Muere Eugeni Sallent, histórico director de TV3 y RAC-1, a los 63 años

El ejecutivo catalán, clave en la transformación de los medios de comunicación, fallece tras una batalla contra el cáncer

El mundo de la comunicación en Cataluña ha perdido este miércoles a una de sus figuras más influyentes. Eugeni Sallent, nacido en Sabadell en 1962, ha fallecido a los 63 años víctima de un cáncer. Su nombre está indisolublemente ligado a la transformación de los medios audiovisuales catalanes durante las últimas dos décadas, tanto en la radio como en la televisión pública.

La noticia ha sido confirmada por fuentes cercanas al ejecutivo, generando una oleada de reacciones en el sector. Sallent no solo fue un directivo exitoso, sino un visionario que supo anticipar los cambios en el panorama mediático y adaptar las organizaciones a las nuevas realidades del siglo XXI.

Fundador y artífice de RAC-1

Antes de convertirse en una emisora líder en Cataluña, RAC-1 fue un proyecto ambicioso que vio la luz gracias al empuje de profesionales como Sallent. Su participación en la fundación de la cadena, propiedad del Grupo Godó, marcó el inicio de una nueva era para la radio privada en la región. Durante trece años, entre 1999 y 2012, ejerció como director de la emisora, consolidando su liderazgo audiencial y su influencia en la opinión pública catalana.

Bajo su mandato, RAC-1 no solo creció en audiencia, sino que también se posicionó como un referente de la información y el entretenimiento, con programas que se convirtieron en indispensables para millones de oyentes. Su capacidad para identificar talento y crear formatos exitosos fue clave en este proceso.

La transición a Televisió de Catalunya

En 2012, Sallent dio un giro importante en su carrera al aceptar el reto de dirigir Televisió de Catalunya (TV3), la televisión pública catalana. Durante cuatro años, hasta 2016, gestionó la cadena en un momento de profundos cambios tecnológicos y económicos para las televisiones públicas en España.

Su gestión en TV3 estuvo marcada por la necesidad de modernizar la corporación, optimizar recursos y mantener la calidad de los contenidos en un contexto de crisis económica y presión política. Aunque su etapa no estuvo exenta de polémicas, su visión estratégica permitió a la cadena adaptarse a la digitalización y a la competencia de las plataformas globales.

Reconocimientos y legado profesional

La trayectoria de Sallent no pasó desapercibida para las instituciones. En 2007 recibió el Premio Nacional de Comunicación, uno de los galardones más prestigiosos del sector en Cataluña. Tres años después, en 2010, le fue concedido el Premio Quim Regàs de Periodismo, reconociendo su contribución a la profesión.

Más allá de estos premios, su verdadero legado radica en la transformación de los medios catalanes. Fue pionero en la convergencia digital, anticipándose a tendencias que años después se harían universales. Su perfil híbrido, con formación en informática y dirección de empresas, le permitió entender tanto la tecnología como los contenidos, una combinación rara y valiosa en su época.

Trayectoria previa y otros cargos

Antes de su etapa en RAC-1, Sallent ya había acumulado experiencia relevante en el sector público. Trabajó como consultor en sistemas de información para el Centre Informàtics de la Generalitat y posteriormente ocupó el puesto de gerente de las emisoras de Catalunya Ràdio. Esta experiencia en la radio pública le proporcionó una visión completa del ecosistema mediático catalano.

Su formación académica refleja su perfil polifacético: licenciado en Informática por la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB) y máster en dirección de empresas. Esta combinación de conocimientos técnicos y gerenciales fue fundamental para su éxito.

Reacciones institucionales y del sector

La muerte de Sallent ha generado numerosas muestras de pesar. El consejero de Presidencia de la Generalitat, Albert Dalmau, lo ha definido como "un visionario de la comunicación y del periodismo" catalán en un mensaje publicado en la red social X. Sus palabras reflejan el reconocimiento institucional a una figura que, aunque vinculada a medios privados, contribuyó al desarrollo del sistema mediático de Cataluña.

Por su parte, RAC-1 ha emitido un comunicado en el que destacan que Sallent "contribuyó de manera decisiva al nacimiento de la emisora, su crecimiento y su liderazgo". El agradecimiento de la emisora que ayudó a crear cierra un círculo emocional para muchos profesionales que trabajaron con él.

La última etapa en Mediapro

Tras su salida de TV3 en 2016, Sallent incorporó su experiencia a Mediapro, uno de los grupos de comunicación y producción audiovisual más importantes a nivel internacional. Aunque su papel en esta etapa fue menos visible públicamente, su conocimiento del sector fue una pieza valiosa para la expansión de la compañía.

Impacto en la cultura empresarial catalana

Más allá de los logros concretos, Sallent representó un modelo de ejecutivo moderno en un sector tradicionalmente conservador. Su enfoque basado en datos, su comprensión de la tecnología y su capacidad para liderar equipos multidisciplinares marcaron una generación de profesionales que hoy ocupan posiciones de responsabilidad en diversos medios.

En un momento en que la industria periodística enfrenta crisis de modelo, su figura sirve de recordatorio de la importancia de la innovación constante y la adaptación. Muchos de los proyectos que impulsó, tanto en formato como en gestión, siguen vigentes y son referencia para nuevas iniciativas.

Una pérdida para el periodismo catalán

El fallecimiento de Eugeni Sallent deja un vacío difícil de llenar. En una época de transformación digital acelerada, su experiencia y visión estratégica son más necesarias que nunca. Los medios catalanos, tanto públicos como privados, han perdido no solo a un directivo competente, sino a un pensador capaz de conectar lo tecnológico con lo humano.

Su legado, sin embargo, permanece en las estructuras que ayudó a construir, en los profesionales que formó y en los modelos de negocio que implementó. La radio y la televisión en Cataluña son hoy más robustas y adaptables gracias a su contribución.

El contexto de su lucha contra el cáncer

Aunque la noticia de su muerte ha sorprendido a muchos, quienes le conocían de cerca sabían de su batalla contra la enfermedad. Su fallecimiento a los 63 años recuerda la fragilidad de la vida y la importancia de valorar las contribuciones de quienes dedican su trayectoria profesional al servicio de la comunicación pública.

Conclusiones

Eugeni Sallent fue mucho más que un directivo de medios. Fue un arquitecto de la comunicación moderna en Cataluña, capaz de ver más allá de lo inmediato y construir para el futuro. Su paso por RAC-1, TV3 y Mediapro deja una huella indeleble en un sector en constante evolución.

En estos momentos de duelo, el sector mediático catalano se une para reconocer el trabajo de quien dedicó su vida a mejorar la calidad informativa y el entretenimiento. Su memoria servirá de inspiración para las nuevas generaciones de periodistas y ejecutivos que buscan navegar las turbulentas aguas de la comunicación contemporánea.

Descanse en paz.

Referencias