Chicago bajo alerta de frío extremo: escuelas cerradas este viernes

La ciudad enfrenta las temperaturas más bajas desde el vórtice polar de 2019, con sensaciones térmicas de hasta -35 grados y medidas de emergencia activadas

Un frente ártico de intensidad excepcional se desplaza hacia la región metropolitana de Chicago, generando la advertencia de frío extremo más significativa que ha enfrentado la ciudad en los últimos seis años. Las autoridades meteorológicas han alertado a la población sobre condiciones climáticas potencialmente peligrosas que comprometen la seguridad de los residentes y el funcionamiento normal de servicios esenciales.

El Servicio Meteorológico Nacional elevó el miércoles una vigilancia previa a una advertencia oficial de frío extremo que abarca múltiples condados del área metropolitana, incluyendo Boone, Will, Cook, DeKalb, DuPage, Kane, Kendall, Kankakee, Grundy, Lee, Lake, La Salle, McHenry, Winnebago y Livingston. Este aviso estará vigente desde las 3:00 a.m. hasta las 12:00 p.m. del viernes, período durante el cual se esperan condiciones particularmente severas.

Ante esta situación, las Escuelas Públicas de Chicago (CPS) anunciaron la suspensión total de actividades educativas para el viernes. La decisión, comunicada mediante un comunicado oficial, responde directamente a las proyecciones de sensación térmica que podrían alcanzar los -35 grados Fahrenheit. La administración escolar consideró que tales condiciones hacen peligroso el desplazamiento de estudiantes y personal hacia los centros educativos.

La medida abarca no solo las clases presenciales, sino también todas las actividades extracurriculares, eventos deportivos y prácticas atléticas programadas para ese día. De manera notable, la institución descartó implementar clases virtuales, optando por una pausa completa en el calendario académico. Las actividades se reanudarán el lunes siguiente, mientras que los eventos deportivos suspendidos serán reprogramados en las próximas semanas.

En la Oficina de Gestión de Emergencias y Comunicaciones (OEMC) de Chicago, el personal opera las 24 horas del día monitoreando el desarrollo de este fenómeno meteorológico. Matt Doughtie, gerente de la OEMC, confirmó que mantienen comunicación constante con el Servicio Meteorológico Nacional para recibir actualizaciones en tiempo real sobre la evolución de las alertas y advertencias emitidas durante las últimas 24 horas.

La coordinación interinstitucional representa un pilar fundamental en la estrategia de respuesta. La OEMC realiza dos llamadas diarias con agencias asociadas como el Departamento de Policía de Chicago, el Departamento de Bomberos y el Departamento de Calles y Saneamiento. Esta alineación estratégica permite una respuesta integrada y eficiente ante cualquier contingencia que pueda surgir durante el episodio de frío extremo.

Doughtie enfatizó que, aunque estas condiciones son excepcionales, la ciudad cuenta con experiencia previa en eventos similares. Cada invierno, Chicago enfrenta períodos de temperaturas extremadamente bajas, lo que ha permitido desarrollar protocolos de actuación robustos y probados. Esta experiencia histórica facilita la preparación y respuesta ante la ola de frío actual.

Las autoridades han centrado sus esfuerzos en comunicar efectivamente a la población sobre la llegada de estas condiciones severas y proporcionar recomendaciones de seguridad fundamentales. Entre las medidas de protección individual más importantes se encuentran: limitar al máximo el tiempo de exposición al aire libre, vestir múltiples capas de ropa y priorizar mantener la ropa seca, ya que la humedad aumenta significativamente el riesgo de hipotermia.

Los servicios públicos esenciales también han activado sus protocolos de contingencia. ComEd, la principal empresa de electricidad de la región, anunció el fortalecimiento de su personal durante el fin de semana para garantizar una respuesta inmediata ante cualquier emergencia. John Schoen, representante de la compañía, detalló que han pospuesto todos los trabajos no críticos y preposicionado equipos especializados, incluyendo generadores móviles, para actuar rápidamente en caso de interrupciones del servicio.

Schoen aclaró que el frío extremo por sí solo no representa una amenaza mayor para el sistema eléctrico, pero advirtió que vientos intensos o acumulaciones significativas de nieve podrían complicar sustancialmente la situación. Esta consideración es particularmente relevante dado que las proyecciones meteorológicas también contemplan posibles precipitaciones sólidas durante el fin de semana, lo que podría requerir ajustes en la estrategia de respuesta de las agencias municipales.

El aire polar ingresará al área de Chicago entre las 5:00 y las 11:00 p.m. del jueves, con una rápida caída de las temperaturas. Para el viernes por la mañana, los valores de sensación térmica oscilarán entre -30 y -40 grados en el norte de Illinois y la ciudad de Chicago, mientras que en el noroeste de Indiana se esperan rangos de -20 a -30 grados. Estas condiciones extremas pueden producir congelación de la piel (frostbite) en menos de 10 minutos de exposición directa.

Este evento meteorológico ha sido comparado directamente con el vórtice polar de 2019, considerado hasta ahora el episodio de frío más intenso que ha enfrentado la región en la última década. Las similitudes en las proyecciones de temperatura y sensación térmica justifican la activación de medidas de precaución similares a las implementadas durante aquella ocasión.

La población vulnerable, incluyendo personas sin hogar, adultos mayores y niños, requiere atención especial durante este período. Las autoridades han activado centros de calor comunitarios y refuerzan los servicios de emergencia para garantizar que nadie quede expuesto a estas condiciones potencialmente mortales. La colaboración ciudadana es fundamental para identificar situaciones de riesgo y alertar a los servicios correspondientes.

Desde el punto de vista de la salud pública, los expertos advierten sobre los riesgos de hipotermia y congelación, especialmente en extremidades expuestas. Los síntomas incluyen entumecimiento, pérdida de sensibilidad, cambios de coloración en la piel y, en casos severos, daño tisular irreversible. La prevención mediante el uso adecuado de ropa de abrigo, gorros, guantes y calzado aislante es la mejor defensa contra estas afecciones.

La experiencia de 2019 sirvió como lección fundamental para la preparación municipal. Durante aquel evento, Chicago enfrentó temperaturas que alcanzaron los -23 grados reales, con sensaciones térmicas que superaron los -50 grados. Las interrupciones en servicios, problemas de transporte y emergencias de salud documentadas entonces permitieron refinar los protocolos actuales, optimizando la capacidad de respuesta de la ciudad.

Las autoridades mantienen monitoreo constante no solo de las temperaturas, sino también de factores asociados como velocidad del viento, humedad relativa y posibles precipitaciones. Esta vigilancia integral permite emitir alertas tempranas y ajustar las medidas de respuesta según la evolución real del fenómeno meteorológico.

Para los residentes, la recomendación principal es prepararse con anticipación: surtir alimentos no perecederos, asegurar suministro de medicamentos esenciales, cargar dispositivos móviles y tener a mano mantas adicionales. Quienes deben viajar deben mantener tanque de gasolina lleno y equipo de emergencia en sus vehículos, incluyendo mantas, linternas y alimentos.

El evento climático actual representa un recordatorio tangible del impacto de los patrones meteorológicos extremos en la vida urbana. La capacidad de adaptación y respuesta de Chicago demuestra la importancia de la planificación preventiva, la coordinación institucional y la preparación ciudadana para enfrentar desafíos ambientales que, aunque temporales, pueden tener consecuencias significativas si no se gestionan adecuadamente.

Finalmente, las autoridades mantienen la vigilancia activa y continúan actualizando las recomendaciones según el desarrollo del fenómeno. La colaboración entre agencias gubernamentales, servicios públicos y comunidad constituye el eje central para superar este episodio de frío extremo sin incidentes mayores, protegiendo la integridad y bienestar de todos los habitantes de la región metropolitana.

Referencias