El veterano concurso de La 2, Saber y ganar, experimentó una jornada de cambios inesperados que sorprendieron a su fiel audiencia. El pasado viernes 23 de enero, Jordi Hurtado tuvo que hacer frente a una situación excepcional: anunciar la salida simultánea de dos de sus concursantes habituales, mientras daba la bienvenida de nuevo a una voz familiar para los televidentes.
La tarde se convirtió en un auténtico 'viernes negro' para el formato de Televisión Española, que ha mantenido su esencia durante décadas. El presentador catalán abrió la emisión con un tono serio pero comprensivo: "Hoy tenemos muchas novedades que contarles", advirtió a los espectadores, preparándolos para una serie de anuncios que modificarían la dinámica del programa en las próximas semanas.
Las razones de las bajas: estudios y compromisos laborales
El primero de los anuncios afectaba a María García, quien se despedía del programa en su decimoctava participación. La joven había acumulado un notable botín de 7.350 euros y se encontraba a las puertas de alcanzar la distinción de 'magnífica' para la temporada 2026. Sin embargo, sus responsabilidades académicas le obligaban a tomar una difícil decisión.
Jordi Hurtado explicó con claridad que los estudios de máster de María hacían incompatible su continuidad en el concurso. Esta circunstancia, lejos de ser un castigo, representa una de las novedades del reglamento actual de Saber y ganar, que permite a los participantes ausentarse temporalmente por motivos justificados sin perder su puesto. No obstante, la complejidad de su formación superior requería una dedicación exclusiva que el formato televisivo no podía garantizar.
La segunda baja, sin embargo, resultó más drástica y definitiva. Fernando Medrano, el concursante zaragozano, veía truncada su trayectoria en el programa de forma permanente. Su historia reciente ya había estado marcada por la enfermedad: una gripe le había obligado a abandonar temporalmente las grabaciones en semanas anteriores, regresando el pasado jueves 22 de enero con ilusión renovada.
Sin embargo, la alegría duró escasamente veinticuatro horas. Motivos laborales imprevistos le obligaban a ausentarse una vez más, pero esta segunda interrupción activaba la cláusula de expulsión automática del concurso. Según las normas establecidas, dos bajas consecutivas o separadas implican la descalificación definitiva del participante, cerrando así cualquier posibilidad de retorno futuro para Medrano.
El retorno de Elisenda Roca y las voces nuevas
No todo fueron malas noticias en esa emblemática jornada. El programa también celebraba el regreso de Elisenda Roca, la locutora que había estado ausente durante varias emisiones a causa de unos "virus invernales" que afectaron su salud. Su vuelta al micrófono suponía un respiro para los seguidores habituales, que echaban de menos su presencia y experiencia en el concurso.
Durante su convalecencia, la labor de Elisenda había sido cubierta por Lorena Montón, quien se desempeñó con profesionalidad en la difícil tarea de sustituir a una voz tan reconocible. Con el regreso de Roca, el equipo recuperaba su configuración habitual, al menos temporalmente.
Las vacantes dejadas por María y Fernando no permanecieron mucho tiempo vacías. Dos nuevas concursantes hacían su debut en el plató: Yolanda y Clara. Esta última, una joven madrileña de apenas 7 años de edad cuando descubrió el programa, expresó su emoción con palabras llenas de significado: "Estar aquí es un poco mi Disneyland particular", confesó ante las cámaras.
El estreno de Clara, sin embargo, no estuvo exento de nerviosismo. La presión del directo y la presencia de la calculadora humana le jugaron una mala pasada en su primera participación, aunque logró sumar 90 euros a su haber inicial. Un comienzo modesto pero prometedor para quienes sueñan con convertirse en futuras 'magníficas' del programa.
Programas especiales con motivo de la Unión Europea
La renovación del elenco no quedó ahí. Jordi Hurtado anunció que, a partir del lunes 26 de enero, Saber y ganar emitiría una serie de programas especiales conmemorativos. El motivo: celebrar los 40 años de la adhesión de España a la Comunidad Económica Europea, hoy conocida como Unión Europea.
Esta celebración traerá de vuelta a caras conocidas para los seguidores más veteranos del formato. Raúl Valero, Loreto Sieso y Celia Luque regresarán al plató durante toda una semana, ofreciendo a la audiencia un viaje nostálgico por las mejores etapas del concurso. Esta iniciativa demuestra la capacidad del programa para conectar su legado histórico con la actualidad, manteniendo vivo el interés de múltiples generaciones de televidentes.
La estabilidad de un formato longevo
Estos cambios reflejan la constante evolución de un programa que ha sabido adaptarse a los tiempos sin perder su esencia. Saber y ganar, uno de los concursos más longevos de la televisión española, demuestra con estas decisiones su compromiso con la calidad y la coherencia. Las normas claras sobre las bajas de concursantes, lejos de ser un capricho, garantizan el buen funcionamiento del formato y el respeto tanto a los participantes como a la audiencia.
La salida de María García, aunque temporal, y la definitiva de Fernando Medrano, abren paso a nuevos talentos como Clara y Yolanda. Estas incorporaciones aseguran la renovación generacional del concurso, vital para su supervivencia en un panorama televisivo cada vez más competitivo. La ilusión de una joven de 7 años que ve cumplido su sueño de participar contrasta con la experiencia de quienes regresan para los especiales de la UE, creando un equilibrio perfecto entre tradición y modernidad.
Jordi Hurtado, como rostro indiscutible del programa, ha demostrado una vez más su capacidad para gestionar situaciones complejas con la transparencia y profesionalidad que le caracterizan. Su comunicación directa con el público, explicando los motivos de cada cambio, refuerza el vínculo de confianza que mantiene con millones de espectadores desde hace décadas.
El futuro inmediato de Saber y ganar parece garantizado con esta combinación de novedades y celebraciones especiales. Los programas dedicados a los 40 años de España en la UE no solo rendirán homenaje a un hito histórico, sino que también servirán para recordar la capacidad del formato de mantenerse relevante en el tiempo. La presencia de concursantes históricos como Raúl Valero, Loreto Sieso y Celia Luque durante esa semana será un regalo para los seguidores más fieles.
Mientras tanto, la competición continúa con sus nuevos rostros. Clara, con sus 90 euros iniciales, y Yolanda tendrán la oportunidad de demostrar su valía y acumular experiencia en las próximas emisiones. Su trayectoria, junto con la de los demás concursantes regulares, mantendrá el interés de la audiencia mientras el programa navega por este periodo de transición.
La gestión de crisis de este viernes negro demuestra que Saber y ganar no solo es un concurso de cultura general, sino también un ejemplo de gestión televisiva eficaz. Las normas están claras, las explicaciones son transparentes y las soluciones son inmediatas. Esta profesionalidad es precisamente lo que ha permitido al programa superar los 25 años de emisión ininterrumpida, convirtiéndose en un referente de la televisión pública española.
En definitiva, la jornada del 23 de enero quedará marcada en la memoria del programa como un punto de inflexión. Las bajas de María García y Fernando Medrano, el regreso de Elisenda Roca y la llegada de nuevos talentos como Clara e Yolanda, junto con la próxima celebración de los especiales de la UE, configuran un panorama lleno de cambios pero también de oportunidades. Saber y ganar demuestra una vez más que su verdadera fortaleza reside en su capacidad para reinventarse sin perder su identidad, manteniendo la fidelidad de una audiencia que ha crecido junto a él.