Andalucía aplaza decisión sobre colegios ante emergencia por lluvias

El consejero Antonio Sanz anuncia que no se decidirá hasta las 18:00 horas. Más de 3.500 personas desalojadas y 14 ríos en riesgo extremo.

La Junta de Andalucía ha decidido posponer hasta este miércoles por la tarde la decisión sobre si los centros educativos abrirán sus puertas el jueves. La persistente situación de emergencia provocada por las intensas precipitaciones que azotan la comunidad autónoma ha llevado a las autoridades a extremar las precauciones y esperar a contar con información más precisa antes de tomar una determinación definitiva que afecte a más de un millón de estudiantes y al conjunto de la comunidad educativa.

Así lo ha confirmado el consejero de Sanidad, Presidencia y Emergencias, Antonio Sanz, durante la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno celebrado este miércoles. Sanz ha explicado que no será hasta las 18:00 horas cuando el comité de emergencias se vuelva a reunir para evaluar la evolución del fenómeno meteorológico y decidir sobre la actividad escolar para el día siguiente, una medida que busca priorizar la seguridad de la comunidad educativa ante un escenario climático excepcionalmente volátil y cambiante.

El consejero ha sido tajante al señalar que no se descarta ninguna opción y que, en estos momentos, no puede comprometerse con una decisión firme. 'No me atrevo a trasladar una decisión definitiva', ha manifestado Sanz, quien ha justificado esta cautela en la gravedad de una situación que presenta incidencias prácticamente generalizadas en todo el territorio andaluz, con la excepción de Almería, que hasta el momento se mantiene al margen de los peores efectos del temporal.

La borrasca Leonardo, que se suma a los sistemas frontales previos, ha dejado ya un reguero de más de 6.000 incidencias atendidas por los servicios de emergencia desde el inicio de las adversas condiciones meteorológicas. De estas, 661 corresponden específicamente a la borrasca Leonardo, concentrándose la mayoría en la provincia de Cádiz, una de las más afectadas por el temporal y donde los servicios de rescate han trabajado sin descanso para atender las necesidades de la población.

Uno de los escenarios más críticos se vive en el municipio de Grazalema, donde las autoridades han tenido que proceder al desalojo preventivo de 400 personas. Las precipitaciones acumuladas en esta zona podrían superar los 350 litros por metro cuadrado en solo 24 horas, una cifra que pone en grave riesgo la infraestructura y la seguridad de los residentes, además de comprometer la viabilidad de las comunicaciones terrestres y el suministro de servicios básicos.

El consejero Sanz ha detallado que en Grazalema la red de saneamiento se ha visto desbordada, provocando que el agua entre en las viviendas. Ante esta situación, se ha establecido un puesto de mando avanzado del 112 y se ha desplazado un vehículo sanitario de acción logística para atender cualquier contingencia. Muchas de las vías de comunicación permanecen cortadas, lo que dificulta aún más la movilidad en la zona y complica las labores de asistencia a la población afectada.

A nivel regional, el número de personas que han tenido que abandonar sus hogares de forma preventiva asciende a aproximadamente 3.500. Esta cifra refleja la magnitud de una crisis que afecta a múltiples comarcas andaluzas, obligando a los servicios de emergencia a desplegar un operativo sin precedentes que coordina esfuerzos de protección civil, bomberos, policía y personal sanitario en todo el territorio, con recursos movilizados desde diferentes puntos de la comunidad.

El mayor peligro, sin embargo, aún está por venir. Sanz ha advertido que, aunque este jueves se esperan precipitaciones menos intensas, el riesgo no disminuye. 'El mayor peligro siempre es después por las escorrentías y la bajada de los cauces es días después de las lluvias', ha enfatizado el responsable de emergencias, recordando que la saturación del suelo prolonga los efectos del temporal más allá de la cesación de las precipitaciones y puede generar nuevos puntos críticos.

En este sentido, ha subrayado la importancia de no cruzar los cauces de los ríos, una práctica que ha calificado como 'prohibida' aunque sean conocidos. Actualmente, 14 ríos se encuentran en situación de riesgo extremo en toda Andalucía, a los que se suman 10 embalses en alerta roja por el mismo nivel de peligro. Además, otros 31 ríos están en nivel naranja de riesgo, configurando un panorama hidrológico extremadamente preocupante para las próximas 72 horas.

'El nivel de riesgo extendido al conjunto de Andalucía es muy elevado', ha reconocido Sanz, quien ha añadido que 'queda mucho que abordar' en las próximas horas. La combinación de cauces desbordados, embalses al límite y suelos saturados convierte a la comunidad en un escenario de alerta máxima que requiere vigilancia constante y respuesta coordinada de todos los organismos implicados en la gestión de emergencias.

La decisión sobre los centros educativos, por tanto, dependerá de cómo evolucione esta compleja situación. Las autoridades educativas y de emergencias mantienen una coordinación constante para garantizar la seguridad de los más de 1,2 millones de estudiantes andaluces, además del profesorado y personal de los centros, priorizando siempre la seguridad sobre la normalidad académica en estas circunstancias excepcionales que ponen a prueba la capacidad de respuesta del sistema.

Mientras tanto, se recomienda a la población extremar las precauciones, evitar desplazamientos innecesarios y seguir en todo momento las indicaciones de Protección Civil y Emergencias 112. La situación, ha insistido Sanz, requiere prudencia y responsabilidad colectiva para minimizar riesgos en un contexto meteorológico excepcionalmente adverso que seguirá presentando desafíos incluso cuando cesen las lluvias, debido a los efectos acumulativos en la red hidrológica y viaria que persistirán durante días.

La experiencia de temporales anteriores ha demostrado que la fase post-evento es igual o más peligrosa que la fase activa de las precipitaciones. Los sistemas de drenaje urbano, las carreteras secundarias y las zonas de baja altitud permanecerán vulnerables durante al menos 48 horas más. Por ello, la población debe mantenerse alerta y no bajar la guardia ante la percepción de mejora inmediata. Las autoridades continuarán emitiendo partes de actualización cada seis horas, con especial atención a las zonas de riesgo identificadas en los planes de emergencia territorial. La colaboración ciudadana sigue siendo fundamental para detectar puntos críticos y agilizar la respuesta.

Referencias