El inicio del año 2026 no solo marca el regreso de las principales competiciones futbolísticas internacionales, sino que también abre la ventana de traspasos invernal, un periodo crucial para los clubes que buscan revertir situaciones complicadas o potenciar sus plantillas de cara a la recta final de la temporada. En este contexto, el Crystal Palace ha decidido actuar con celeridad para dar una respuesta inmediata a su actual momento de forma, caracterizado por una preocupante racha de resultados negativos.
La entidad presidida por Steve Parish ha visto cómo su equipo, que comenzó la campaña con buenas sensaciones y resultados esperanzadores, ha entrado en una espiral de partidos sin victorias que ya alcanza la cifra de seis encuentros consecutivos en todas las competiciones. Esta sequía de triunfos ha generado cierta inquietud tanto en la afición como en la dirección deportiva, que considera necesario realizar una inyección de calidad y competitividad al grupo que dirige Oliver Glasner.
El último episodio de esta serie de tropiezos tuvo lugar este mismo jueves en el estadio de Selhurst Park, donde los águilas no pudieron pasar del empate a un gol ante un combativo Fulham. El tanto inicial de Jean-Philippe Mateta, que parecía encaminar a los locales hacia la ansiada victoria, quedó anulado por la igualada de Tom Cairney en los minutos finales del compromiso. Este desenlace ha servido como catalizador para que la directiva del club londinense acelere sus negociaciones en el mercado y busque soluciones contundentes.
En esta línea, según ha podido confirmar el reconocido periodista italiano Fabrizio Romano, Crystal Palace y Tottenham Hotspur han alcanzado un principio de acuerdo para el traspaso de Brennan Johnson a cambio de una cantidad que ronda los 38 millones de euros. La operación, que se encuentra en fase muy avanzada, contempla que el futbolista galés ya ha superado con éxito la primera parte de las pruebas médicas, un paso fundamental que indica la voluntad de todas las partes de cerrar la transacción en las próximas horas.
El extremo de 24 años se desplazará a la capital británica con la intención de convertirse en uno de los pilares del proyecto deportivo del club a largo plazo. Su llegada responde a la necesidad de aportar velocidad, desborde y gol a una línea ofensiva que, pese a contar con talento contrastado, necesita nuevos argumentos para desequilibrar encuentros igualados como el vivido ante el Fulham.
La temporada que está desarrollando Brennan Johnson con la camiseta del Tottenham no ha alcanzado las expectativas que generó su excelente curso anterior. En lo que va de ejercicio, el atacante ha participado en 22 compromisos oficiales entre Premier League, copas nacionales y competiciones europeas, anotando únicamente cuatro tantos y registrando un rendimiento por debajo de su potencial real. Estas cifras contrastan notablemente con las que cosechó en la campaña 2024/25, donde se consolidó como uno de los hombres más determinantes del equipo dirigido por Ange Postecoglou.
En aquella memorable temporada, Johnson desplegó todo su arsenal: 18 goles y cuatro asistencias en todos los torneos, convirtiéndose en una pieza clave para que los Spurs conquistasen el título de la Europa League, un trofeo que devolvió al club a la élite continental. Su capacidad para jugar en ambas bandas, su desparpajo en el uno contra uno y su olfato goleador le convirtieron en uno de los jugadores más prometedores de la Premier League.
Sin embargo, el actual curso ha sido un ejercicio de adaptación complicado. La llegada de nuevos competidores en el ataque londinense, los cambios tácticos implementados por el cuerpo técnico y una serie de lesiones menores han limitado su continuidad y, consecuentemente, su impacto en el terreno de juego. A pesar de ello, su calidad técnica y su proyección siguen siendo indiscutibles, motivo por el cual Crystal Palace ha decidido apostar fuerte por su contratación.
La operación, valorada en 38 millones de euros, representa una inversión significativa para los estándares del club, que tradicionalmente ha sido más conservador en sus desembolsos. No obstante, la dirección deportiva considera que se trata de una oportunidad de mercado única: un jugador joven, con experiencia en la máxima categoría del fútbol inglés y con margen de mejora evidente, disponible por una cifra que, aunque elevada, no resulta desproporcionada en el actual contexto económico del fútbol europeo.
Para el Tottenham, la venta de Johnson supone un movimiento estratégico para equilibrar sus cuentas y dar entrada a nuevos proyectos. El club norteamericano, dirigido desde la parcela deportiva por Daniel Levy, ha mostrado en los últimos años una tendencia a monetizar activos cuando considera que han alcanzado su techo de valoración o cuando necesita generar fondos para acometer otras operaciones. La salida del galés dejaría un hueco en el ataque que podría ser cubierto con las cesiones de jóvenes promesas de la cantera o con la contratación de un nuevo futbolista que se ajuste mejor al esquema táctico actual.
Desde la perspectiva del jugador, este cambio de aires representa una oportunidad de oro para recuperar la confianza, el protagonismo y la regularidad que le permitan volver a mostrar su mejor versión. En Crystal Palace encontrará un entrenador, Oliver Glasner, conocedor de la Bundesliga y con una idea de juego basada en la intensidad, la verticalidad y el aprovechamiento de los espacios, un estilo que podría encajar a la perfección con las características de Johnson.
La competencia en el flanco derecho del ataque del Palace actualmente la lideran jugadores como Michael Olise y Eberechi Eze, dos futbolistas de gran talento pero con tendencia a moverse por el centro o la banda izquierda. La incorporación de Johnson añadiría profundidad al plantel y permitiría a Glasner rotar sin perder calidad, algo fundamental en una liga tan exigente como la Premier League, donde los equipos compiten en múltiples frentes simultáneamente.
La afición del Crystal Palace ha recibido con optimismo las noticias sobre la posible llegada del internacional galés, aunque con la cautela que genera una inversión de esta magnitud. Los seguidores esperan que Johnson pueda repetir las actuaciones que le hicieron brillar en la temporada pasada y que su contribución sirva para devolver al equipo a la senda del triunfo, consolidando una posición en la mitad alta de la tabla que permita soñar con competiciones europeas en futuras campañas.
El cierre de esta operación dependerá de que el futbolista supere la segunda parte del reconocimiento médico y de que se ultimen los detalles contractuales entre las partes. Si todo sigue su curso actual, en las próximas 48 horas se podría hacer oficial uno de los fichajes más destacados de este mercado invernal en la Premier League, un movimiento que demuestra la ambición del Crystal Palace y la capacidad del Tottenham para generar beneficios deportivos y económicos.
En definitiva, el fútbol moderno vuelve a mostrar su vertiente más dinámica, donde las necesidades inmediatas de un club como Crystal Palace encuentran solución en el talento de un jugador que, pese a un momento de menor brillantez, atesora la calidad suficiente para convertirse en una pieza diferencial. La próxima semana será decisiva para confirmar si Brennan Johnson viste finalmente de azul y rojo o si, por el contrario, las negociaciones sufren un imprevisto que retrase su desembarco en Selhurst Park.