City vuelve a pinchar: 1-1 con Brighton y se aleja del liderato

Segundo empate consecutivo del conjunto de Guardiola en el Etihad. Los problemas defensivos y la falta de puntería de Haaland complican la lucha por el título.

El Manchester City ha vuelto a tropezar en su propio estadio. El conjunto de Pep Guardiola no pasó del empate a uno contra el Brighton & Hove Albion en un duelo que ha generado más dudas que certezas en el seno del campeón de la Premier League. La igualada cosechada en el Etihad Stadium supone el segundo pinchazo consecutivo para los ciudadanos, que ven cómo se les escapa el liderato en la tabla clasificatoria.

Desde el pitido inicial, el encuentro reflejó las carencias que aquejan al equipo de Guardiola en estas últimas jornadas. Las bajas significativas en la línea defensiva han mermado la solidez habitual del City, mientras que la dupla ofensiva formada por Erling Haaland y Phil Foden parece haber perdido la conexión que les hacía imparables. Este desajuste colectivo ha dejado al equipo sin el fluido necesario para superar a un rival que llegó a Manchester con plan claro y ejecutado a la perfección.

El desarrollo del choque mostró dos equipos con filosofías contrastadas. Por un lado, un City posesivo pero predecible, que monopolizó el balón sin generar peligro real. Por otro, un Brighton ordenado y letal en las transiciones, que supo esperar su momento para golpear. La primera mitad transcurrió sin grandes sobresaltos, con los locales dominando territorialmente pero sin profundidad, mientras los visitantes cerraban espacios y buscaban salidas rápidas.

La segunda parte, sin embargo, desveló la cara más vulnerable del conjunto de Guardiola. En un momento en el que el City parecía controlar el ritmo, Kaoru Mitoma apareció para poner patas arriba el encuentro. El extremo japonés, recibiendo en el vértice del área, se perfiló con su pierna derecha y ejecutó un disparo raso al palo largo que batió a Gianluigi Donnarumma. El golazo del internacional nipón demostró la capacidad del Brighton para hacer daño con mínimos recursos, aprovechando la primera ocasión clara que tuvo en la reanudación.

El tanto visitante desnudó los problemas defensivos del City. Las ausencias en el eje de la zaga han obligado a Guardiola a reconfigurar su línea de contención, y las nuevas combinaciones aún no han encontrado el equilibrio necesario. La desconexión entre la defensa y el medio campo ha permitido que rivales como el Brighton encuentren espacios en zonas comprometidas, algo impensable en las últimas campañas del equipo ciudadano.

Tras el golpe, el City reaccionó con precipitación. Haaland, que había estado invisible durante gran parte del encuentro, desperdició ocasiones que habitualmente convierte sin pensarlo. En una de las más claras, el delantero noruego se encontró solo ante el portero Bart Verbruggen, pero el meta visitante respondió con una mano salvadora que evitó el empate. La frustración del goleador se hizo evidente, y su desconexión del juego colectivo se convirtió en uno de los síntomas más preocupantes para Guardiola.

Phil Foden, por su parte, tampoco pudo desatascar el encuentro. El mediapunta inglés, clave en el funcionamiento del equipo, vio cómo sus acciones se topaban una y otra vez con la muralla defensiva del Brighton. La falta de creatividad en las últimas treinta metros se convirtió en el talón de Aquiles de un equipo acostumbrado a desmontar cualquier tipo de defensa con su juego de posición.

El técnico español intentó refrescar el equipo con cambios ofensivos. La entrada de jugadores como Rodri en el medio campo y la movilización de sus recursos en ataque demostraron la urgencia por revertir la situación. Sin embargo, las ocasiones seguían desvaneciéndose. Un disparo de Jérémy Doku que se perdió por la escuadra, un cabezazo de Haaland que el defensor Van Hecke desvió milagrosamente en la línea, y un remate de Rayan Cherki que se marchó por encima del larguero conformaron el rosario de ocasiones fallidas por los locales.

El Brighton, lejos de amedrentarse, gestionó su ventaja con inteligencia. El entrenador visitante movió sus piezas con acierto, introduciendo veteranía con James Milner y dando entrada a jóvenes talentos que aportaron frescura en los minutos finales. La defensa del conjunto costero, capitaneada por una actuación soberbia de Van Hecke, resistió los embates finales del City con orden y sacrificio.

El empate final refleja la realidad actual del Manchester City. El equipo no termina de encontrar su mejor versión, y los puntos perdidos en casa comienzan a ser una preocupación seria. En una Premier League cada vez más competitiva, donde los rivales no perdonan los errores, el segundo pinchazo consecutivo puede tener consecuencias a largo plazo en la lucha por el título.

Las declaraciones postpartido de Guardiola seguramente girarán en torno a la necesidad de recuperar a sus lesionados y de reconectar a sus estrellas ofensivas. La temporada es larga, pero el margen de error se reduce con cada jornada. El City debe resolver rápidamente sus problemas defensivos y recuperar la eficacia goleadora de Haaland si quiere mantenerse en la pelea por los títulos.

El Brighton, por su parte, sale reforzado de este compromiso. El punto conseguido en el feudo del campeón demuestra la madurez del proyecto de Roberto De Zerbi, que ha construido un equipo competitivo capaz de competir contra los grandes. La actuación de Mitoma, que ya suma varios goles de calidad esta temporada, confirma su condición de jugador diferencial.

En resumen, el 1-1 del Etihad Stadium deja más interrogantes que respuestas para el Manchester City. La irregularidad en el juego, sumada a los problemas defensivos y la falta de puntería de sus estrellas, configuran un escenario complejo para Guardiola. La Premier League no espera, y los próximos compromisos serán cruciales para determinar si este es un simple bache o el inicio de una crisis más profunda. El tiempo dirá si el City es capaz de revertir la tendencia y recuperar el nivel que le ha hecho dominante en los últimos años.

Referencias

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