Saldaña acusa a Más Madrid de sectarismo por la Cabalgata de Reyes en Alcalá

El concejal municipal defiende la transparencia del concurso para la Cabalgata de Reyes y rechaza las críticas de la formación política

El Ayuntamiento de Alcalá de Henares ha salido al paso de las críticas vertidas por la formación política Más Madrid respecto a la participación de determinadas entidades en la tradicional Cabalgata de Reyes. El concejal Antonio Saldaña ha cargado contra esta organización, acusándola de mantener una postura sectaria y de no respetar la pluralidad inherentes a las celebraciones navideñas.

La respuesta municipal no se ha hecho esperar. En las horas previas al desfile de Reyes, Saldaña ha defendido con vehemencia el proceso de selección de participantes, calificándolo de "libre, abierto y con bases públicas". Según sus declaraciones, difundidas el pasado 5 de enero, el concurso contó con unos criterios transparentes que permitieron a cualquier colectivo de la ciudad presentar su candidatura en condiciones de igualdad.

Críticas sin participación

Uno de los argumentos centrales del edil ha sido el escaso compromiso demostrado por los críticos. Saldaña ha subrayado que resulta paradójico que quienes ahora cuestionan la composición de la cabalgata "ni siquiera participaron en el concurso". Esta circunstancia, a su juicio, les priva de legitimidad para desacreditar un procedimiento que decidieron ignorar desde un primer momento.

"¿Qué derecho moral tienen para deslegitimar un proceso abierto cuando ellos mismos optaron por no concurrir?", se ha preguntado el concejal en sus declaraciones. Esta reflexión apunta a una contradicción que, según el Gobierno local, desmonta las pretensiones de Más Madrid de presentarse como defensor de la transparencia.

El edil ha calificado las críticas de la formación como "un ataque político injustificado" a un sistema diseñado para ser inclusivo. En este sentido, ha insistido en que las bases del concurso estuvieron disponibles públicamente y que el procedimiento no favoreció a ningún colectivo por motivos ideológicos o políticos.

Acusación de sectarismo ideológico

Más allá de la defensa del proceso, Saldaña ha lanzado una dura reprimenda contra lo que considera una visión parcial de la Navidad por parte de Más Madrid. El concejal ha afirmado que esta formación "solo respeta la pluralidad cuando el resultado encaja con su marco ideológico", lo que revelaría una actitud cerrada y excluyente.

El problema, según el edil, no radica en el funcionamiento del concurso, sino en la incapacidad de Más Madrid de aceptar que una celebración tan arraigada en la sociedad alcalaína no esté bajo su control discursivo. "No soportan que una celebración profundamente arraigada en nuestra sociedad no esté controlada por su discurso político", ha manifestado.

Esta afirmación sitúa el debate en un terreno más amplio: la apropiación política de las tradiciones culturales. Saldaña ha reivindicado expresamente que la Cabalgata de Reyes y las festividades navideñas forman parte del patrimonio cultural y social de Alcalá de Henares, y como tal, no pueden ser monopolizadas por ninguna sigla política.

Defensa de la democracia participativa

El concejal ha concluido su intervención con una reflexión sobre los principios democráticos. "La democracia consiste en participar y respetar las reglas del juego", ha enfatizado, descartando la práctica de "deslegitimar procesos abiertos cuando el resultado no gusta". Esta declaración constituye una defensa explícita del sistema de concurso y un rechazo a lo que percibe como una actitud antidemocrática por parte de sus críticos.

La postura del Gobierno municipal es clara: la Navidad "es de todos" y no puede convertirse en "patrimonio ideológico de ningún partido". Este mensaje busca despolitizar un evento que, según Saldaña, debería permanecer al margen de las luchas partidistas.

Contexto de la polémica

El cruce de declaraciones se ha producido en un momento especialmente sensible, justo antes de la celebración de la Cabalgata de Reyes, uno de los eventos más multitudinarios y queridos por la ciudadanía alcalaína. La polémica ha trasladado el debate político municipal al terreno de las tradiciones festivas, generando una tensión inusual en torno a una cita habitualmente asociada a la ilusión y la celebración familiar.

La rápida respuesta del equipo de Gobierno demuestra la intención de cortar de raíz cualquier cuestionamiento que pueda empañar la imagen de la cabalgata. Alcalá de Henares, ciudad declarada Patrimonio de la Humanidad, ha vivido así un capítulo más de la confrontación política entre el equipo de Gobierno y la oposición, en este caso representada por Más Madrid.

Implicaciones para la política local

Este incidente refleja una dinámica recurrente en la política municipal: la utilización de eventos ciudadanos como plataforma de debate ideológico. Mientras el Gobierno defiende la neutralidad y la apertura de los procesos, la oposición cuestiona la legitimidad de los resultados, creando un ciclo de acusaciones mutuas que puede afectar la percepción ciudadana de la gestión municipal.

La estrategia de Saldaña de atacar directamente la credibilidad de sus críticos, cuestionando su compromiso participativo, representa una táctica defensiva que busca desplazar el foco del contenido de las críticas hacia la legitimidad de quienes las emiten. Simultáneamente, su defensa de la pluralidad cultural intenta captar el apoyo de una ciudadanía poco interesada en las disputas partidistas pero muy vinculada a sus tradiciones.

El futuro de las celebraciones municipales

La polémica plantea interrogantes sobre cómo se gestionarán los eventos festivos en el futuro. La demanda de transparencia en los procesos de selección de participantes es legítima, pero la forma en que se articula esta demanda puede generar más división que consenso. La experiencia de Alcalá de Henares sugiere que cualquier proceso de selección necesita no solo ser transparente, sino también percibido como tal por todas las partes involucradas.

La capacidad del Gobierno municipal para mantener la confianza en estos procesos será crucial para evitar que celebraciones como la Cabalgata de Reyes se conviertan en terreno de batalla política. La ciudadanía alcalaína, que cada año llena las calles para disfrutar del desfile, espera que las autoridades garanticen tanto la calidad del evento como la imparcialidad en su organización.

Conclusión

El enfrentamiento verbal entre el concejal Antonio Saldaña y Más Madrid Alcalá pone de manifiesto las tensiones inherentes a la gestión de eventos culturales en un contexto político polarizado. Mientras el edil defiende la transparencia y apertura del proceso de selección, la formación política cuestiona los resultados, creando un clima de desconfianza que puede perjudicar la convivencia municipal.

La defensa de la pluralidad y la neutralidad de las celebraciones navideñas es un argumento poderoso que resuena en la ciudadanía. Sin embargo, su efectividad depende de la capacidad de las instituciones para demostrar, con hechos, que los procesos son realmente inclusivos y equitativos. Solo así se podrá evitar que tradiciones tan arraigadas como la Cabalgata de Reyes se vean contaminadas por la lucha partidista, preservando su carácter festivo y unitario para todos los alcalaínos.

Referencias

Contenido Similar