La Universitat Oberta de Catalunya (UOC) ha celebrado su trigésimo aniversario de una manera especial: abriendo las puertas de su campus del distrito 22@ de Barcelona al programa matutino de referencia de Catalunya Ràdio. Durante toda una jornada, el espacio dirigido por Ricard Ustrell se convirtió en el escenario perfecto para reflexionar sobre tres décadas de transformación educativa y los desafíos futuros en materia de salud e investigación.
Desde primera hora de la mañana, con la emisión iniciada a las 6:00 horas desde el edificio C del campus tecnológico, el programa fue tejiendo una narrativa que combinó la actualidad del día con un bloque exclusivo dedicado a la institución académica. La presencia de la emisora en estas instalaciones simbolizó el reconocimiento de la UOC como referente en el panorama educativo catalán y español, consolidando su papel como universidad pionera en la educación digital.
Uno de los momentos destacados de la jornada fue la entrevista a Jordi Turull, presidente de Junts per Catalunya, quien no dudó en calificar a la universidad como "una de las joyas de la corona del país". Esta valoración política subraya el impacto que la institución ha generado en el tejido social y educativo de Cataluña desde su fundación en 1994, año en que inició su andadura como primera universidad totalmente online en el Estado español.
El núcleo temático del evento giró en torno a la salud y el envejecimiento, ámbitos donde la UOC ha consolidado líneas de investigación punteras que responden a los grandes retos demográficos del siglo XXI. Salvador Macip, director de los Estudios de Salud de la universidad y reconocido investigador en biomedicina, protagonizó un bloque especial donde desgranó los avances más recientes en neurociencia y medicina preventiva.
Macip abordó el fascinante fenómeno de los supercentenarios, ilustrándolo con el caso de María Branyes, una catalana que falleció a los 117 años, aunque su edad biológica se estimaba en 94. Este estudio sobre longevidad extrema abre nuevas perspectivas para comprender los mecanismos del envejecimiento activo y las claves genéticas y ambientales que permiten superar los límites convencionales de la vida humana. La investigación de la UOC en este campo busca identificar biomarcadores que puedan predecir y promover una vejez sin discapacidad.
En el terreno de las enfermedades neurodegenerativas, el experto anunció una noticia de gran relevancia para millones de familias: este año podrían comenzar a administrarse en clínicas privadas los dos primeros fármacos capaces de ralentizar la progresión del Alzheimer. Aunque su incorporación al sistema público de salud aún está pendiente de evaluación económica y clínica, este avance representa un hito histórico en la lucha contra una patología que afecta a más de 50 millones de personas en todo el mundo. Macip explicó que estos medicamentos, basados en anticuerpos monoclonales, actúan sobre la proteína beta-amiloide, modificando el curso de la enfermedad y no solo sus síntomas.
La investigación de la UOC también se centra en el Parkinson, otra de las grandes enfermedades ligadas al envejecimiento que afecta a más de 6 millones de personas globalmente. Macip presentó un proyecto pionero desarrollado en colaboración con el Teatre Lliure que explora los efectos terapéuticos de las artes escénicas en pacientes con esta dolencia. Los resultados preliminares demuestran que la participación activa en actividades teatrales no solo mejora la sintomatología física, sino que también transforma la percepción y vivencia de la enfermedad por parte de los afectados, reduciendo el aislamiento social y la depresión asociada.
Este enfoque integrador, que combina medicación convencional con intervenciones culturales, representa una revolución en el paradigma terapéutico tradicional. La evidencia científica recogida por la UOC confirma que la exposición al arte y la creatividad activa circuitos neuronales que pueden compensar las deficiencias motoras y cognitivas asociadas al Parkinson. Los pacientes participantes en el proyecto con el Teatre Lliure han mostrado mejoras en la articulación del habla, la expresión emocional y la movilidad, aspectos que la medicina convencional trata con resultados limitados.
Más allá de estas líneas específicas, Macip delineó el mapa de investigación traslacional futura de la institución: "En la UOC tenemos muchas líneas de investigación que creemos que son importantes de cara al futuro: el envejecimiento, la salud de la mujer, la salud planetaria, la nutrición, la neuropsicología… Todo ello, así lo creemos, son los retos que vienen". Esta visión estratégica responde a una realidad demográfica ineludible: una población cada vez más longeva que convierte en prioridad sanitaria lo que antes era anecdótico.
La salud de la mujer constituye otra prioridad emergente para la investigación de la UOC, abordando temas como la menopausia, la salud reproductiva y las diferencias de género en el tratamiento de enfermedades cardiovasculares y neurodegenerativas. La salud planetaria, por su parte, explora la interconexión entre el cambio climático, la contaminación ambiental y el impacto en la salud humana, reconociendo que no podemos comprender el bienestar individual sin considerar el ecosistema global.
La nutrición personalizada y la neuropsicología cognitiva completan este portfolio de investigación, ofreciendo herramientas de prevención y tratamiento adaptadas a las características individuales de cada persona. La UOC apuesta por una medicina predictiva y preventiva, lejos del modelo reactivo que ha dominado el sistema sanitario durante décadas, integrando la inteligencia artificial y el big data en el análisis de patrones de salud.
La clausura del evento corrió a cargo de la rectora de la UOC, Àngels Fitó, quien reflexionó sobre las tres décadas de trayectoria de la universidad. Su intervención puso de relieve cómo la institución ha evolucionado desde su condición pionera en educación online hasta convertirse en un referente de investigación aplicada y transferencia de conocimiento. Fitó enfatizó que la misión de la UOC va más allá de la docencia, centrándose en generar impacto social tangible a través de la innovación y la colaboración intersectorial.
El formato radiofónico permitió que la comunidad universitaria y el público general compartieran un espacio de diálogo directo, donde la ciencia se hizo accesible y las políticas educativas se debatieron con rigor. La presencia física del programa en el campus del 22@ simbolizó la fusión entre tradición comunicativa y vanguardia académica, demostrando que la educación digital no implica aislamiento, sino conexión con la realidad social.
A lo largo de las más de tres horas de emisión, la UOC demostró que su impacto trasciende la formación virtual. La institución se posiciona como un actor clave en la generación de conocimiento útil para los grandes desafíos sociales del siglo XXI. La investigación en salud, el envejecimiento activo y la innovación terapéutica son pilares de una estrategia que busca mejorar la calidad de vida de las personas de manera integral y sostenible.
El aniversario no es solo una celebración del pasado, sino una proyección hacia el futuro. La UOC continúa expandiendo su red de colaboraciones con entidades culturales como el Teatre Lliure, fortaleciendo su compromiso con la sociedad y reafirmando su misión de transformar el conocimiento en bienestar colectivo. Esta alianza entre ciencia y cultura representa un modelo de intervención social que otras instituciones están comenzando a replicar en Cataluña y el resto de España.
En un contexto donde las enfermedades neurodegenerativas representan un desafío creciente para los sistemas sanitarios, la apuesta de la UOC por la investigación traslacional y las terapias complementarias ofrece un modelo de esperanza. La integración de la cultura en el tratamiento médico no es solo una hipótesis teórica, sino una realidad avalada por datos empíricos que la universidad continúa desarrollando con rigor científico y metodológico.
La jornada con Catalunya Ràdio sirvió como escaparate de esta filosofía. Desde las primeras luces del amanecer hasta la mañana laborable, el campus del 22@ se convirtió en un laboratorio vivo donde la ciencia, la política y la sociedad convergieron. La valoración de Turull, los avances presentados por Macip y la visión institucional de Fitó conformaron un triángulo de perspectivas que ilustra la relevancia multidimensional de la UOC en el ecosistema catalán.
A medida que la población envejece, la investigación sobre longevidad saludable deja de ser un nicho académico para convertirse en una necesidad urgente. La UOC, con su estructura digital y su capacidad para agilizar proyectos colaborativos, está en posición privilegiada para liderar esta transición. El estudio de casos excepcionales como el de María Branyes, combinado con investigación clínica aplicada, genera un ecosistema de conocimiento único en el panorama universitario español.
El futuro que se dibuja incluye la consolidación de medicamentos modificadores de la enfermedad para el Alzheimer, la expansión de programas de arte-terapia para el Parkinson, y la integración de la salud planetaria en los currículos académicos. La UOC no solo observa estos fenómenos, sino que los activa desde la investigación, la docencia y la transferencia, generando un ciclo virtuoso de aprendizaje e innovación que beneficia a toda la sociedad.
La celebración de los 30 años con Catalunya Ràdio fue, en definitiva, una declaración de intenciones. La universidad reafirma su compromiso con una sociedad que envejece, pero que también innova, crea y busca soluciones integrales a sus desafíos. La presencia de medios de comunicación de referencia en su campus materializa el puente entre la academia y la ciudadanía, entre el conocimiento especializado y el debate público.
En las próximas décadas, la UOC aspira a seguir siendo esa "joya de la corona" no solo por su excelencia académica, sino por su capacidad de transformar la realidad. La investigación en salud, el envejecimiento activo y la innovación educativa son los ejes sobre los que construirá su legado para las generaciones futuras, demostrando que la educación digital puede ser tan humana y cercana como la presencial, pero con un alcance global sin precedentes.