El foro económico de Davos ha sido escenario este jueves de una intensa jornada diplomática protagonizada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Su participación en el evento suizo ha generado múltiples titulares, desde la presentación de su controvertido Consejo de Paz hasta reuniones bilaterales clave y advertencias directas a aliados de la OTAN. La presencia del mandatario ha marcado la agenda internacional con propuestas que combinan iniciativas de mediación con presiones económicas y militares.
La jornada comenzó con la ceremonia de constitución de la Jura de Paz, evento promovido por Trump para dar forma a su ambicioso proyecto de resolución de conflictos globales. Durante su intervención, el presidente estadounidense celebró con entusiasmo el supuesto interés internacional: "¡Todo el mundo quiere formar parte del Consejo de Paz!". Sin embargo, la realidad tras los titulares oficiales revela una recepción mucho más tibia de lo anunciado.
El Board of Peace, como se denomina en inglés, establece una cuota de mil millones de dólares por cada asiento permanente en la organización. Esta cifra exorbitante ha generado recelo entre tradicionales socios de Washington. Fuentes diplomáticas confirmaron que, aparte de Estados Unidos, ningún otro miembro permanente del Consejo de Seguridad de la ONU ha aceptado integrarse al proyecto. La ausencia de potencias como Reino Unido, Francia, China o Rusia deja en entredicho la legitimidad global de la iniciativa.
La correspondencia en Berlín, a cargo de Rosalía Sánchez, detalla cómo aliados históricos han declinado educadamente la invitación, prefiriendo mantener sus esfuerzos de mediación a través de canales multilaterales establecidos. La exclusión de estas potencias y el carácter monetario de la membresía han llevado a analistas internacionales a cuestionar si el Consejo busca realmente la paz o sirve como plataforma para consolidar influencia geopolítica.
En paralelo a la presentación del Consejo, Trump mantuvo una reunión bilateral con el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski. El encuentro, celebrado a puerta cerrada, tenía como objetivo principal explorar vías de negociación para poner fin al conflicto en Ucrania. Aunque no trascendieron detalles oficiales del contenido, fuentes cercanas a la delegación ucraniana indicaron que Zelenski reiteró la necesidad de garantías de seguridad concretas antes de cualquier proceso de paz. La tensión entre ambos líderes ha sido palpable en meses recientes, y esta reunión representa un intento de recomponer una relación diplomática compleja.
Otro freente que ha generado controversia durante la jornada davosiana ha sido la situación de Groenlandia. El ex primer ministro de la isla autónoma danesa, Mute Egede, utilizó sus redes sociales para enviar un mensaje contundente: "Independientemente de la presión que ejerzan otros, nuestro país no será entregado ni se jugará con nuestro futuro". Sus palabras responden directamente a los comentarios previos de Trump sobre un supuesto "acuerdo marco" con la OTAN respecto al futuro del territorio ártico.
Egede calificó de "inaceptable" cualquier intento de ceder soberanía territorial, afirmando con rotundidad: "Es inaceptable intentar ceder nuestra tierra a otros. Esta es nuestra tierra; somos nosotros quienes forjamos su futuro". La declaración pone de manifiesto la creciente tensión entre la ambición estratégica estadounidense en la región y la determinación del pueblo groenlandés de mantener su autonomía. El control del territorio, rico en recursos minerales y de crucial importancia geoestratégica, ha sido objeto de especulación desde que Trump expresó interés en su adquisición durante su primer mandato.
En el ámbito de Oriente Medio, la administración Trump avanza en la segunda fase de su plan de paz para Gaza. Según publicaciones de The Wall Street Journal y The New York Times, la Casa Blanca prepara el anuncio de una lista de funcionarios palestinos que asumirán responsabilidades clave en áreas como sanidad, servicios públicos y educación en la franja. Esta medida forma parte de una estrategia más amplia para establecer una administración civil funcional en el enclave.
La Comisión Nacional para la Administración de Gaza (CNAG), entidad creada por Washington para supervisar la reconstrucción postconflicto, anunció este jueves la reapertura del paso fronterizo de Rafá. Ali Shaath, exviceministro de la Autoridad Palestina y actual responsable de la CNAG, declaró: "Me complace anunciar que el paso fronterizo de Rafá se abrirá la próxima semana en ambos sentidos. Para los palestinos de Gaza, Rafá es más que una puerta. Es un salvavidas y un símbolo de nuestra libertad".
La reapertura de este cruce, vital para el flujo de ayuda humanitaria y personas, representa un paso práctico en medio de negociaciones políticas complejas. Sin embargo, expertos en la región advierten que la medida debe acompañarse de un marco de seguridad estable para evitar nuevas escaladas de violencia que pongan en riesgo la operatividad del paso.
Cerrando su jornada en Davos, Trump volvió a la carga con uno de sus temas recurrentes: el gasto en defensa de los aliados de la OTAN. En declaraciones a la prensa, el presidente estadounidense advirtió específicamente al gobierno español sobre su baja inversión militar comparada con otros miembros de la Alianza. "Conseguí compromisos de prácticamente todos los aliados de la OTAN para aumentar su gasto en defensa", aseguró, insinuando que España no cumple con los estándares esperados.
Esta presión sobre Madrid no es nueva. La administración Trump ha sido consistente en su demanda de que los países europeos asuman una mayor carga financiera de la seguridad colectiva. Los comentarios en Davos refuerzan la postura de Washington y anticipan posibles tensiones bilaterales en próximas reuniones de la Alianza Atlántica.
La participación de Trump en el foro deja un saldo complejo. Por un lado, impulsa iniciativas unilaterales como el Consejo de Paz, marcadas por un carácter mercantil y una adhesión selectiva. Por otro, mantiene su rol de mediador en conflictos activos como Ucrania y Gaza, aunque con enfoques que generan división. La advertencia a España sobre gasto militar cierra un día de diplomacia directa y sin filtros, característica del estilo del mandatario.
Los próximos días serán cruciales para ver si las propuestas davosianas se materializan en acuerdos concretos o quedan en retórica diplomática. Mientras tanto, aliados y adversarios evalúan cada movimiento, conscientes de que la política exterior estadounidense bajo Trump combina negociación de alto nivel con presión económica y militar sin precedentes en el contexto actual.