La carroza de Melchor sufre un contratiempo en la histórica cabalgata de Cáceres

Miles de personas disfrutaron del desfile de Reyes Magos en una noche gélida que conmemoró el centenario del primer desfile real en la ciudad

La ciudad de Cáceres se vistió de gala para celebrar una de las noches más esperadas del año: la Cabalgata de Reyes Magos. Este año, el evento adquirió una dimensión especial al conmemorarse el centenario del primer desfile real que recorrió las calles de la capital cacereña. A pesar de las bajas temperaturas que convirtieron la velada en una experiencia gélida, miles de personas de todas las edades se congregaron a lo largo del recorrido para recibir a Sus Majestades Melchor, Gaspar y Baltasar.

La organización desplegó un despliegue sin precedentes con 800 participantes que animaron 14 carrozas temáticas, cada una con su propia identidad y mensaje. El punto de partida, como es tradicional, fue el parque de bomberos del Sepei, desde donde el cortejo inició su marcha puntualmente a las 18:00 horas. Desde las primeras instancias, el ambiente festivo se hizo patente con los niños y niñas, quienes portando sus bolsas de plástico corearon a voz en cuello el ya clásico '¡queremos caramelos!', consiguiendo recolectar parte de los 4.000 dulces que fueron lanzados generosamente desde las diferentes carrozas.

No obstante, la magia de la noche se vio interrumpida momentáneamente por un imprevisto técnico. La carroza de Melchor, una de las más emblemáticas del desfile, tuvo que detenerse en seco para resolver un problema con una de sus ruedas, que mostraba una presión inferior a la óptima. Inicialmente, algunos asistentes especularon con la posibilidad de un pinchazo, pero el Ayuntamiento de Cáceres rápidamente desmintió esta versión. Según fuentes oficiales, los técnicos simplemente tuvieron que inflar las ruedas para readaptarlas al peso específico de la carroza. Esta intervención, aunque breve, ralentizó momentáneamente el avance del cortejo, aunque los organizadores lograron reajustar el cronograma para que todo transcurriera según lo planeado.

El intenso frío se convirtió en otro de los grandes protagonistas de la jornada. A medida que caía la noche, las temperaturas descendieron progresivamente hasta alcanzar los 0ºC, con una sensación térmica que llegó a los -2ºC en los momentos más críticos. Este gélido ambiente no desanimó a los asistentes, que se abrigaron con mantas, gorros y guantes para no perderse ningún detalle del espectáculo.

Una de las iniciativas más aplaudidas fue el homenaje a los bomberos, tanto del Sepei como del Infoex, reconocidos por su invaluable labor en la protección de la ciudad y la región. Su presencia en la cabalgata fue recibida con una ovación espontánea por parte del público, que agradeció de esta forma su dedicación diaria.

La diversidad temática de las carrozas fue uno de los aspectos más destacados. La comitiva estuvo encabezada por los populares personajes de Super Mario Bros, creando un ambiente lúdico desde el inicio. Entre las propuestas más llamativas figuraron carrozas infantiles como la de Trolls, así como representaciones de entidades sociales fundamentales como la Hermandad de Donantes de Sangre de Cáceres y la Asociación Jóvenes Titanes TDAH Cáceres.

La carroza de Provecaex captó todas las miradas con una espectacular lluvia de confeti, mientras que los patinadores del club Cáceres Go! aportaron un toque de dinamismo y movimiento al conjunto. La música en vivo también tuvo su espacio protagonista con la intervención de la banda del Humilladero, que interpretó piezas navideñas con su característico sonido, tan familiar para los cacereños durante la Semana Santa, pero adaptado ahora a la festividad de Reyes.

Además, instituciones esenciales como Cruz Roja, la DYA y la Policía Local contaron con su propia representación en la cabalgata, reforzando el carácter comunitario del evento. El recorrido alcanzó su punto culminante en el paseo de Cánovas, donde la estrechez de las calles y la afluencia masiva de público crearon un ambiente de verdadera expectación.

Previamente, en la plaza de América, los personajes de Mario, Luigi y Wario habían ofrecido un espectáculo de piruetas en una cama elástica que deleitó especialmente al público infantil. La comitiva finalizó su recorrido en la plaza Mayor aproximadamente a las 20:30 horas, donde los Reyes Magos fueron recibidos por el alcalde de Cáceres, Rafa Mateos, junto a sus hijos y varios concejales del consistorio.

Este acto institucional puso el broche final a una jornada que, más allá de los imprevistos y el frío, demostró una vez más la fortaleza de las tradiciones y la capacidad de la ciudadanía para celebrar sus fiestas con ilusión y compromiso. La cabalgata de este año no solo cumplió con las expectativas de un evento consolidado, sino que también sirvió para reforzar los lazos comunitarios y celebrar un siglo de historia de esta entrañable tradición en Cáceres.

A pesar del contratiempo inicial y el intenso frío, la magia de la noche de Reyes volvió a hacer acto de presencia en las calles de la ciudad, demostrando que las tradiciones más arraigadas superan cualquier adversidad para seguir ilusionando a grandes y pequeños.

Referencias

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