La Universidad de Granada (UGR) ha puesto en marcha su Protocolo de Actuación por Fenómenos Meteorológicos Adversos ante las recientes alertas emitidas por la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET). Esta decisión responde al compromiso institucional con la seguridad de estudiantes, profesorado y personal administrativo, garantizando la continuidad académica mientras se minimizan los riesgos asociados a condiciones climáticas extremas.
El protocolo establece diferencias claras según el nivel de alerta y el campus afectado, demostrando una planificación meticulosa que adapta las respuestas a la gravedad específica de cada situación. La institución educativa mantiene una comunicación constante con las autoridades civiles competentes para asegurar que sus decisiones estén alineadas con las recomendaciones oficiales.
Alerta Naranja para Granada y Ceuta
El nivel de alerta naranja, que indica riesgo importante, ha sido activado para los campus de Granada y Ceuta. Este nivel se caracteriza por fenómenos meteorológicos que pueden representar peligro para las actividades cotidianas y requieren medidas específicas de precaución. El protocolo establece un alcance temporal preciso: desde las 00:00 horas hasta las 23:59 horas del miércoles 4 de febrero de 2026.
Durante este período, la universidad mantiene operatividad pero bajo estrictas medidas de vigilancia. Las actividades presenciales continúan con normalidad, siempre y cuando las condiciones lo permitan, pero existe una cláusula de contingencia que activaría la suspensión inmediata si la situación empeora. La comunidad universitaria debe estar atenta a las actualizaciones que se difundan a través de los canales oficiales de la institución.
La decisión de mantener las actividades académicas durante una alerta naranja se fundamenta en una evaluación de riesgos que considera múltiples variables: intensidad del fenómeno, horario de las actividades, movilidad del personal y estudiantes, y capacidad de respuesta de los servicios de emergencia. Sin embargo, se recomienda extremar las precauciones, especialmente en desplazamientos hacia y desde los campus.
Protocolo de Escalada: Evolución a Rojo
Un aspecto crítico del plan es la respuesta ante una posible escalada del nivel de alerta a rojo, que significa riesgo extremo o peligro extraordinario. En este escenario, la UGR ha establecido una respuesta automática e inequívoca: quedará suspendida toda la actividad presencial en los campus de Granada y Ceuta sin necesidad de comunicado adicional.
Esta medida preventiva extrema prioriza la integridad física de la comunidad universitaria por encima de cualquier consideración académica o administrativa. La suspensión automática elimina cualquier ambigüedad y reduce el tiempo de reacción, evitando que estudiantes y personal se expongan a situaciones de peligro innecesarias.
La institución ha preparado mecanismos para la continuidad pedagógica en caso de activación del nivel rojo, incluyendo la transición temporal a modalidades no presenciales para aquellas actividades que resulten viables. Esta flexibilidad demuestra la adaptación de la universidad a las lecciones aprendidas durante situaciones de emergencia previas.
Alerta Amarilla para el Campus de Melilla
El campus de Melilla, por su parte, se encuentra bajo alerta amarilla, que indica riesgo bajo por precipitaciones. Aunque la gravedad es menor, la UGR no descuida la seguridad y mantiene activo su protocolo con el mismo rigor. El período de vigilancia coincide con el de los otros campus: todo el día 4 de febrero de 2026.
La alerta amarilla, aunque no implica suspensiones automáticas, requiere que la comunidad universitaria mantenga una actitud preventiva. Se recomienda evitar desplazamientos innecesarios, especialmente en zonas propensas a inundaciones o con dificultades de drenaje. El personal de mantenimiento de la universidad realiza inspecciones preventivas en las infraestructuras para identificar posibles puntos de riesgo.
Este nivel de alerta está sujeto a revisión continua, ya que las condiciones meteorológicas pueden evolucionar rápidamente. La UGR mantiene un monitoreo constante de los partes meteorológicos para poder actualizar sus decisiones con la máxima celeridad.
Marco de Coordinación Institucional
El Equipo de Gobierno de la Universidad de Granada lidera la implementación de este protocolo, trabajando en coordinación con los servicios de emergencia, protección civil y las autoridades locales de cada territorio donde tiene presencia. Esta colaboración interinstitucional es fundamental para garantizar una respuesta eficaz y cohesionada.
El protocolo establece canales de comunicación claros y ágiles. Las actualizaciones se difunden a través de la página web institucional, redes sociales oficiales, y sistemas de mensajería interna. La transparencia informativa es una prioridad para evitar rumores y asegurar que todos los miembros de la comunidad universitaria reciban información verificada y oportuna.
Además, se han designado coordinadores de seguridad por centro y campus, quienes actúan como enlaces directos entre la dirección universitaria y la comunidad. Estos responsables reciben formación específica en gestión de emergencias y están capacitados para tomar decisiones rápidas en sus ámbitos de competencia.
Recomendaciones a la Comunidad Universitaria
La universidad hace un llamado a la responsabilidad individual y colectiva. Se recomienda a estudiantes y personal que:
• Consulten periódicamente los canales oficiales de comunicación de la UGR para estar informados sobre cualquier cambio en el protocolo.
• Planifiquen sus desplazamientos con anticipación, considerando rutas alternativas y medios de transporte seguros.
• Eviten zonas inundables y presten atención a las advertencias de las autoridades locales.
• En caso de emergencia, contacten con los servicios de seguridad universitaria y sigan sus instrucciones sin demora.
• Los docentes deben tener preparadas alternativas pedagógicas para garantizar la continuidad del aprendizaje si se suspenden las clases presenciales.
Flexibilidad y Adaptación Continua
Un principio fundamental del protocolo es su carácter dinámico. El plan no es rígido, sino que se adapta en tiempo real a la evolución de las alertas y a las recomendaciones que emitan los organismos competentes. Esta flexibilidad permite una gestión del riesgo más efectiva, evitando tanto la sobre-reacción como la subestimación de las amenazas.
La experiencia acumulada en eventos meteorológicos adversos previos ha permitido a la UGR refinar continuamente sus procedimientos. Cada activación del protocolo se evalúa posteriormente para identificar áreas de mejora y fortalecer la resiliencia institucional.
Compromiso con la Seguridad y la Excelencia Académica
La activación de este protocolo refleja el equilibrio que la Universidad de Granada busca entre su compromiso irrenunciable con la seguridad de su comunidad y su responsabilidad con la continuidad de la actividad académica. La institución demuestra que es posible mantener la excelencia educativa incluso en circunstancias adversas, siempre que exista una planificación adecuada y una respuesta coordinada.
La comunidad universitaria puede confiar en que la UGR priorizará siempre su bienestar, tomando decisiones basadas en evidencia científica y asesoramiento experto. La colaboración activa de cada miembro es esencial para que estas medidas preventivas cumplan su objetivo: proteger vidas y minimizar el impacto de fenómenos meteorológicos adversos en la vida universitaria.
En este contexto de cambio climático, donde los eventos meteorológicos extremos son cada vez más frecuentes, la UGR posiciona como líder en gestión de riesgos dentro del sector educativo superior, sirviendo de modelo para otras instituciones con desafíos similares.