José Yélamo ha consolidado su posición como uno de los periodistas políticos más reconocidos de la televisión española contemporánea. Con una trayectoria profesional que comenzó en su tierra andaluza, este comunicador ha logrado convertirse en un referente informativo para miles de espectadores que siguen con interés sus análisis cada semana. Su llegada a LaSexta marcó un punto de inflexión en su carrera, donde ha participado en espacios tan diversos como España Directo y Más vale tarde, demostrando una versatilidad que pocos profesionales pueden presumir en el competitivo mundo de la comunicación.
Hijo del también periodista Antonio Yélamo, José creció en un entorno donde la información y la actualidad formaban parte del día a día familiar. A pesar de sus humildes comienzos en el periodismo regional andaluz, nadie podía predecir que se convertiría en uno de los rostros más valorados de la información política nacional. Su ascenso ha sido fruto del esfuerzo constante, la preparación meticulosa y de una capacidad innata para conectar con la audiencia de forma auténtica.
Actualmente, los telespectadores pueden seguir su trabajo cada sábado en LaSexta Xplica, programa donde desgrana con precisión y claridad los acontecimientos políticos más relevantes del momento. Pero la faceta más conocida del profesional no es la única que define su personalidad. Su reciente participación en El Desafío ha revelado un lado más cercano y humano, alejado de la solemnidad que caracteriza a los informativos políticos y mostrando una versatilidad que sorprende gratamente a quienes solo le conocían por su rigor informativo.
Precisamente desde esta perspectiva más personal y distendida, Yélamo ha compartido sus preferencias televisivas, ofreciendo una visión completa de sus gustos como espectador. Sus elecciones reflejan las diferentes etapas de su vida, desde su infancia hasta su rol actual como padre de familia, pasando por su faceta de profesional preocupado por los desafíos sociales.
En la actualidad, gran parte de su tiempo ante la pantalla lo dedica inevitablemente a contenidos infantiles. "La serie que más veo es el día a día de mis hijos, que en consecuencia es 'La Patrulla Canina'", reconoce con sinceridad y una pizca de humor. Esta producción animada se ha convertido en un clásico contemporáneo para las familias con niños pequeños, y el periodista no escapa a esta realidad doméstica. La rutina parental le ha llevado a familiarizarse profundamente con las aventuras de los cachorros más famosos de la televisión, demostrando que incluso los profesionales más serios tienen un lado familiar entrañable que comparte con sus seres queridos.
Sin embargo, cuando consigue encontrar un momento de tranquilidad entre sus múltiples compromisos profesionales y familiares, Yélamo se sumerge en otras propuestas más adultas y complejas. Su recomendación más entusiasta es "Poquita Fe", serie de la que ya disfruta de su segunda temporada. El comunicador no duda en calificarla como "una serie original, brillante" que logra captar su atención por su capacidad para mezclar lo surrealista con lo cotidiano de forma magistral.
Lo que más valora de esta producción es su habilidad para reflejar las realidades de la sociedad española actual a través de un prisma humorístico y absurdo. "A pesar de lo surrealista y del humor que encierra, refleja realidades de nuestra sociedad y de nuestro país", explica con convicción. La temática de la vivienda, uno de los problemas más acuciantes para gran parte de la población española, ocupa un lugar central en la trama, lo que le permite al periodista identificarse con las preocupaciones ciudadanas que tanto tiempo dedica a analizar en su trabajo informativo.
La combinación de surrealismo y crítica social le parece "brillante", y destaca cómo la ficción puede servir como espejo de las preocupaciones reales, aunque esté filtrada por la comedia. Esta elección demuestra su interés por contenidos que van más allá del mero entretenimiento pasivo, buscando obras que inviten a la reflexión sobre la realidad que le toca narrar cada día en su programa.
Otra serie que ha dejado una huella profunda en su trayectoria como televidente es "Black Mirror". Aunque ya cuenta con varios años desde su estreno, Yélamo recuerda vívidamente cómo le impactó inicialmente. "En su momento me generaba ansiedad, me generaba angustia y me generaba temor por el futuro inmediato", confiesa con franqueza. La distopía tecnológica que presentaba la creación de Charlie Brooker le resultaba inquietante y demasiado cercana a la realidad que comenzaba a vislumbrarse en el horizonte.
Curiosamente, con el paso del tiempo y el desarrollo acelerado de la tecnología, su percepción ha cambiado radicalmente. Ahora considera que la serie "se quedaba corta", y esta opinión resulta aún más preocupante viniendo de alguien que observa de cerca la evolución social. El periodista observa con inquietud cómo muchas de las predicciones que mostraba la ficción se han materializado en la actualidad, superando incluso las expectativas más pesimistas de los primeros episodios.
Esta constatación le genera una nueva fuente de preocupación profesional y personal: "me asusta que otras todavía peores que todavía no se han producido estén cerca de producirse". Esta reflexión revela la mirada crítica y analítica que Yélamo aplica incluso a su tiempo de ocio. Como profesional de la información, no puede evitar ver conexiones entre la ficción y el desarrollo tecnológico y social que cubre en su trabajo diario.
Más allá de sus gustos actuales, el periodista también rememora con cariño las series que marcaron su infancia y adolescencia. Con nostalgia genuina, recuerda cómo al llegar del colegio no podía esperar para poner "El príncipe de Bel Air". Esta comedia de los noventa se convirtió en una obsesión saludable para el joven Yélamo, que disfrutaba de las travesuras de Will Smith y su peculiar familia adinerada.
"Me he criado con esa serie y me sé los diálogos", admite con una sonrisa en el recuerdo. El impacto de esta producción fue tal que la considera "un icono para una generación" entera que creció con la telebasura de calidad de aquella década. La capacidad de la ficción para crear vínculos emocionales duraderos queda patente en sus palabras, y asegura que "revisitarla de vez en cuando siempre trae buenos recuerdos".
El perfil seriéfilo de José Yélamo resulta sorprendentemente ecléctico y refleja las diferentes facetas de su vida personal y profesional. Desde los contenidos infantiles que comparte con sus hijos, pasando por las producciones actuales que combinan humor y crítica social, hasta las series que le marcaron en su juventud y las distopías que le hacen reflexionar sobre el futuro de la sociedad.
Esta variedad en sus gustos demuestra que el periodista no se cierra a ningún género ni formato. Su capacidad para disfrutar de propuestas tan dispares como La Patrulla Canina y Black Mirror habla de una mente abierta y curiosa, cualidades esenciales para su profesión. La televisión, para él, no es solo una herramienta de trabajo, sino también un medio para conectar con su familia, reflexionar sobre la realidad y evadirse temporalmente de la intensidad de la actualidad política.
En definitiva, las elecciones de Yélamo revelan a un profesional completo, con los pies en la tierra y consciente de las diferentes realidades que coexisten en la sociedad española. Su capacidad para encontrar valor tanto en los dibujos animados que entretienen a sus hijos como en las series más comprometidas con el análisis social demuestra una sensibilidad especial. Un periodista que no solo informa sobre la realidad, sino que también la consume, la analiza y la disfruta desde múltiples perspectivas, enriqueciendo así su visión profesional y humana.