Un amplio dispositivo de búsqueda y rescate permanece activo desde el pasado sábado en las aguas del río Guadiana, tras la desaparición de un varón de 58 años de nacionalidad francesa que cayó al agua desde su embarcación particular. El incidente ocurrió en el término municipal de Sanlúcar de Guadiana, en la provincia de Huelva, cuando el afectado intentaba llegar a una parcela de su propiedad ubicada en la zona.
La alerta se activó el sábado 16 de febrero a las 19:34 horas, momento en que los servicios de emergencia recibieron el aviso del accidente. Desde ese instante, se desplegó un operativo multidisciplinario que coordina esfuerzos entre distintas instituciones españolas y portuguesas, con el objetivo de localizar al desaparecido.
El hombre, residente habitual en el municipio onubense, se encontraba navegando en su barco particular con destino a una propiedad privada cuando, por circunstancias que aún se investigan, perdió el equilibrio y cayó al río. Testigos presenciales alertaron inmediatamente a las autoridades, lo que permitió una respuesta rápida de los equipos de rescate.
Durante el fin de semana, el operativo contó con la participación de numerosos medios especializados. Por parte de Salvamento Marítimo, se movilizaron las embarcaciones Salvamar Vela y LS Aguazul de Cruz Roja Huelva, además de un helicóptero para el rastreo aéreo. La Guardia Civil aportó dos barcos patrulla y buzos del Grupo Especial de Actividades Subacuáticas (GEAS), expertos en inmersiones en entornos complejos. Las autoridades portuguesas colaboraron activamente en la búsqueda, dado que el río Guadiana marca la frontera natural entre ambos países.
Las labores de rastreo, que se intensificaron durante la jornada del domingo, se han prolongado sin interrupción hasta este lunes. El dispositivo se ha ampliado significativamente para cubrir una mayor superficie y profundidad. En la actualidad, participan barcos del Servicio Marítimo Provincial, nuevas unidades de buzos GEAS, el equipo Pega equipado con tecnología de drones para la exploración aérea, el servicio aéreo del Instituto Armado y patrullas de Seguridad Ciudadana que realizan vigilancia en la zona ribereña.
Salvamento Marítimo ha reforzado su presencia con una embarcación adicional y el helicóptero Helimer 211, que realiza vuelos de reconocimiento visual sobre el cauce del río y sus márgenes. La combinación de medios terrestres, marítimos y aéreos busca maximizar las probabilidades de éxito en una operación compleja, donde las corrientes fluviales y la visibilidad subacuática pueden dificultar las tareas de localización.
El río Guadiana, que discurre entre España y Portugal, presenta características geográficas particulares que exigen una coordinación binacional en este tipo de emergencias. Su caudal variable, las zonas de profundidad irregular y la densidad de vegetación ribereña convierten la búsqueda en un reto técnico para los equipos especializados.
Paralelamente a esta búsqueda, Salvamento Marítimo gestionó durante el domingo una segunda operación de emergencia de notable envergadura. Un velero que navegaba a la deriva con una vía de agua a bordo solicitó auxilio mediante una llamada de emergencia internacional ('mayday') cuando se encontraba a unos 63 kilómetros de la costa de Huelva.
El centro de coordinación de Salvamento Marítimo de Huelva activó inmediatamente el protocolo de rescate en alta mar, movilizando a tres buques mercantes que se encontraban en las proximidades del velero averiado. Tras evaluar la situación, el helicóptero Helimer 211, el mismo que ahora participa en la búsqueda del francés desaparecido, realizó la evacuación de los tres tripulantes del velero.
Los navegantes rescatados, cuyas identidades no han sido reveladas, se encontraban en buen estado físico y no requirieron atención médica posterior, según confirmaron fuentes del operativo. Esta intervención demuestra la capacidad de respuesta simultánea de los servicios de emergencia marítima en la provincia onubense, capaces de gestionar múltiples incidentes en un mismo período.
La concentración de recursos en ambas operaciones ha puesto a prueba la logística de Salvamento Marítimo y la Guardia Civil, que han tenido que distribuir personal y medios técnicos entre el río Guadiana y el mar territorial. No obstante, las autoridades han garantizado que la búsqueda del ciudadano francés mantiene su prioridad y que no se reducirán los efectivos hasta su localización.
Familiares del desaparecido han permanecido en la zona, recibiendo apoyo psicológico de Cruz Roja y manteniendo contacto directo con los coordinadores del operativo. La comunidad de Sanlúcar de Guadiana, un pequeño municipio de apenas 400 habitantes, ha mostrado su solidaridad con la familia y ha colaborado en las labores de búsqueda aportando información sobre las condiciones locales del río.
Expertos en rescate acuático señalan que las primeras 48 horas son críticas en este tipo de incidentes. La temperatura del agua, las corrientes y la capacidad de supervivencia del accidentado juegan un papel determinante. Aunque el río Guadiana no presenta en esta época del año temperaturas extremadamente bajas, la corriente puede arrastrar a una persona grandes distancias en poco tiempo.
El operativo continúa con patrullas constantes tanto de día como de noche, utilizando equipos de visión nocturna y sonar para detectar cualquier señal en el lecho del río. Los buzos del GEAS realizan inmersiones en las zonas de mayor profundidad y en los puntos donde la corriente podría haber arrastrado el cuerpo.
Las autoridades han solicitado a la población que evite el uso de embarcaciones particulares en la zona de búsqueda para no interferir en las maniobras de los equipos profesionales. Además, han habilitado un teléfono de información para posibles testigos que pudieran haber visto algo relevante desde la orilla.
La colaboración internacional con Portugal se ha formalizado a través de los canales establecidos en el Centro de Coordinación Operativa de la Frontera (CCOF), permitiendo el intercambio de información en tiempo real y la coordinación de las unidades portuguesas que patrullan la margen opuesta del río.
Mientras tanto, la investigación sobre las causas del accidente avanza paralelamente a la búsqueda. La embarcación del accidentado ha sido inspeccionada en busca de indicios que expliquen la caída, y se están analizando las condiciones meteorológicas y de navegabilidad del río en el momento del incidente.
El dispositivo de búsqueda se mantendrá activo las próximas 24 horas, con evaluaciones periódicas de su efectividad. Las autoridades no han establecido un plazo para dar por concluidas las labores, insistiendo en que continuarán mientras existan posibilidades técnicas de encontrar al desaparecido con vida.
Este suceso recuerda la importancia de las medidas de seguridad en la navegación fluvial, especialmente en zonas de frontera donde la coordinación entre países es esencial para una respuesta efectiva. Salvamento Marítimo ha aprovechado para recordar a los navegantes la obligatoriedad de llevar chaleco salvavidas y sistemas de localización en embarcaciones de recreo.
La provincia de Huelva, con su extensa costa atlántica y la complejidad de su desembocadura fluvial, requiere de unos servicios de emergencia altamente especializados. La capacidad de respuesta demostrada en estas últimas horas refuerza la preparación de los cuerpos de rescate ante situaciones de máxima complejidad.
Los vecinos de Sanlúcar de Guadiana mantienen la esperanza de un desenlace positivo, mientras los equipos profesionales continúan su meticuloso trabajo en tierra, agua y aire. La próxima jornada será decisiva para determinar la evolución del operativo y las estrategias de búsqueda a seguir en las horas venideras.