La capitana del Barcelona femenino, Alexia Putellas, ha dejado claro este viernes en la rueda de prensa previa a la final de la Supercopa de España que la ambición del equipo es insaciable. Acompañada por el entrenador Pere Romeu, la mediocentra catalana ha transmitido un mensaje contundente: la sed de títulos no tiene límite. Las azulgranas se enfrentarán al Real Madrid este sábado a las 19 horas en Castellón, con la retransmisión prevista en La2 y TV3, en un duelo que promete ser uno de los clásicos más intensos del año.
La ambición como motor
Durante su intervención ante los medios, Putellas no ha ocultado su filosofía respecto al éxito deportivo. "Todos los títulos son especiales. Nunca es suficiente", afirmó con contundencia. Esta declaración resume a la perfección la mentalidad de una jugadora que ha conquistado múltiples trofeos a lo largo de su carrera, pero que continúa con la misma hambre del primer día.
La capitana reconoció tener "la suerte de haber levantado muchos" trofeos, pero también recordó que "he vivido momentos sin ganar tanto". Precisamente esta dualidad en su trayectoria profesional le ha enseñado a valorar cada conquista, sin caer en la complacencia. "Siempre es especial", insistió, dejando claro que cada título tiene su propia esencia y dificultad.
Sin embargo, Putellas matizó que esta ambición no debe traducirse en precipitación. La experiencia le ha demostrado que el camino hacia la gloria requiere paciencia y enfoque. "Paso a paso", recalcó, enfatizando que antes de cantar victoria, hay que ganar el partido. "Mañana será una final competida, contra un gran rival. Sabemos lo que hay que hacer para acercarnos a la victoria y estamos muy motivadas para que así sea", aseguró con determinación.
Motivación intrínseca y búsqueda de la excelencia
Uno de los aspectos más destacados de su intervención fue cuando habló sobre su fuente de motivación. Para la doble ganadora del Balón de Oro, la pasión por el fútbol no depende de las circunstancias externas. "La motivación ya la tengo de por sí. Me apasiona jugar, entrenar", confesó. Esta declaración revela la profundidad de su compromiso con el deporte, más allá de los focos y los trofeos.
La pregunta retórica que se hizo en voz alta reflejó su devoción absoluta: "¿Cómo no me va a apasionar una final?". Putellas describió su enfoque personal como una búsqueda constante de la mejora: "Intento acercarme a la perfección en cada toque, dar el 100% de mí al servicio del equipo". Esta actitud ejemplar convierte a la capitana en un modelo de liderazgo basado en el ejemplo y el trabajo diario.
El papel de las nuevas generaciones
La capitana azulgrana también aprovechó la ocasión para destacar el valor de las jugadoras más jóvenes del plantel. En un contexto donde el club ha apostado por la cantera ante las dificultades económicas, Putellas ha asumido el rol de mentora con naturalidad. "Les digo que estar aquí es una suerte, un privilegio, una oportunidad para aprender", manifestó sobre las futbolistas noveles.
Su confianza en el talento emergente es absoluta: "Están más que preparadas para ayudar y dar un paso adelante, si Pere así lo considera". Esta frase no solo muestra su apoyo a las jóvenes, sino también su respeto a las decisiones técnicas del cuerpo de entrenamiento. El liderazgo de Putellas se manifiesta en su capacidad para integrar a las nuevas promesas sin generar tensiones jerárquicas.
La conexión con La Masia es un tema que la capitana abordó con especial cariño. "La situación del club es la que es y estas jugadoras han demostrado el talento que tienen", reconoció. En lugar de ver la dependencia de la cantera como una limitación, Putellas la interpreta como una oportunidad para consolidar la identidad del equipo. "Nosotras lo que hacemos es ayudarlas a integrarse", explicó, subrayando el papel de las veteranas como puente entre la tradición y el futuro.
La mentalidad como sello distintivo
Uno de los mensajes más potentes de la rueda de prensa fue la importancia que Putellas concede al aspecto psicológico del juego. "La mentalidad, el cómo encaras un partido, como superar situaciones imprevistas", enumeró como factores clave. Para ilustrar su punto, mencionó la expulsión de Kika en un partido anterior, un obstáculo que el equipo supo sortear con éxito.
"Nos sobrepusimos a ello, fue sin duda un reto. Creo que estuvimos súper bien y nos demostramos que podemos con cualquier reto", analizó. Esta capacidad de adaptación y superación es, según la capitana, fruto de un trabajo constante: "La parte mental la llevamos trabajando mucho tiempo y creo que es una parte diferencial de este equipo".
La referencia a Kika fue especialmente emotiva. Putellas no dudó en elogiar a su compañera portuguesa, quien se perderá la final por sanción: "Kika también está". La jugadora expulsada está "dolida por no poder aportar dentro del campo, pero es igual de importante fuera". La capitana destacó "esa energía, esa alegría, esa vitalidad que tiene" y aseguró que "tenemos la suerte de que está super comprometida y por eso está aquí también".
Análisis del rival: un Real Madrid en busca de su primera corona
Respecto al adversario, Putellas mostró el máximo respeto pero también una confianza basada en el trabajo propio. "Sin duda, un Madrid que va a ir a por el partido", anticipó. El Real Madrid femenino aún no ha conquistado un título oficial y esta circunstancia convierte al duelo en una cita aún más atractiva.
"Será un partido bonito, con dos equipos a ganar", pronosticó la capitana. Su análisis es claro: "Estamos seguras de lo que tenemos que hacer y si lo hacemos podemos ser nosotras". Esta frase refleja la combinación perfecta entre humildad y autoconfianza que caracteriza al vestuario azulgrana.
Putellas no se fía del potencial madridista: "Será un partido complicado, ante un equipo que irá a por nosotras". Su experiencia le dice que "se puede decidir por detalles" y que "costará pero vamos con esa mentalidad". Esta perspectiva realista pero optimista demuestra la madurez competitiva de una jugadora acostumbrada a las grandes citas.
El futuro inmediato
Sobre su futuro personal, la capitana fue tajante y breve: "Ahora no toca hablar de eso". Esta respuesta concisa refleja su concentración total en el objetivo inmediato. En un momento donde los rumores y especulaciones son constantes, Putellas prioriza el colectivo sobre lo individual, demostrando una vez más su liderazgo centrado en el equipo.
La final de este sábado en Castellón representa más que un título. Es la oportunidad de consolidar una era, de demostrar que la cantera puede competir al más alto nivel y de reafirmar la mentalidad ganadora que ha convertido al Barcelona femenino en un referente europeo. Con Alexia Putellas al mando, el mensaje es claro: la ambición no tiene techo y cada trofeo es solo el punto de partida para la siguiente conquista.