Reese Witherspoon y Jennifer Aniston desmontan el cliché de los guiones

Las estrellas de 'The Morning Show' critican la frase que ninguna mujer diría en la vida real

Reese Witherspoon y Jennifer Aniston han consolidado sus carreras como referentes indiscutibles del entretenimiento. Desde su icónica etapa como hermanas en 'Friends' hasta su actual liderazgo en 'The Morning Show', ambas actrices acumulan décadas de experiencia que les permite identificar con precisión quirúrgica los errores recurrentes en la escritura de personajes femeninos, especialmente en el cine de acción.

Durante una reciente mesa redonda organizada por la revista Glamour, Witherspoon respondió a una pregunta directa del público sobre qué es lo que más se suele hacer mal al crear roles para mujeres. Su respuesta fue contundente y reveladora: el cliché de que la protagonista femenina, en momentos de crisis, se vuelve automáticamente hacia el hombre protagonista y le pregunta "¿Y ahora qué hacemos?".

Esta frase, que hemos escuchado repetidas veces en producciones tan dispares como 'Love Actually', 'Jumanji' o 'Erin Brockovich', representa para Witherspoon un estereotipo profundamente arraigado y desactualizado. La actriz, ganadora del Oscar por su interpretación de June Carter Cash en 'En la cuerda floja', desglosa con claridad por qué esta construcción narrativa resulta denigrante: "¿Qué mujer recurriría a un hombre en una situación de crisis y le diría: 'Espera, ¿qué hacemos ahora?'?".

Jennifer Aniston, su compañera en 'The Morning Show', refuerza esta idea con rotundidad: "Es algo que nunca diríamos. ¿Cuándo pasaría eso? Es él quien te lo pregunta a ti". Witherspoon amplía el argumento con un ejemplo cotidiano: "¿Alguna vez has tenido un accidente de coche o una situación similar en tu casa, con una inundación o algo así, y de repente te diriges a un hombre y le preguntas: '¿Qué hacemos?'?".

La crítica de ambas actrices no es simplemente anecdótica. Con más de treinta años de trayectoria en la industria, han presenciado de primera mano cómo estos patrones narrativos limitan la autenticidad de los personajes femeninos. Su experiencia les ha convertido en defensoras activas de una representación más realista y empoderada de las mujeres en pantalla.

El compromiso de Witherspoon con este cambio trasciende las palabras. A través de su productora Hello Sunshine, fundada con el objetivo explícito de centrar historias narradas desde la perspectiva femenina, ha impulsado proyectos que desafían estos clichés. Producciones como 'Gone Girl' de David Fincher o 'Lucy in the Sky' de Noah Hawley reflejan esta visión, mostrando mujeres complejas, con agencia propia y capacidad de tomar decisiones sin depender de la validación masculina.

'Hello Sunshine' no es solo una productora más en el panorama de Hollywood. Representa un modelo de negocio consciente que prioriza la contratación de mujeres en puestos creativos y directivos. Esta estructura permite que las decisiones narrativas se tomen desde una perspectiva que comprende la experiencia femenina en su totalidad, evitando caer en los vicios del guionismo tradicional.

La serie 'The Morning Show', donde ambas actrices no solo protagonizan sino que también ejercen como productoras ejecutivas, ejemplifica perfectamente esta filosofía. Aunque la producción de Apple TV+ no está exenta de críticas, su enfoque en problemáticas laborales reales como el acoso sexual, la discriminación por edad y los prejuicios de género en un sector dominado históricamente por hombres, marca un antes y un después en la ficción televisiva.

La presencia de showrunners como Kerry Ehrin y Charlotte Stoudt en la serie no es casual. Conscientemente, el proyecto ha construido un equipo creativo donde las voces femeninas no solo están presentes, sino que lideran el proceso creativo. Esta decisión estructural se refleja en la autenticidad de los diálogos y en la complejidad de los arcos narrativos de personajes como Alex Levy y Bradley Jackson.

El éxito de 'The Morning Show' radica precisamente en mostrar cómo sus protagonistas afrontan crisis utilizando su intuición, fortaleza y liderazgo, sin necesidad de delegar la toma de decisiones en figuras masculinas. En momentos de máxima tensión, estas periodistas no preguntan "¿qué hacemos?", sino que proponen soluciones, toman decisiones difíciles y asumen las consecuencias de sus actos.

Este enfoque contrasta radicalmente con el modelo tradicional del cine de acción, donde el personaje femenino a menudo funciona como un dispositivo narrativo que refuerza la heroicidad del protagonista masculino. La mujer se convierte en un elemento pasivo que necesita protección y dirección, perpetuando una dinámica de poder que no refleja la realidad contemporánea.

La industria cinematográfica ha mostrado signos de cambio en los últimos años, con películas como 'Mad Max: Fury Road', 'Wonder Woman' o 'Black Widow' presentando heroínas que lideran acción sin depender de salvadores masculinos. Sin embargo, como señalan Witherspoon y Aniston, los clichés lingüísticos y comportamentales persisten en muchos guiones, especialmente en producciones de medio presupuesto o en series que reproducen fórmulas antiguas.

La crítica de estas actrices resuena con un movimiento más amplio dentro de la industria. Organizaciones como Time's Up y movimientos como #MeToo han puesto de manifiesto no solo los abusos laborales, sino también las representaciones estereotipadas que alimentan una cultura de desigualdad. La representación en pantalla no es un mero reflejo de la sociedad, sino un constructor activo de percepciones y expectativas.

Desde su posición de poder en Hollywood, Witherspoon y Aniston están utilizando su influencia para crear un cambio estructural. No se limitan a criticar desde afuera, sino que construyen alternativas concretas a través de sus proyectos productivos. Esta activismo integrado en su trabajo creativo representa un modelo de liderazgo que otras figuras del sector están comenzando a emular.

La quinta temporada de 'The Morning Show', que ya ha sido confirmada por Apple TV+, promete profundizar aún más en estas dinámicas. Con el respaldo de Hello Sunshine y un equipo creativo mayoritariamente femenino, la serie continuará explorando los desafíos profesionales y personales de sus protagonistas desde una perspectiva que, como demuestran sus creadoras, evita caer en los clichés que tanto daño han hecho a la representación de las mujeres.

La reflexión de Witherspoon y Aniston invita a los guionistas, directores y productores a cuestionar sus propias prácticas creativas. ¿Cuántas veces se ha escrito una escena donde la mujer pide orientación al hombre? ¿Cuántas veces se ha justificado esta decisión narrativa como "realista" o "necesaria para el desarrollo del personaje"? La experiencia vital de estas actrices desmonta estas justificaciones, mostrando que la autenticidad no reside en reproducir patrones arcaicos, sino en reflejar la capacidad de agencia que las mujeres ejercen en su vida diaria.

El impacto de este tipo de declaraciones trasciende el ámbito del entretenimiento. En una época donde la representación mediática influye directamente en la formación de identidades y en la percepción de roles de género, la voz de figuras con el prestigio de Witherspoon y Aniston resulta fundamental para acelerar la transformación de la industria.

La conversación que han iniciado estas actrices no es simplemente sobre una frase concreta, sino sobre un paradigma narrativo completo que necesita evolucionar. Su llamado a una escritura más consciente y respetuosa con la experiencia femenina representa un paso significativo hacia un cine y una televisión más inclusivos, diversos y, sobre todo, auténticos.

En definitiva, la crítica de Reese Witherspoon y Jennifer Aniston no busca censurar, sino inspirar un cambio creativo que beneficie a toda la industria. Al desmontar clichés obsoletos y ofrecer alternativas basadas en su experiencia vital y profesional, estas actrices están contribuyendo a la construcción de un nuevo lenguaje cinematográfico donde las mujeres no son comparsas, sino protagonistas completas de sus propias historias.

Referencias