El Gobierno español ha aprobado una revalorización histórica del Ingreso Mínimo Vital (IMV) para 2026, con un incremento del 11,4% que beneficiará a cerca de 800.000 hogares en todo el territorio nacional. La medida, anunciada por la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, entró en vigor el 1 de enero y afecta directamente a 2,4 millones de personas en situación de vulnerabilidad económica.
Este aumento extraordinario, aprobado en el último Consejo de Ministros del año, eleva la cuantía media del IMV por hogar de 485 a 540 euros mensuales, lo que representa un extra de 55 euros cada mes para las familias beneficiarias. La medida forma parte de la estrategia del Ejecutivo para fortalecer la red de protección social y combatir la exclusión económica de los colectivos más desfavorecidos.
El IMV es una prestación pública diseñada para garantizar unos ingresos mínimos a aquellas personas y unidades de convivencia que carecen de recursos suficientes para cubrir sus necesidades básicas. Su objetivo principal es prevenir el riesgo de pobreza severa y facilitar la inclusión social de los perceptores, promoviendo su autonomía económica.
Incrementos según composición familiar
Las nuevas cuantías varían considerablemente en función del tamaño y características de cada unidad de convivencia. Para las familias no monoparentales, los aumentos son significativos, especialmente en los tramos con más miembros. Así, una unidad compuesta por dos adultos y más de dos menores a su cargo recibirá 1.614,62 euros mensuales, idéntica cantidad que percibirán tres adultos con más de dos menores o cuatro adultos con un menor a cargo.
En el tramo inmediatamente inferior, una familia formada por un adulto y tres menores verá incrementada su ayuda hasta 1.394,45 euros al mes. Por su parte, una pareja con un único hijo percibirá 1.174,27 euros mensuales. Las personas que residen solas y cumplen los requisitos verán su prestación aumentada hasta los 733,91 euros mensuales, lo que supone un importante refuerzo de la protección individual.
Familias monoparentales, las más beneficiadas
El incremento resulta especialmente beneficioso para las familias monoparentales, que reciben las cuantías más elevadas del sistema. El importe máximo del IMV corresponde a un adulto con cuatro o más menores a su cargo, que pasará a cobrar 1.776,08 euros mensuales, convirtiéndose en la prestación más generosa de toda la escala.
Para un adulto con tres menores a su cargo, la ayuda se fija en 1.555,91 euros mensuales. Si la unidad monoparental está compuesta por un adulto y dos menores, la prestación alcanzará los 1.335,73 euros. Finalmente, una familia monoparental con un solo menor recibirá 1.115,56 euros mensuales a partir de este año.
Esta diferenciación responde a la mayor vulnerabilidad económica que suelen presentar estos hogares, en su mayoría encabezados por mujeres, y a la necesidad de proporcionar una protección reforzada que garantice el bienestar de los menores.
Perfil de los perceptores: más de 500.000 familias con niños
Los datos del Ministerio revelan que el componente familiar es fundamental en el IMV. Más de dos tercios de los hogares beneficiarios, concretamente 538.873 familias, tienen menores de edad a su cargo. Esto significa que el 40,8% de los perceptores totales son niños, lo que convierte a esta prestación en una herramienta clave para la protección infantil.
Dentro de este colectivo, 133.078 familias son monoparentales, representando un segmento significativo de la población beneficiaria. La gran mayoría de estas unidades están lideradas por mujeres, lo que pone de manifiesto la importancia del IMV como instrumento de igualdad y apoyo a la maternidad en situaciones de precariedad económica.
Subidas en el resto de prestaciones
El Consejo de Ministros también dio luz verde a otros incrementos en el sistema de pensiones. Las pensiones contributivas y de clases pasivas experimentarán una subida del 2,7% en 2026, mientras que las pensiones mínimas crecerán más de un 7%, consolidando la política de revalorización de las prestaciones más bajas.
El mayor incremento, sin embargo, se aplicará a las pensiones con cónyuge a cargo, las de viudedad con cargas familiares y las no contributivas, que también se beneficiarán de ese 11,4% de aumento, alineándose con la subida del IMV y reforzando la protección de los colectivos más vulnerables.
Requisitos de acceso y solicitud
Para poder acceder al Ingreso Mínimo Vital, los interesados deben cumplir una serie de requisitos establecidos por la Seguridad Social. El más fundamental es tener residencia legal y efectiva en España, además de haber residido en el país durante al menos un año antes de la solicitud.
Otros requisitos incluyen estar empadronado, tener entre 23 y 65 años (salvo casos especiales como víctimas de violencia de género o personas con discapacidad), carecer de ingresos suficientes y no haber rechazado ofertas de empleo adecuadas o planes de inserción social sin causa justificada.
El proceso de solicitud se realiza de forma telemática a través de la sede electrónica de la Seguridad Social, aunque también puede iniciarse presencialmente en las oficinas del organismo. La resolución suele tardar varios meses, pero los efectos económicos se retrotraen a la fecha de presentación de la solicitud.
Impacto social y económico
La subida del IMV se enmarca en un contexto de inflación moderada pero persistente, que ha erosionado el poder adquisitivo de las familias con menos recursos. Con esta revalorización, el Gobierno busca no solo compensar esa pérdida, sino también avanzar en el cumplimiento de los objetivos de reducción de la pobreza infantil y exclusión social.
La medida tiene un impacto presupuestario significativo, pero se justifica por su efecto multiplicador en la economía local, ya que estos ingresos se destinan principalmente al consumo básico, y por su contribución a la cohesión social. Además, refuerza el compromiso de España con los Objetivos de Desarrollo Sostenible, especialmente con la meta de reducir la pobreza en todas sus formas.
Los expertos en políticas sociales destacan que, aunque el incremento es bienvenido, es necesario simplificar los trámites de acceso y reducir los tiempos de resolución para que la ayuda llegue más rápido a quienes la necesitan. También señalan la importancia de complementar la prestación económica con servicios de acompañamiento social que faciliten la inserción laboral y la autonomía de los beneficiarios.
Con esta reforma, el IMV consolida su papel como pilar fundamental del Estado de bienestar español, adaptándose a las nuevas realidades sociales y económicas y proporcionando una red de seguridad más robusta para los ciudadanos en situación de vulnerabilidad.