El Wrexham inició el año 2026 de forma inmejorable al imponerse por 2-0 al Blackburn Rovers en el feudo de Ewood Park, en una nueva jornada del Championship inglés. Los tantos de Sam Smith y Oliver Rathbone, ambos antes del descanso, permitieron al conjunto de Phil Parkinson sumar tres puntos vitales fuera de casa y extender a tres encuentros su racha de triunfos consecutivos en la competición.
El encuentro no pudo comenzar mejor para los visitantes, que se adelantaron en el marcador a los 11 minutos de juego. Una jugada a la contra culminó con un pase en profundidad de Matty James que superó la línea defensiva de los Rovers. Smith, atento al espacio, controló el esférico con solvencia y, ante la salida del portero Aynsley Pears, definió con precisión al palo cercano, estableciendo el 0-1 inicial.
La dinámica del partido no varió tras el gol. El Wrexham mantuvo el control y la iniciativa, generando peligro especialmente a través de balones largos desde posiciones retrasadas. Rathbone, uno de los hombres más activos del encuentro, estuvo a punto de aumentar la ventaja con un disparo desde dentro del área que fue bloqueado en la línea por Sean McLoughlin. La insistencia visitante tenía lógica: el Blackburn se mostraba impreciso en la salida del balón y vulnerable a las transiciones rápidas.
El segundo tanto llegó en el minuto 38, fruto de una acción aislada pero ejecutada con gran efectividad. Un deficiente despeje de una falta lanzada por James fue aprovechado por Dan Scarr, quien desvió ligeramente el balón hacia el interior del área. Rathbone, bien posicionado, conectó un disparo de volea impecable que se coló en la portería de Pears, dejando sin opciones al guardameta local. Con este golpe, el Wrexham se marchó al descanso con una cómoda ventaja de dos goles.
La segunda mitad presentó un guion diferente. El Blackburn Rovers salió con mayor intensidad y dominó el territorio, buscando recortar distancias. Moussa Baradji tuvo la ocasión más clara para los locales con un potente disparo que se estrelló contra el larguero, mientras que el portero Pears, que había sido batido dos veces en la primera parte, respondió con una intervención de mérito para evitar el tercer gol de Lewis O'Brien. A pesar de la presión, la defensa del Wrexham se mostró sólida y bien organizada, resistiendo los embates sin conceder opciones claras.
El partido concluyó con la portería a cero para el conjunto de Parkinson, que logró su tercera victoria consecutiva en el Championship. Este triunfo le permite situarse a un solo punto de los puestos de playoff, consolidando su candidatura para pelear por el ascenso a la Premier League. La eficacia en las áreas fue la clave: el Wrexham convirtió dos de sus siete ocasiones, mientras que el Blackburn, con doce remates, no logró perforar la red.
Los datos avanzados reflejan la paridad en el juego, pero también la superioridad efectiva del Wrexham. Los locales acumularon 0,64 goles esperados (xG) con doce disparos, mientras que los visitantes registraron 0,77 xG con tan solo siete intentos. Esta diferencia, aunque mínima, evidencia la mayor capacidad de definición del equipo de Parkinson.
El gran protagonista del encuentro fue, sin duda, Oliver Rathbone. El centrocampista, que regresaba al once titular tras superar una lesión, completó un partido excepcional. Además de anotar el gol de la sentencia, lideró a su equipo en múltiples estadísticas: ganó catorce de diecisiete duelos individuales, recuperó la posesión en nueve ocasiones, provocó cuatro faltas y completó tres intercepciones. Su rendimiento integral fue clave para el dominio del centro del campo y para garantizar la victoria.
El triunfo también tiene un valor histórico para el club galés. El Wrexham consiguió ganar en el Día de Año Nuevo en la EFL por primera vez desde 1966, poniendo fin a una racha negativa de ocho encuentros sin victorias el 1 de enero (dos empates y seis derrotas). Este dato simbólico refuerza el buen momento que atraviesa el equipo, que ha sabido romper con las estadísticas adversas y construir una nueva dinámica positiva.
Phil Parkinson, técnico del Wrexham, mostró su satisfacción tras el encuentro, destacando la concentración defensiva y la efectividad ofensiva de su equipo. "Sabíamos que el Blackburn presionaría en la segunda mitad, pero mantuvimos la calma y defendimos con orden. Los goles en la primera parte nos dieron tranquilidad para gestionar el partido", comentó en la rueda de prensa postpartido.
Por su parte, el entrenador del Blackburn Rovers reconoció los méritos del rival y se mostró preocupado por la falta de puntería de su delantera. "Creamos ocasiones, pero no fuimos capaces de materializarlas. El Wrexham fue más efectivo y eso marcó la diferencia", analizó.
Con este resultado, el Wrexham suma 45 puntos en la tabla y se coloca a las puertas de la zona de playoff, mientras que el Blackburn se mantiene en la zona media con 38 unidades. La temporada sigue su curso y el objetivo del conjunto galés es claro: pelear por el ascenso hasta la última jornada. La regularidad mostrada en estas últimas semanas, con tres victorias seguidas y una defensa sólida, son argumentos de peso para soñar con la Premier League.
El calendario no da tregua, y el Wrexham deberá mantener este nivel en los próximos compromisos si quiere consolidarse entre los seis primeros. La confianza ganada en Ewood Park será un activo importante de cara a los desafíos venideros. Por ahora, los aficionados del club galés pueden disfrutar de un inicio de año inolvidable, con la esperanza de que 2026 esté lleno de éxitos similares.