Estudiantes de la UGR triunfan en el Nelson Mandela Moot Court 2025

Alicia Martín y Salma Garzón, de la Facultad de Derecho, ganan el premio a las mejores memorias y se clasifican para las semifinales en Ginebra

La Universidad de Granada ha vuelto a posicionarse en el panorama internacional del derecho académico gracias al excelente desempeño de su equipo de estudiantes en la 17ª Competencia Mundial de Derechos Humanos Nelson Mandela. Las jóvenes juristas Alicia Martín y Salma Garzón, ambas pertenecientes a la Facultad de Derecho, han conseguido un doble logro que pone de manifiesto la calidad de la formación que se imparte en este centro universitario: por un lado, han sido galardonadas con el premio a las mejores memorias escritas en español; por otro, han obtenido su pase a las rondas semifinales presenciales que tendrán lugar en el prestigioso Palais des Nations de Ginebra, Suiza, entre el 14 y el 18 de julio de 2025.

Este reconocimiento no es fruto de la casualidad, sino el resultado de meses de preparación intensiva bajo la tutela de la profesora Ozana Olariu, experta del Departamento de Derecho Internacional Público y Relaciones Internacionales de la UGR. Su orientación ha sido fundamental para que el equipo pudiera desarrollar argumentos jurídicos sólidos, fundamentados en el derecho internacional de los derechos humanos y en la jurisprudencia de los tribunales internacionales.

El Nelson Mandela Moot Court es considerado uno de los certámenes más prestigiosos a nivel mundial en el ámbito de los derechos humanos. Organizado conjuntamente por el Instituto de Derechos Humanos de la Universidad de Pretoria y la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, este concurso reúne anualmente a las mejores universidades de todo el planeta. Su objetivo es doble: por una parte, fomentar el estudio y la defensa de los derechos fundamentales entre la nueva generación de juristas; por otra, simular los procedimientos reales de la Corte Internacional de Justicia y otros tribunales internacionales, ofreciendo a los estudiantes una experiencia práctica inigualable.

La competencia se estructura en varias fases. Inicialmente, los equipos deben presentar escritos detallados -denominados memorias- donde analizan un caso hipotético basado en violaciones reales de derechos humanos. Este año, el caso planteaba dilemas complejos relacionados con la libertad de expresión, la no discriminación y los derechos de las minorías en contextos de crisis migratoria. La capacidad de Alicia y Salma para tejer argumentos basados en tratados internacionales, resoluciones de la ONU y jurisprudencia comparada ha sido valorada excepcionalmente por el jurado académico.

La fase de escritos es particularmente exigente. Los equipos deben redactar tanto las alegaciones del demandante como las del demandado, lo que requiere una capacidad de pensamiento crítico y analítico excepcional. No basta con dominar la doctrina; es necesario anticipar las contradicciones, identificar las lagunas normativas y proponer interpretaciones innovadoras pero rigurosas. El premio obtenido por las estudiantes granadinas demuestra que su trabajo no solo cumplió estos estándares, sino que los superó dentro de la categoría en español, compitiendo contra universidades de toda Iberoamérica y España.

El siguiente reto será aún mayor. Las semifinales en Ginebra implican la defensa oral de sus argumentos ante un panel de jueces de altísimo nivel: jueces internacionales, expertos de la ONU, académicos reconocidos y abogados especializados en derechos humanos. El Palais des Nations, sede del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, proporciona un escenario de incomparable trascendencia simbólica y profesional. Para las estudiantes, esta experiencia representa una oportunidad única de interactuar con los actores reales del sistema internacional de protección de derechos humanos.

La preparación para esta fase oral ya ha comenzado. La profesora Olariu está llevando a cabo simulacros de pleitos -conocidos como moots- donde las estudiantes deben responder a preguntas incisivas, mantener la compostura bajo presión y refinar su capacidad de persuasión jurídica. Cada detalle cuenta: desde la estructura del argumento hasta el lenguaje corporal, pasando por la capacidad de rebatir objeciones en tiempo real.

Este logro sitúa a la Universidad de Granada en una posición de privilegio dentro del mapa de excelencia académica internacional. No es la primera vez que la institución participa en competencias de esta envergadura, pero cada reconocimiento refuerza el compromiso de la UGR con la formación de profesionales críticos, comprometidos y con una visión global. El Departamento de Derecho Internacional Público y Relaciones Internacionales ha demostrado una vez más su capacidad para integrar la docencia teórica con la práctica profesional de más alto nivel.

Para Alicia Martín y Salma Garzón, este éxito abre puertas inimaginables. Participar en el Nelson Mandela Moot Court es un distintivo que figura prominentemente en cualquier currículum académico y profesional. Muchos de los participantes anteriores han desarrollado carreras en organizaciones internacionales, tribunales penales internacionales, ONG de derechos humanos o la diplomacia. La red de contactos que se genera en estas competencias es invaluable, al igual que la visibilidad que obtienen los jóvenes talentos.

El impacto de este reconocimiento trasciende lo individual. Sirve como inspiración para otros estudiantes de la Facultad de Derecho y de la universidad en general, demostrando que el esfuerzo, la dedicación y la guía experta pueden traducirse en logros de proyección mundial. Además, refuerza el perfil internacional de la UGR, atrayendo potenciales estudiantes extranjeros interesados en programas de movilidad o en realizar estudios de posgrado en un centro con esta trayectoria.

La competencia también pone de relieve la importancia del multilingüismo en el derecho internacional. El hecho de que el equipo haya competido y ganado en la categoría en español no resta mérito a su trabajo; al contrario, demuestra la capacidad de producir conocimiento jurídico de primera calidad en múltiples idiomas, una habilidad esencial en un mundo globalizado donde los derechos humanos son un tema transversal.

Desde la perspectiva institucional, este tipo de logros justifican la inversión en programas de apoyo a la excelencia académica, becas para competencias internacionales y la creación de espacios donde la investigación y la práctica se encuentren. La UGR ha demostrado que puede competir con las mejores universidades del mundo, y cada éxito fortalece la confianza en su modelo educativo.

A medida que se acercan las fechas de julio, la expectativa crece. La comunidad universitaria granadina, y en particular la Facultad de Derecho, sigue de cerca la preparación de su equipo, consciente de que representan no solo a una institución, sino a toda una generación de juristas comprometidos con la justicia global. El viaje a Ginebra será más que una competencia: será una oportunidad para que sus voces sean escuchadas en uno de los foros más importantes del mundo en materia de derechos humanos.

El futuro del derecho internacional está en manos de jóvenes como Alicia y Salma, capaces de combinar rigor académico con pasión por la justicia. Su paso por el Nelson Mandela Moot Court 2025, ya sea que avancen a la final o no, marca el inicio de trayectorias prometedoras que sin duda contribuirán a la protección y promoción de los derechos fundamentales en el ámbito global. La Universidad de Granada puede sentirse orgullosa de haberlas formado y acompañado en este camino hacia la excelencia.

Referencias