julià (19) sorprendió actuando como extremo derecho, posición que le permitió brillar con luz propia.
Ewa Pajor, la garantía goleadora
Cuando un equipo decide dar minutos a sus jóvenes talentos, necesita referentes que aporten seguridad. La polaca Ewa Pajor cumplió con creces ese rol, firmando nada menos que cuatro dianas que desmontaron cualquier atisbo de competitividad del rival. Sus dos primeros tantos, llegados en el minuto 9 y 21, sirvieron para abrir la lata y calmar los nervios. Ambos goles nacieron de asistencias de Serrajordi y Putellas, respectivamente, evidenciando la conexión entre veteranía y juventud.
Pajor no se conformó con eso. Antes del descanso, ya había completado su hat-trick con un cabezazo impecable tras un centro preciso de Carla Julià. Su cuarto gol, el noveno del equipo, llegó en el minuto 58 y certificó su gran tarde. La delantera demostró una vez más por qué es considerada una de las futbolistas más letales de la competición.
La magia de la cantera
Si bien Pajor aportó la efectividad, las jóvenes aportaron la creatividad y la frescura. El gol del partido llegó en el minuto 25, obra de Carla Julià. La lateral zurda, desplegada esta vez por la derecha, recibió el balón pegado a su pierna izquierda y, con una habilidad que recuerda a las grandes estrellas, ejecutó un túnel espectacular a Mónica Hickmann antes de batir a Paola Ulloa con un disparo potente y sin ángulo. Una obra de arte que el público del Johan Cruyff celebró con una ovación especial.
No fue la única joya de la tarde. Sydney Schertenleib, la suiza de 18 años, anotó el 4-0 con un trallazo desde fuera del área que dejó sin opciones a la portera rival. Su conexión con Aïcha Camara en la jugada previa evidenció la química entre las jóvenes. La mediocentro Clara Serrajordi, aunque no marcó, fue la cerebra del equipo, distribuyendo juego con precisión y mostrando una lectura del partido excepcional.
La segunda mitad sirvió para que otras canteranas sumaran minutos y también goles. Ainoa Gómez (18 años) se sumó al festival con el 10-1, mientras que Laia Martret (20) debutaba con la primera plantilla en un contexto inmejorable. La presencia de estas jugadoras en el campo transmitió un mensaje claro: el futuro del Barça femenino está en buenas manos.
Desarrollo del duelo
El partido fue un monólogo azulgrana desde el pitido inicial. Tras los dos goles iniciales de Pajor y la obra maestra de Julià, Sydney anotó el tercero antes del ecuador de la primera mitad. La goleada continuó con el tercer gol de Pajor, el cabezazo que hizo el 5-0. Esmee Brugts, una de las veteranas del once, se sumó a la fiesta con el 6-0 tras un centro envenenado que ni Alexia Putellas pudo tocar, pero que acabó en el fondo de la red.
El séptimo gol llegó de forma accidental. Nuria Mendoza, defensa del Madrid CFF, introdujo el balón en su propia portería en el añadido de la primera parte, en un intento desafortunado de despeje. Con el 7-0 se llegó al descanso, un marcador que ya dejaba el encuentro sentenciado.
La segunda mitad comenzó con un gol del conjunto visitante. Nautnes recortó distancias con el 7-1, aprovechando que Ona Batlle y Mapi León habían regresado de sus lesiones y aún notaban la falta de ritmo competitivo. Sin embargo, la reacción madridista duró poco.
Alexia Putellas, la capitana, se encargó de transformar un penalti en el 52 para el 8-1. A partir de ahí, el Barça recuperó el control absoluto. Pajor anotó su cuarto tanto, Ainoa Gómez el décimo, Sydney completó su doblete con el 11-1, y Claudia Pina, que había entrado por Alexia, cerró la cuenta con el definitivo 12-1 en el minuto 82.
El regreso de las lesionadas
Una de las buenas noticias del día fue el regreso de Ona Batlle y Mapi León, aunque ambas lo hicieron en la segunda mitad. Las dos futbolistas, fundamentales en los éxitos recientes del club, notaron evidentemente la falta de ritmo, algo lógico tras su periodo de inactividad. Su presencia, sin embargo, aporta tranquilidad de cara a los compromisos inmediatos.
Y es que el calendario no da tregua. El miércoles llega el Barça-Atlético de Madrid, un duelo directo por la supremacía de la competición, y posteriormente la Supercopa de España, dos citas donde el equipo necesitará estar al cien por cien. La goleada contra el Madrid CFF sirve como perfecta inyección de moral y permite rotar a las jugadoras más castigadas.
Competición y perspectiva
Con este resultado, el Barça femenino demuestra que su dominio en la Liga F Moeve no depende únicamente de sus estrellas consagradas. La profundidad de su plantilla, combinada con una cantera que produce talento de primer nivel, crea un tándem prácticamente imbatible. Los siete puntos de ventaja sobre el Real Madrid, aunque parecen una ventaja cómoda, obligan a mantener la concentración en cada jornada.
La lesión de jugadoras clave como Aitana Bonmatí, Patri Guijarro, Salma Paralluelo, Caroline Graham y Laia Aleixandri podría haber sido un obstáculo, pero la respuesta de las jóvenes ha sido contundente. No solo han cubierto las ausencias, sino que han aportado un estilo fresco y desenfadado que ha encantado a la afición.
Conclusión
La goleada por 12-1 al Madrid CFF será recordada no tanto por el marcador en sí, sino por la manera en que se construyó. Una mezcla perfecta entre la experiencia de Pajor, Putellas y Paredes, y la audacia de una generación de jugadoras que prometen dominar el panorama futbolístico femenino durante la próxima década.
El mensaje está claro: el Barça femenino no solo gana títulos, sino que también forma talento. Y ese talento, cuando tiene su oportunidad, responde con goles, asistencias y fútbol de calidad. Con la Supercopa a la vuelta de la esquina y la segunda vuelta de la liga por delante, el equipo azulgrana llega en su mejor momento, demostrando que su proyecto deportivo va mucho más allá de las individualidades. Es un modelo sostenible, basado en la confianza en las jóvenes y en la exigencia de las veteranas. Una fórmula que, de momento, sigue dando resultados espectaculares.