Inter de Milán vence 3-1 al Bolonia en un partido intenso

Los de Simone Inzaghi se imponen con autoridad gracias a un hat-trick de Marcus Thuram, mientras que Santiago Castro maquilla el resultado para el Bolonia

El Inter de Milán consolidó su posición en la cima de la Serie A italiana tras imponerse por 3-1 al Bolonia en un encuentro que tuvo de todo: goles, tarjetas amarillas y una intensidad que no decayó en ningún momento. La victoria, conseguida en el Giuseppe Meazza, refuerza el liderato de los de Simone Inzaghi y demuestra el potencial ofensivo de un equipo que sigue demostrando ser una máquina bien engrasada.

El partido comenzó con el Inter tomando el control del balón y generando las primeras ocasiones de peligro. La presión constante sobre la defensa visitante pronto dio sus frutos, aunque no sin antes atravesar una fase de juego trabado, caracterizada por numerosas interrupciones y faltas tácticas por ambos bandos. El árbitro tuvo que mostrar varias tarjetas amarillas para intentar mantener la disciplina en un duelo que en ocasiones se caldeó más de la cuenta.

El primer gol llegó tras una jugada a balón parado. Internazionale aprovechó un saque de esquina para abrir el marcador. El balón, botado con precisión, encontró a Marcus Thuram en el segundo palo, quien con un remate contundente desde muy cerca batió al portero rival. El delantero francés, que ha sido una de las piezas clave en el esquema de Inzaghi esta temporada, demostró una vez más su olfato goleador y su capacidad para aparecer en los momentos decisivos. El 1-0 tranquilizó a los locales y les permitió gestionar el partido con mayor tranquilidad.

Sin embargo, el Bolonia no se amilanó. El equipo de Vincenzo Italiano, conocido por su espíritu combativo, intentó reaccionar mediante presión adelantada y buscando aprovechar los espacios que dejaba el Inter en la retaguardia. La igualada estuvo cerca en varias ocasiones, especialmente mediante Riccardo Orsolini y Santiago Castro, quienes generaron peligro por las bandas. Pero la defensa del Inter, bien organizada por Alessandro Bastoni antes de ser sustituido, mantuvo la portería a cero hasta el descanso.

La segunda mitad comenzó con el mismo guion. El Inter salió con la intención de sentenciar el encuentro, mientras que el Bolonia buscaba el gol que le metiera de nuevo en el partido. La ocasión más clara para los visitantes llegó tras una falta en la zona defensiva del Inter, pero el remate de Federico Dimarco desde fuera del área se marchó ligeramente desviado, rozando el palo derecho de la portería defendida por el portero rival.

El segundo gol del Inter llegó de nuevo de la mano de Thuram. Tras una jugada colectiva que involucró a Lautaro Martínez y Henrikh Mkhitaryan, el francés recibió en el área y con un disparo cruzado batió al portero por segunda vez en el partido. El 2-0 parecía sentenciar el encuentro, pero el fútbol siempre guarda sorpresas.

El Bolonia, lejos de rendirse, siguió insistiendo. Los cambios de Italiano dieron frescura al equipo. La entrada de Remo Freuler por Jens Odgaard aportó más control en el centro del campo, mientras que Nadir Zortea y Jonathan Rowe intentaron generar peligro por las bandas. Precisamente Rowe fue uno de los protagonistas negativos, al ver una tarjeta amarilla por juego peligroso tras una dura entrada sobre Mkhitaryan.

El partido entró en su fase final con el Inter gestionando la ventaja. Inzaghi realizó sus cambios para dar descanso a los titulares. La entrada de Francesco Pio Esposito por Lautaro Martínez y Carlos Augusto por Bastoni demostró la rotación que el técnico italiano puede permitirse gracias a la calidad de su plantilla. Esposito, a pesar de ser joven, tuvo una ocasión clara para marcar, pero su remate desde el centro del área se le fue demasiado alto.

El tercer gol del Inter llegó tras otro saque de esquina. La pelota, botada por Petar Sucic, encontró a Thuram en el corazón del área. El francés, con un remate de cabeza, completó su hat-trick y sentenció definitivamente el partido con el 3-0. Fue su tercer gol en el encuentro, una actuación que le convierte en el hombre del partido sin lugar a dudas.

Pero el Bolonia no se fue con las manos vacías. En el tiempo añadido, tras una falta en la banda derecha, Charalampos Lykogiannis botó un centro preciso que encontró a Santiago Castro en el segundo palo. El delantero chileno, con un remate de izquierda desde muy cerca, batió a Yann Sommer y consiguió el gol del honor para su equipo. El 3-1 final maquillaba un poco el marcador, pero no la realidad del partido.

El árbitro pitó el final tras cuatro minutos de añadido, dejando una sensación agridulce en ambos equipos. Por un lado, el Inter celebraba tres puntos más que le acercan al título. Por otro, el Bolonia se llevaba la sensación de haber competido pero de no haber podido con un rival superior.

El partido dejó varias conclusiones claras. Primera, el Inter de Milán es un equipo en estado de gracia. La capacidad goleadora de Thuram, combinada con la visión de juego de Mkhitaryan y la movilidad de Lautaro Martínez, conforman un tridente ofensivo temible. Segunda, la defensa, liderada por Bastoni y con la experiencia de Sommer bajo palos, ofrece garantías. Tercera, el centro del campo, con la incorporación de Sucic, demuestra que la cantera nerazzurri sigue produciendo talento.

Por parte del Bolonia, pese a la derrota, hay aspectos positivos. La actitud del equipo nunca decayó. Jugadores como Castro y Orsolini demostraron calidad, y la gestión de Italiano con los cambios fue acertada. Sin embargo, la falta de efectividad en las ocasiones claras y los errores defensivos en los balones parados les costaron caros.

La Serie A sigue su curso con el Inter consolidando su liderato. La victoria ante el Bolonia no solo suma tres puntos, sino que envía un mensaje claro al resto de competidores: el campeón no quiere soltar el trono. Con Thuram en este estado de forma, y con un bloque sólido en todas las líneas, los de Inzaghi parecen tener la sartén por el mango.

El calendario no da tregua, y ambos equipos deberán recuperarse rápidamente. El Inter enfrenta la próxima jornada con la moral por las nubes, mientras que el Bolonia deberá levantarse y demostrar que esta derrota fue un accidente en su camino hacia los puestos europeos.

En definitiva, un partido que tuvo de todo: goles, tarjetas, cambios tácticos y emoción hasta el final. El fútbol italiano vuelve a demostrar por qué es uno de los más seguidos del mundo, con equipos que compiten hasta el último segundo y que nunca dan un partido por perdido. El Inter de Milán, con Thuram como estandarte, sigue adelante en su camino hacia la gloria.

Referencias

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