Hallan el cuerpo de Fernando Martín en el naufragio de Indonesia

El entrenador del Valencia CF Femenino B falleció en el hundimiento del barco turístico el 26 de diciembre. Dos menores permanecen desaparecidos

Los equipos de rescate indonesios han recuperado los restos de Fernando Martín, el español de 44 años que permanecía desaparecido desde el trágico hundimiento de una embarcación turística el pasado 26 de diciembre en aguas del archipiélago indonesio. El hallazgo se produjo durante la madrugada del domingo y ha sido confirmado oficialmente tanto por las autoridades locales como por allegados a la familia, quienes han recibido el devastador comunicado en las últimas horas.

El cuerpo sin vida de Martín, que ejercía como entrenador del Valencia CF Femenino B, fue localizado en las proximidades de la isla de Padar, dentro del Parque Nacional de Komodo, la misma zona donde el pasado 29 de diciembre se encontró el cadáver de una niña de 12 años, hija de su pareja. Este segundo hallazgo representa un nuevo capítulo doloroso para una familia que ya había perdido a uno de sus miembros y que aún aguarda noticias de otros dos menores que continúan sin localizar.

La confirmación oficial llegó de manos de Fathur Rahman, oficial de la Agencia Nacional para Búsqueda y Rescate de Indonesia, quien mediante un comunicado en formato vídeo detalló que "en base a los resultados del proceso de identificación realizado por la Policía y el Hospital de Labuan Bajo, podemos afirmar que se trata de Fernando Martín, de 44 años". Las autoridades indonesias han decidido prolongar las labores de búsqueda durante tres días adicionales con el objetivo de dar con el paradero de los dos niños que permanecen desaparecidos desde la fatídica jornada de Navidad.

La tragedia se cobró la vida de dos personas y mantiene en vilo la suerte de otros dos menores, mientras que dos miembros de la expedición lograron sobrevivir a las adversas condiciones marítimas. La mujer de Fernando, Andrea Ortuño, fue rescatada con vida tras el accidente, al igual que una de sus hijas, quien ya ha regresado a territorio español. El padre biológico de esta menor tuvo que desplazarse hasta Indonesia para hacerse cargo de la repatriación de la niña, que se encuentra a salvo tras el dramático suceso.

La familia, originaria de Valencia, había decidido pasar las vacaciones navideñas en Indonesia, destino que ha experimentado un creciente flujo de visitantes europeos en los últimos años. La composición familiar era fruto de una unión donde ambos progenitores aportaban hijos de relaciones previas, configurando un núcleo de seis menores. Dos de estos niños se quedaron en Valencia y no participaron del viaje, mientras que los otros cuatro acompañaron a la pareja en la excursión que terminó en tragedia.

El hundimiento del KM Putri Sakinah se produjo en circunstancias aún bajo investigación, aunque la Agencia de Meteorología, Climatología y Geofísica de Indonesia (BMKG) ha apuntado como causa probable un oleaje intenso generado por condiciones climatológicas extremas, derivadas de un tornado que azotó la zona el día de Navidad. El fenómeno meteorológico habría creado un mar demasiado bravo para la embarcación, que no pudo hacer frente a la fuerza de los elementos.

La cronología de los hechos revela una secuencia de eventos dramáticos. El 26 de diciembre, la embarcación turística zarpaba con la familia española a bordo rumbo a las islas del Parque Nacional de Komodo. Las condiciones marítimas se deterioraron rápidamente, provocando el hundimiento de la nave. Mientras Andrea Ortuño y una de sus hijas lograban sobrevivir, Fernando Martín y otros tres menores quedaron en paradero desconocido.

El 29 de diciembre, los equipos de rescate hallaron el primer cuerpo, correspondiente a la hija de 12 años de Andrea. Durante los días siguientes, las labores de búsqueda se intensificaron en la zona, con buzos y embarcaciones rastreando cada centímetro del área donde se produjo el siniestro. El domingo, finalmente, aparecía el cuerpo de Fernando Martín, dejando aún sin resolver el paradero de dos niños varones, uno hijo de cada miembro de la pareja.

Las familias de los afectados emitieron un comunicado la semana pasada en el que expresaban su agradecimiento "por las incontables muestras de cariño" recibidas "en estos duros momentos de búsqueda" de sus seres queridos. El mensaje reflejaba la angustia y el desconcierto de una comunidad entera que ha seguido con atención cada desarrollo de esta tragedia que ha conmocionado tanto a Indonesia como a España.

El caso ha puesto de manifiesto los riesgos asociados al turismo marítimo en zonas propensas a fenómenos meteorológicos extremos, así como la importancia de los protocolos de seguridad en embarcaciones turísticas. El Parque Nacional de Komodo, famoso por sus dragones de Komodo y su biodiversidad marina, atrae a miles de turistas anualmente, pero las condiciones climáticas pueden volverse impredecibles durante ciertas épocas del año.

La comunidad del fútbol valenciano, especialmente el Valencia CF, ha mostrado su consternación por la pérdida de uno de sus técnicos. Fernando Martín desarrollaba su labor formativa en el equipo femenino de base del club che, donde había ganado el respeto y cariño de jugadoras y cuerpo técnico. Su ausencia deja un vacío en la estructura deportiva del club, que ya ha trasladado sus condolencias a la familia.

Mientras tanto, las autoridades indonesias mantienen activo el operativo de búsqueda, con la esperanza de poder dar respuesta a las familias sobre el paradero de los dos menores que permanecen desaparecidos. La decisión de ampliar tres días más las labores refleja el compromiso de las autoridades locales con la resolución de esta tragedia, aunque las posibilidades de encontrar a los niños con vida sean prácticamente nulas tras más de una semana desde el accidente.

El suceso ha generado debate sobre la necesidad de reforzar las medidas de seguridad en el transporte marítimo turístico en regiones vulnerables a cambios climáticos repentinos. Expertos en meteorología marina han señalado que la combinación de temporadas turísticas altas con fenómenos climatológicos extremos puede resultar letal si no se toman las precauciones adecuadas.

Para la familia, el regreso a la normalidad parece una quimera. La pérdida de Fernando Martín y la hija de 12 años, sumada a la incertidumbre sobre los dos niños desaparecidos, ha transformado lo que debía ser unas vacaciones familiares inolvidables en una tragedia permanente. Los servicios consulares españoles en Indonesia han estado en contacto permanente con las autoridades locales y los familiares, facilitando los trámites de repatriación y ofreciendo apoyo en esta crisis.

La historia de Fernando Martín y su familia sirve como recordatorio de la fragilidad de la vida y cómo circunstancias imprevistas pueden alterar para siempre el destino de una familia. Mientras Indonesia continúa las labores de búsqueda, en Valencia se preparan los funerales y los homenajes a un entrenador apasionado por el fútbol y una familia que ve truncado su futuro en aguas lejanas.

Referencias