Búsqueda de turista francés desaparecido en el río Guadiana de Huelva

Equipos de rescate españoles y portugueses intensifican el operativo para localizar a un hombre de 58 años que cayó al agua el sábado en Sanlúcar de Guadiana

Un amplio dispositivo de búsqueda y rescue se mantiene activo desde el pasado sábado en las aguas del río Guadiana en la provincia de Huelva, con el objetivo de localizar a un varón de 58 años de edad y nacionalidad gala que desapareció tras precipitarse al caudal cuando intentaba desembarcar de su embarcación. El incidente ocurrió en la localidad fronteriza de Sanlúcar de Guadiana, un municipio que se asienta en la ribera occidental del río y que comparte frontera natural con Portugal.

Según las informaciones facilitadas por las autoridades competentes, el accidente se produjo a las 19:34 horas del sábado cuando el ciudadano francés, residente habitual en la zona según publicaciones locales, intentaba acceder a una parcela de su propiedad desde su nave particular. En un momento de descuido o por causas que aún se desconocen, el hombre perdió el equilibrio y cayó a las aguas del caudal, siendo arrastrado por la corriente. Desde ese instante, no se ha vuelto a tener noticia de su paradero, lo que ha motivado la activación inmediata de un protocolo de emergencia multidisciplinar.

La complejidad de la operación radica en las características geográficas del río Guadiana en este tramo, donde el ancho del cauce varía considerablemente y la corriente puede ser especialmente intensa dependiendo de los caudales liberados desde los embalses situados aguas arriba. Además, la proximidad con el territorio luso ha hecho necesaria la coordinación transfronteriza entre las distintas administraciones, ya que el cuerpo del desaparecido podría haber sido arrastrado hacia aguas jurisdiccionales portuguesas.

El Salvamento Marítimo de Huelva fue el primero en responder a la alerta, movilizando de forma inmediata la embarcación Salvamar Vela, conocida por su versatilidad en operaciones de rescate en aguas costeras e interiores. A esta primera unidad se sumó la embarcación LS Aguazul de la Cruz Roja de Huelva, especializada en primeros auxilios y rescate acuático. Completando el despliegue aéreo inicial, un helicóptero de Salvamento Marítimo sobrevoló la zona para realizar una búsqueda visual desde el aire, aprovechando las últimas horas de luz del sábado.

Por parte de la Guardia Civil, la respuesta fue contundente desde el primer momento. Se desplazaron hasta la zona dos embarcaciones patrulleras del Servicio Marítimo, equipadas con tecnología de última generación para la detección de objetos sumergidos. Además, se activó al Grupo Especial de Actividades Subacuáticas (GEAS), cuyos buzos son reconocidos por su alta especialización en operaciones de rescate y recuperación en entornos acuáticos complejos. Estos profesionales se sumergieron en las aguas del Guadiana para realizar una búsqueda sistemática de la zona donde se produjo el incidente, utilizando equipos de visión submarina y sonar de mano.

La cooperación internacional se materializó con la participación de efectivos portugueses, que desplegaron sus propias unidades en la ribera opuesta del río. Esta colaboración bilateral es fundamental en una zona de frontera como esta, donde la naturaleza no entiende de líneas administrativas. Los equipos lusos coordinaron sus esfuerzos con los españoles mediante un centro de mando conjunto, establecido en la zona de la desaparición.

Durante la jornada del domingo, el operativo se mantuvo sin interrupción, con turnos rotativos de los equipos de rescate para garantizar la máxima cobertura diurna. Las labores se centraron en la ampliación del perímetro de búsqueda aguas abajo, considerando la posibilidad de que la corriente hubiera arrastrado el cuerpo varios kilómetros aguas abajo. Los buzos del GEAS realizaron inmersiones en puntos estratégicos donde la topografía del río podría haber hecho que el cuerpo quedara atrapado, como meandros, zonas de remanso o áreas con vegetación ribereña densa.

La mañana del lunes amaneció con la intensificación del dispositivo. Desde las 9:00 horas, una embarcación de Salvamento Marítimo ha estado recorriendo sistemáticamente el cauce, mientras que el equipo Pegaso, especialista en Gestión Aeronáutica y Seguridad Operacional de la Guardia Civil, operaba un dron de alta resolución para realizar un mapeo detallado de la zona. Esta tecnología permite identificar objetos flotantes o sumergidos a poca profundidad que podrían pasar desapercibidos para los observadores a simple vista.

A las 16:00 horas de este lunes está previsto que se active el helicóptero Helimer 211, una de las aeronaves más avanzadas del parque de Salvamento Marítimo, equipada con cámaras térmicas y visión nocturna que permitirán prolongar la búsqueda más allá del ocaso. Este helicóptero, con base en Huelva, es capad de operar en condiciones meteorológicas adversas y tiene autonomía suficiente para cubrir extensas áreas del río tanto en territorio español como portugués.

El Servicio Aéreo de la Guardia Civil también mantiene su presencia en la zona, con vuelos de reconocimiento que complementan las labores del helicóptero de Salvamento Marítimo. Por tierra, patrullas de Seguridad Ciudadana realizan un seguimiento de la ribera, interrogando a pescadores y navegantes que pudieran haber visto algo relevante, además de inspeccionar zonas de difícil acceso donde el cuerpo podría haber quedado varado.

La familia del desaparecido, que reside con él en Sanlúcar de Guadiana, está siendo atendida por un equipo de psicólogos de la Cruz Roja y mantiene constante contacto con el centro de coordinación del operativo. La comunidad francesa asentada en la Costa de la Luz ha mostrado su apoyo a los familiares, ofreciendo su ayuda en las labores de búsqueda de forma voluntaria, aunque las autoridades han recomendado que los trabajos sean realizados únicamente por profesionales para evitar riesgos innecesarios.

Sanlúcar de Guadiana es un pequeño municipio de poco más de 400 habitantes que vive principalmente del turismo fluvial, la pesca y la agricultura de regadío. Su ubicación estratégica en el río Guadiana, justo antes de que este desemboque en el Océano Atlántico, lo convierte en un destino popular para navegantes y amantes de la naturaleza. Sin embargo, el río puede ser traicionero, con corrientes impredecibles y zonas de gran profundidad, especialmente en los meses de primavera cuando se liberan caudales desde los embalses.

El río Guadiana, con sus 818 kilómetros de longitud, es uno de los grandes ríos ibéricos y marca la frontera natural entre España y Portugal en buena parte de su recorrido. En el tramo de Sanlúcar, el río tiene una anchura considerable y su caudal está directamente regulado por la presa de Alqueva, la mayor de Europa, situada aguas arriba. Esta regulación hace que el nivel del agua pueda variar de forma repentina, generando corrientes de retorno y remolinos peligrosos para los navegantes inexpertos.

Las autoridades han establecido un perímetro de seguridad en la zona del incidente para facilitar las labores de rescate y evitar nuevos accidentes. La Capitanía Marítima de Huelva ha emitido un aviso a los navegantes que transitan por la zona, recomendando extremar las precauciones y mantenerse alejados del área del operativo. Asimismo, se ha reforzado la presencia de efectivos de la Guardia Civil de Tráfico en los accesos al río para regular el tránsito de vehículos y curiosos.

El dispositivo de búsqueda, que ya supera las 48 horas de duración, se considera uno de los más complejos desplegados en la zona en los últimos años debido a las características del terreno y a la extensión del área a cubrir. Los responsables del operativo han señalado que no se cejarán en los esfuerzos hasta dar con el paradero del desaparecido, aunque reconocen que cada hora que pasa disminuyen las probabilidades de encontrarle con vida.

La coordinación entre las distintas administraciones - española y portuguesa, civiles y militares - está siendo ejemplar, según han destacado los portavoces de los cuerpos de rescate. Esta colaboración transfronteriza es esencial en una zona como el río Guadiana, donde la cooperación histórica entre ambos países ha permitido resolver situaciones similares en el pasado. La presencia de buzos altamente cualificados, tecnología de vanguardia y medios aéreos convierte este operativo en uno de los más completos que se recuerdan en la zona.

Mientras tanto, la localidad de Sanlúcar de Guadiana permanece conmocionada por el suceso. Los vecinos, que conocían bien al desaparecido por su residencia habitual en el municipio, han mostrado su consternación y ofrecen todo tipo de ayudas a la familia. La iglesia local ha abierto su libro de condolencias y ha organizado una vigilia de oración que se repite cada tarde hasta que se resuelva la situación.

Los expertos en rescate acuático insisten en la importancia de extremar las precauciones cuando se navega por ríos de caudal variable como el Guadiana. El uso de chalecos salvavidas, la comprobación de las condiciones meteorológicas y el conocimiento de las características del cauce son medidas básicas que pueden marcar la diferencia entre una anécdota y una tragedia. En este caso, se desconoce si el desaparecido llevaba puesto algún elemento de flotación en el momento del accidente.

El operativo continúa activo y se mantendrá mientras las condiciones meteorológicas lo permitan y existan posibilidades de localizar al desaparecido. Las previsiones para los próximos días indican estabilidad atmosférica, lo que favorecerá la continuación de las labores de búsqueda tanto diurnas como nocturnas. La tenacidad de los equipos de rescate y la esperanza de la familia mantienen viva la búsqueda de este ciudadano francés que encontró en el río Guadiana su segundo hogar.

Referencias