Abascal y Meloni reafirman su alianza personal en España pese a diferencias europeas

El líder de Vox recibe a la primera ministra italiana en su residencia para demostrar que la amistad personal supera el distanciamiento institucional en el Parlamento Europeo

El presidente de Vox, Santiago Abascal, ha vuelto a utilizar sus redes sociales para exhibir la sólida relación personal que mantiene con la primera ministra italiana, Giorgia Meloni. Este sábado, el dirigente español publicó varias imágenes del encuentro privado que ambos mantuvieron en los primeros días de 2026 en la residencia de Abascal en España, acompañados por la familia del líder de la formación de extrema derecha española.

En su publicación, Abascal no escatimó elogios hacia la mandataria italiana, calificándola como "una gran amiga" que, según su opinión, "está cambiando Italia y el mundo". El mensaje concluía con un claro "siempre bienvenida en España", una declaración de intenciones que busca poner fin a las especulaciones sobre una posible ruptura entre ambas formaciones políticas.

Este encuentro, el cuarto que hacen público desde que Vox decidió abandonar el grupo ECR (Conservadores y Reformistas Europeos) liderado por Fratelli d'Italia en julio de 2024, llega en un momento de especial tensión institucional. La decisión del partido español de integrarse en el grupo Patriots, junto a figuras como Marine Le Pen y Viktor Orbán, generó un terremoto político que los analistas interpretaron como el fin de una era de colaboración estrecha entre ambas formaciones.

Sin embargo, la estrategia comunicativa de Abascal ha sido constante: negar cualquier tipo de distanciamiento y apelar a la amistad personal con Meloni como prueba de que los vínculos permanecen intactos. Esta táctica no es nueva, pero su reiteración sugiere que el líder de Vox percibe la necesidad de mantener activa esta conexión internacional como un activo político valioso.

Los rumores de crisis entre ambos partidos resurgieron con fuerza el pasado noviembre, cuando el exdirigente de Vox Iván Espinosa de los Monteros, actualmente crítico con la trayectoria del partido, participó como ponente en un acto organizado por New Direction, la fundación del grupo ECR. Durante su intervención, Espinosa dejó caer una frase cargada de significado: "Seguimos donde hemos estado siempre", un claro reproche a la decisión de Vox de cambiar de grupo parlamentario europeo.

La presencia de Espinosa de los Monteros en ese evento no pasó desapercibida. Como uno de los arquitectos del proyecto inicial de Vox en Europa, su disidencia simbólica representa un dolor de cabeza para el actual liderazgo del partido. Su rechazo explícito al cambio de grupo refleja las tensiones internas que la formación ha intentado mantener alejadas de los focos mediáticos.

Paralelamente, el vacío dejado por Vox en el grupo ECR ha sido ocupado por una nueva representación española. Los eurodiputados Nora Junco y Diego Solier, procedentes de la formación Se Acabó La Fiesta, se han convertido en la única delegación española dentro de este grupo parlamentario. Ambos políticos, que ahora mantienen cierta distancia con quien fuera su cabeza de lista, Alvise Pérez, no dudan en presumir de ser los nuevos representantes españoles en el grupo de Meloni.

Esta situación ha creado un escenario paradójico: mientras Vox intenta mantener su influencia en el panorama europeo a través de relaciones personales, otros actores españoles ocupan el espacio institucional que ellos mismos dejaron libre. La competencia por el liderazgo de la derecha radical en España se extiende ahora también al terreno de las alianzas internacionales.

El encuentro de este fin de semana entre Abascal y Meloni, sin embargo, demuestra que la dimensión personal sigue siendo un factor determinante en la política europea. Las fotografías compartidas por el líder de Vox no solo muestran a ambos dirigentes en poses institucionales, sino también en momentos de convivencia familiar, incluyendo a la esposa de Abascal y uno de sus hijos. Esta imagen de cercanía humana contrasta con la frialdad de los debates parlamentarios.

Además, Abascal compartió un vídeo en el que Meloni aparece al volante de un Mini clásico rojo, acompañado del comentario: "Una gran amiga, y aun más grande piloto". Este tipo de contenido, que humaniza a los líderes políticos, forma parte de una estrategia de comunicación que busca conectar con la base electoral a través de redes sociales.

Los tres encuentros previos entre ambos líderes tras la ruptura institucional también tuvieron un carácter predominantemente personal. Esta cuarta reunión confirma un patrón: la relación entre Abascal y Meloni se sustenta más en la afinidad ideológica y personal que en la necesidad de coordinación parlamentaria. En un momento en que los grupos políticos europeos se reconfiguran, estas alianzas informales pueden resultar igual de efectivas que las institucionales.

El futuro de esta relación bilateral sigue siendo una incógnita. Por un lado, la integración de Vox en Patriots le ofrece una plataforma alternativa con peso específico en el Parlamento Europeo. Por otro, la conexión con Meloni y Fratelli d'Italia representa un vínculo con el gobierno de una potencia europea G7, algo que ningún otro partido de su familia política puede ofrecer.

La política europea de los próximos años se dibujará no solo en los pasillos de Bruselas y Estrasburgo, sino también en las residencias privadas de sus líderes. Mientras tanto, Abascal seguirá utilizando cada oportunidad para recordar que, más allá de las siglas y los grupos parlamentarios, las alianzas personales siguen marcando el ritmo de la política continental.

Referencias