Con la llegada de las últimas semanas del año, la conocida astróloga Esperanza Gracia ha aprovechado su intervención en el programa de Telecinco 'Vamos a ver' para ofrecer a los espectadores herramientas esotéricas que les permitan enfrentar el próximo año 2026 con optimismo y energía renovada. Durante su segmento, la experta en astrología no solo compartió un ritual de Año Nuevo accesible para todos, sino que también desveló qué signos del zodiaco recibirán una influencia celestial más favorable durante los próximos doce meses.
El ritual, concebido como un talismán casero, reúne ingredientes de uso cotidiano en la cocina, pero que según la astróloga poseen propiedades energéticas específicas. La propuesta de Gracia se fundamenta en la tradición hermética de la magia natural, donde elementos simples se convierten en vehículos de intención. La pimienta negra actúa como escudo protector contra energías negativas, mientras que la canela, con su calidez aromática, sirve como catalizador del amor y las relaciones afectivas. Por su parte, el tomillo o el romero, hierbas milenarias en la cultura mediterránea, se emplean para fortalecer la salud física y mental. Finalmente, el laurel y las lentejas se convierten en símbolos de prosperidad económica y abundancia material.
Lo más llamativo de este conjuro es su estructura numérica. Gracia insiste en utilizar cifras impares, consideradas en numerología como portadoras de vibración activa y dinámica. El procedimiento específico consiste en introducir en un sobre común tres hojas de laurel, tres lentejas, tres fragmentos de canela en rama, siete granos de pimienta negra y una pizca de tomillo o romero. Este sobre, cargado con las intenciones del practicante durante las doce campanadas de la Nochevieja, debe guardarse en un lugar íntimo y personal durante todo el año 2026. La astróloga sugiere el cajón de la ropa interior como espacio privado que mantiene el talismán en contacto con la energía personal. No será hasta la llegada de 2027 cuando el ritual se considere completado y el sobre pueda desecharse.
Desde el punto de vista astrológico, 2026 se presenta como un período de transformaciones significativas debido a la conjunción entre Saturno y Neptuno, un evento celeste que ocurre cada varias décadas y que, según Gracia, actuará como motor de cambios profundos tanto a nivel individual como colectivo. Esta alineación planetaria influirá de manera desigual sobre los diferentes signos, creando un panorama zodiacal con claros favoritos.
Los grandes beneficiarios del año serán Aries y Sagitario, quienes experimentarán lo que la astróloga califica como un 'año brutal' en el sentido más positivo del término. La energía de Marte, regente de Aries, en armonía con la expansión jupiteriana de Sagitario, creará un campo de acción favorable para proyectos ambiciosos, viajes significativos y crecimiento personal exponencial. Los nativos de estos signos de fuego verán cómo sus esfuerzos se ven recompensados de manera casi inmediata.
Leo también ocupará un lugar destacado gracias al eclipse total de Sol del 14 de agosto, un fenómeno que actuará como catalizador de revelaciones y oportunidades únicas. Este evento astronómico, visible desde determinadas zonas del planeta, marcará un antes y un después para los leoninos, especialmente en el ámbito profesional y creativo.
Por su parte, Géminis protagonizará un proceso de metamorfosis interior que, aunque pueda resultar desafiante en un primer momento, generará efectos beneficiosos en su entorno cercano. Curiosamente, esta evolución geminiana redundará en fortuna extraordinaria para Libra y Acuario, los otros dos signos de aire, que recibirán de manera indirecta las vibraciones positivas del cambio geminiano.
En el extremo opuesto del espectro, Piscis disfrutará de un período de calma y estabilidad, alejado de las turbulencias que han marcado años anteriores. Esta tranquilidad se extenderá por osmosis a Cáncer y Escorpio, signos de agua emparentados emocionalmente con Piscis, que también experimentarán una sensación de paz y resolución de conflictos pendientes.
Finalmente, Capricornio y Virgo, ambos signos de tierra regidos por la influencia de Saturno, verán materializarse sus esfuerzos en forma de abundancia y prosperidad tangible. Para estos signos, 2026 será el año en que las semillas plantadas con disciplina en el pasado den sus frutos más jugosos.
Es importante destacar que, según la visión de Gracia, la suerte no es un elemento pasivo sino el resultado de la alineación entre la disposición personal y las corrientes energéticas del cosmos. El ritual propuesto no sustituye la acción consciente, sino que la potencia, actuando como un imán que atrae oportunidades al campo vibratorio del individuo.
Para aquellos interesados en poner en práctica estas recomendaciones, la astróloga insiste en la importancia de la intención clara y la fe en el proceso. Los ingredientes, aunque simbólicos, deben ser seleccionados con cuidado y el sobre debe prepararse en un estado de máxima concentración durante el transito entre años. La elección del lugar de guardado no es arbitraria: el cajón de la ropa interior representa el núcleo más íntimo de la persona, donde reside la autenticidad sin máscaras sociales.
Desde una perspectiva más amplia, estas predicciones reflejan la tendencia creciente de la astrología como herramienta de autoconocimiento y bienestar emocional en la sociedad contemporánea. Figuras como Esperanza Gracia han democratizado el acceso a estos conocimientos, alejándolos de la elitismo esotérico y acercándolos al gran público a través de medios masivos como Telecinco.
El éxito de segmentos como el de 'Vamos a ver' demuestra que, independientemente del nivel de credulidad de cada espectador, existe una demanda real de rituales y prácticas que proporcionen sentido de control ante la incertidumbre. En un mundo marcado por la volatilidad económica, social y política, estos pequeños actos simbólicos ofrecen anclaje emocional y esperanza.
Para maximizar los efectos del ritual, Gracia recomienda complementarlo con visualización activa durante la preparación del sobre. Imaginar con detalle los objetivos deseados en cada área -salud, amor, protección y dinero- mientras se introducen los ingredientes, crea según la astróloga un programa energético que el universo reconoce y responde.
Los signos que no han sido mencionados específicamente como favoritos -Tauro, por ejemplo- no deben desanimarse. La astrología es un sistema de influencias, no de determinismos, y la voluntad personal sigue siendo el factor más influyente en el devenir individual. El ritual, en este sentido, es universal y puede ser practicado por cualquier persona independientemente de su signo solar.
En cuanto a la temporalidad, la influencia de la conjunción Saturno-Neptuno se extenderá más allá de 2026, creando un ciclo de aproximadamente tres años donde los temas de espiritualidad práctica, responsabilidad colectiva y transformación estructural estarán en primer plano. Los signos que sepan navegar estas aguas con flexibilidad y conciencia serán los que más se beneficien a largo plazo.
La propuesta de Esperanza Gracia combina así la tradición ancestral con la adaptación contemporánea, ofreciendo una brújula simbólica para quienes buscan orientación en los tiempos venideros. Ya sea como mera curiosidad cultural o como práctica espiritual seria, el ritual y las predicciones para 2026 invitan a la reflexión sobre el poder de la intención y la interconexión cósmica que, según la astrología, define la experiencia humana.