Los Boston Celtics desplegaron un poderío ofensivo demoledor en el Crypto.com Arena al imponerse por un contundente 146-115 a los Los Ángeles Clippers, interrumpiendo la notable racha de seis triunfos seguidos que ostentaban los californianos. El artífice principal de esta exhibición fue Jaylen Brown, quien firmó una actuación memorable con 50 puntos, liderando el ataque de su equipo con una efectividad excepcional.
La ausencia de Jayson Tatum, quien permanece de baja durante toda la temporada debido a una lesión en el tendón de Aquiles, ha obligado a Brown a asumir una responsabilidad mayor en el sistema ofensivo de Boston. Esta nueva faceta se ha traducido en un promedio de casi 30 puntos por encuentro en el presente curso, superando en más de siete unidades su producción de la campaña anterior. Su evolución como jugador franquicia se ha visto claramente reflejada en este duelo contra uno de los equipos más en forma de toda la competición.
El rendimiento anotador de Brown en Los Ángeles igualó su mejor marca personal en la NBA. Lo consiguió con una selección de tiros impecable, acertando 14 de los 26 intentos desde el campo y convirtiendo 6 de los 24 triples que intentaron los Celtics durante el encuentro. Su capacidad para crear sus propios lanzamientos y encontrar espacios en una defensa tan experimentada como la de los Clippers demostró su madurez y dominio del juego.
El apoyo ofensivo llegó de la mano de Derrick White, quien contribuyó con 29 puntos, incluyendo cinco triples, además de repartir siete asistencias que dinamizaron el juego colectivo. La profundidad del banquillo dirigido por Joe Mazzulla también resultó fundamental, aportando un total de 39 puntos que mantuvieron el ritmo anotador incluso con los titulares fuera de la pista. Anfernee Simons encabezó esta aportación secundaria con 15 puntos, demostrando la calidad del segundo unit de Boston.
En el capítulo de los jugadores españoles, Hugo González, seleccionado con el puesto número 28 en el último draft, recibió 9.50 minutos de juego saliendo desde el banquillo. Su contribución fue principalmente defensiva, ejerciendo una presión intensa sobre Kawhi Leonard en varios momentos del partido. En el apartado ofensivo, únicamente realizó un lanzamiento, un triple que no consiguió convertir, pero su impacto en las tareas defensivas no pasó desapercibido para el cuerpo técnico.
Los Celtics cerraron así su gira por la costa oeste con un brillante balance de cuatro victorias y una sola derrota, consolidándose como uno de los equipos más sólidos de la conferencia Este. Esta racha positiva les permite mantenerse en las primeras posiciones de la tabla mientras esperan la recuperación de Tatum.
Por su parte, los Clippers llegaban a este compromiso como una de las franquicias más en forma de toda la liga, con esa racha de seis victorias consecutivas que les había colocado en posiciones privilegiadas. Contaban además con un Kawhi Leonard en un estado de forma espectacular, habiendo promediado 39 puntos por partido durante esa seguidilla de triunfos. Sin embargo, la defensa de Boston logró contenerle, limitándole a 22 puntos en esta ocasión, la misma cifra que alcanzó John Collins en el encuentro.
James Harden, por su parte, finalizó el duelo con 18 puntos y doce asistencias, intentando organizar el juego de su equipo ante la presión constante de la defensa rival. La aportación del banquillo de Los Ángeles tuvo en Derrick Jones a su máximo exponente, con 19 puntos anotados con unos números de récord: ocho de nueve en tiros de campo. Lamentablemente, Jones tuvo que abandonar el encuentro tras sufrir una peligrosa torsión de rodilla en una acción de juego con Payton Pritchard, una lesión que podría afectar a la rotación de los Clippers en los próximos compromisos.
El ritmo anotador de los Celtics resultó demasiado intenso para los Clippers, quienes no encontraron respuestas defensivas efectivas para contrarrestar el ataque multidireccional de Boston. La diferencia en el marcador se fue ampliando progresivamente hasta alcanzar los 31 puntos finales, reflejando la superioridad visitante en prácticamente todos los aspectos del juego.
En otro de los partidos disputados en California, los Golden State Warriors lograron superar la humillante derrota por 94-131 que habían sufrido apenas 24 horas antes contra los Oklahoma City Thunder. En esta ocasión, los de Steve Kerr se impusieron por 123-114 a los Utah Jazz en el Chase Center.
El regreso de Steph Curry, quien se había perdido el duelo contra los Thunder, resultó decisivo para los Warriors. El base estrella anotó 31 puntos y conectó seis triples, liderando el ataque de su equipo con su habitual inspiración. Por parte de los Jazz, Lauri Markkanen firmó una gran actuación con 35 puntos, aunque sin premio final, ya que su esfuerzo individual no pudo evitar la derrota de su equipo.
Con este resultado, los Warriors se consolidan en la octava posición de la Conferencia Oeste con un balance de 19-17, manteniéndose en zona de playoffs mientras tratan de encontrar la regularidad que les caracterizó en temporadas anteriores. La competencia en el Oeste se mantiene feroz, con múltiples equipos peleando por las posiciones de privilegio.
La jornada en la NBA dejó claro que los Celtics, pese a la ausencia de su máxima estrella, tienen el talento y la profundidad necesaria para competir al más alto nivel. La exhibición de Brown no solo demuestra su crecimiento individual, sino que también envía un mensaje claro al resto de la liga: Boston sigue siendo un serio candidato al título. Mientras tanto, los Clippers deberán recuperarse rápidamente de esta derrota y esperar que la lesión de Jones no sea grave, ya que cada partido cobra importancia vital en la recta final de la temporada regular.