La Santa Sede estudia la posibilidad de que el papa León XIV realice una visita de un día al Principado de Mónaco a finales del mes de marzo. Si se confirma, este desplazamiento se convertiría en el segundo viaje internacional de su pontificado y, históricamente, en el primer viaje de un papa a este pequeño estado europeo en la era moderna.
Fuentes oficiales del Vaticano han confirmado que el proyecto se encuentra actualmente en fase de estudio. La Oficina de Prensa de la Santa Sede respondió este martes a las consultas de varios medios de comunicación, indicando que la posible visita está siendo analizada, aunque aún no ha recibido la confirmación oficial definitiva. Este anuncio ha generado expectativa tanto en la comunidad católica como en los círculos diplomáticos internacionales, que observan con atención cada movimiento del nuevo pontífice.
Segundo viaje pontificio
Este eventual viaje a Mónaco constituiría el segundo desplazamiento internacional del pontífice desde su elección. El primer viaje del papa León XIV fuera de Italia tuvo lugar entre el 27 de noviembre y el 2 de diciembre de 2025, cuando realizó una peregrinación espiritual a Turquía y Líbano. Esta primera gira internacional marcó el inicio de su agenda de viajes apostólicos y estableció el tono para su pontificado, caracterizado por el acercamiento a comunidades cristianas en regiones de conflicto y su apertura al diálogo interreligioso.
Durante el vuelo de regreso de aquella peregrinación, el pontífice aprovechó para compartir con los periodistas sus aspiraciones de futuros viajes. Entre los destinos que mencionó expresamente figuraba Argelia, donde desearía visitar los lugares vinculados a san Agustín y promover el diálogo entre cristianos y musulmanes. Asimismo, manifestó su deseo de viajar a América Latina, haciendo referencia concretamente a Argentina, Uruguay y Perú, países con los que mantiene un vínculo personal y pastoral especial que enriquece su misión.
Encuentro diplomático previo
El interés por Mónaco no es reciente. El pasado 17 de enero, el papa León XIV recibió en audiencia en el Vaticano al príncipe Alberto II de Mónaco. Esta reunión sentó las bases para la posible visita y fortaleció las relaciones bilaterales entre la Santa Sede y el principado, que históricamente han sido cordiales y constructivas, basadas en el respeto mutuo y la colaboración en temas de interés común.
En aquella ocasión, la Oficina de Prensa del Vaticano informó que el encuentro versó sobre las buenas relaciones diplomáticas existentes y la contribución de la Iglesia católica a la vida social de Mónaco. La conversación abordó temas de interés mutuo como el cuidado del medio ambiente, la ayuda humanitaria, y la defensa y promoción de la dignidad humana, temas centrales en la enseñanza social de la Iglesia y prioritarios para el actual pontífice.
Posteriormente, se celebraron reuniones de trabajo en la Secretaría de Estado del Vaticano. El cardenal secretario de Estado Pietro Parolin y el arzobispo Paul Richard Gallagher, secretario para las Relaciones con los Estados y Organizaciones Internacionales, sostuvieron encuentros con la delegación monegasca para profundizar en estos temas y explorar vías de colaboración concreta que beneficien a ambas partes.
Temas de la agenda internacional
Durante estas conversaciones, ambas partes analizaron diversos acontecimientos internacionales, prestando especial atención a la paz y la seguridad global. La cooperación en materia ambiental y humanitaria ocupó un lugar central en el diálogo, reflejando las prioridades compartidas por el Vaticano y el Principado de Mónaco en un mundo marcado por la crisis climática y los conflictos geopolíticos.
El príncipe Alberto II, conocido por su compromiso con la protección del medio ambiente marino y su fundación dedicada a la conservación oceánica, encontró en el papa León XIV un interlocutor afín en la defensa de la creación. Esta convergencia de intereses facilita el entendimiento mutuo y abre posibilidades de colaboración concreta en proyectos de alcance internacional que combinen la autoridad moral de la Iglesia con la capacidad de acción del principado.
Significado histórico
La eventual visita del papa León XIV a Mónaco tendría un valor histórico significativo. Aunque los papas han mantenido relaciones diplomáticas con el Principado de Mónaco a lo largo de los años, ningún pontífice ha pisado su territorio en el período moderno. Esta circunstancia convierte la posible visita en un acontecimiento de gran relevancia tanto para la Iglesia católica como para el estado monegasco.
El pequeño principado, conocido mundialmente por su glamour, el Gran Premio de Fórmula 1 y su condición de paraíso fiscal, también alberga una comunidad católica activa que vería con gran expectación la llegada del sucesor de Pedro. La visita fortalecería los lazos espirituales y diplomáticos entre ambas entidades y ofrecería un momento de encuentro para los fieles de la región.
Protocolo y logística
Los viajes apostólicos requieren una planificación meticulosa que abarca aspectos protocolarios, logísticos y de seguridad. Una visita de un día, como la que se contempla para Mónaco, implica una agenda compacta pero intensa, con encuentros con las autoridades civiles, la comunidad católica local y posiblemente representantes de otras confesiones religiosas presentes en el territorio.
La confirmación oficial dependerá de la finalización de los preparativos y de la evolución de la situación internacional. La Santa Sede suele anunciar con antelación los viajes papales una vez que todos los detalles están cerrados, generalmente con semanas o incluso meses de anticipación para permitir la organización de los eventos pastorales y la participación de los fieles.
Perspectivas futuras
Mientras se estudia la visita a Mónaco, el papa León XIV continúa desarrollando su agenda pontificia. Sus declaraciones sobre futuros destinos revelan una preferencia por países con significado histórico para el cristianismo o con los que mantiene vínculos personales que enriquecen su misión pastoral.
La mención a Argelia y su deseo de visitar los lugares agustinianos refleja su interés por el diálogo interreligioso y las raíces históricas de la fe. San Agustín, uno de los padres de la Iglesia, nació en la antigua Numidia, territorio que hoy forma parte de Argelia, y su legado espiritual continúa siendo relevante para la teología cristiana.
Por su parte, la intención de viajar a América Latina, especialmente a Argentina (su país de origen), Uruguay y Perú, donde el cardenal Robert Prevost ejerció como misionero y obispo, muestra su compromiso con las iglesias locales y su deseo de fortalecer la comunión con las comunidades católicas de la región. Esta preferencia por destinos personales y pastorales marca un estilo pontificio cercano y atento a las realidades concretas de cada territorio.
Espera oficial
Por el momento, la posible visita del papa León XIV a Mónaco permanece en fase de estudio. Los fieles y las autoridades del principado esperan con interés la confirmación oficial, que llegará a través de los canales habituales de la Oficina de Prensa de la Santa Sede. La comunidad internacional observa estas gestiones como indicadores de las prioridades diplomáticas y pastorales del nuevo pontífice, quien parece dispuesto a mantener una agenda de viajes activa y significativa desde los primeros meses de su pontificado.
La confirmación de este viaje sería un paso más en la consolidación de las relaciones entre el Vaticano y las entidades políticas de menor tamaño pero de relevancia internacional, demostrando que la pastoral papal no distingue entre grandes potencias y pequeños estados, sino que se dirige a todas las comunidades cristianas con igual dedicación y amor pastoral.