La Universidad de Málaga (UMA) vive estos días una jornada de movilización sin precedentes. El consejo de estudiantes ha convocado una huelga que se extenderá durante cinco días consecutivos, desde este lunes hasta el viernes, para denunciar la situación de infrafinanciación crónica que padece el centro. La protesta llega tras años de reivindicaciones sin respuesta y busca visibilizar un problema que, según los datos, supera los 24 millones de euros anuales en déficit presupuestario.
El núcleo de la reivindicación radica en la desigualdad de financiación que sufre la institución académica malagueña en comparación con el resto de universidades andaluzas. Mientras la media regional se sitúa en torno a los 7.000 euros por estudiante, la UMA recibe únicamente 6.300 euros por alumno. Esta diferencia, de 700 euros menos por cada estudiante, genera una brecha insalvable que se traduce en carencias evidentes en todos los ámbitos del campus.
Los problemas no son abstractos ni lejanos. Los estudiantes viven cada día las consecuencias de esta falta de recursos. En la facultad de Bellas Artes, por ejemplo, la situación llega a límites insostenibles. No solo faltan mesas adecuadas para el desarrollo de las clases prácticas, sino que no existe presupuesto para contratar modelos de dibujo, un elemento básico para la formación artística. Esta carencia obliga a los profesores a buscar soluciones improvisadas que merman la calidad de la enseñanza y limitan el aprendizaje de los futuros creadores.
La crisis afecta también a la investigación y a los trabajos finales de grado. Muchos estudiantes encuentran dificultades para encontrar tutores de TFG debido a la sobrecarga de trabajo del profesorado. Los grupos de clase son más numerosos de lo recomendable, lo que dificulta una atención personalizada y reduce el tiempo que los docentes pueden dedicar a cada alumno. Las infraestructuras, en general, se describen como precarias y obsoletas, sin las inversiones necesarias para mantenerlas en condiciones óptimas.
La respuesta estudiantil no se ha hecho esperar. La convocatoria de huelga incluye una serie de actividades reivindicativas que buscan la máxima visibilidad. Este lunes se ha celebrado una concentración frente a la delegación de la Junta de Andalucía en Málaga, donde los estudiantes han leído un manifiesto con sus demandas. El viernes está prevista otra protesta en la Facultad de Turismo, que servirá como cierre de esta semana de movilizaciones. Los organizadores esperan que la presión social obligue a las administraciones a sentarse a negociar una solución definitiva.
El impacto de la huelga es significativo. Aunque los datos de asistencia aún no son definitivos, fuentes del consejo de estudiantes estiman que la mitad del alumnado ha secundado la convocatoria. Muchos estudiantes, además, han decidido directamente no asistir a clase como forma de protesta. Las facultades muestran una actividad reducida y el ambiente es de total apoyo a la causa, según los portavoces de la protesta.
Mientras la universidad vive esta convulsión, la ciudad de Málaga afronta otros desafíos. En materia de movilidad, hoy ha entrado en vigor una nueva fase de la Zona de Bajas Emisiones que afecta directamente a los vehículos sin etiqueta ambiental de la DGT. La normativa, que se aplica por primera vez en un día laborable, prohíbe el acceso a estos coches si están domiciliados fuera de la capital. Los infractores se exponen a multas de 200 euros.
La concejala de Movilidad ha ofrecido esta mañana un directo para resolver dudas sobre la nueva regulación. Los datos son reveladores: el 30% de los vehículos que circulan por Málaga proceden de municipios vecinos. De estos, el 25% carece de etiqueta ambiental, lo que significa que ya no pueden acceder al centro. La medida busca reducir la contaminación y mejorar la calidad del aire, aunque genera polémica entre los afectados.
El tráfico en la ciudad presenta hoy retenciones importantes en la autovía A-7 debido a obras de mantenimiento. La congestión se acentúa en puntos neurálgicos como las avenidas de Doctores Casi y Morales Villarrubia, donde la densidad de vehículos dificulta la fluidez en horas punta. Los conductores deben extremar la precaución y buscar rutas alternativas si es posible.
En cuanto al tiempo meteorológico, Málaga amanece hoy sin lluvia, con cielos despejados que permiten disfrutar de una jornada agradable. No obstante, la Agencia Estatal de Meteorología prevé un cambio de tendencia a partir de mañana martes. Se esperan precipitaciones débiles que se extenderán hasta el jueves, por lo que conviene tener el paraguas a mano. El fin de semana, sin embargo, anuncia un cambio positivo: se espera buen tiempo con temperaturas en ascenso, ideal para aprovechar el puente festivo.
En el ámbito deportivo, el Málaga Club de Fútbol empata en su visita a Valladolid en un partido donde el equipo mostró buen nivel pero no pudo traducirlo en victoria. El entrenador asume responsabilidades por errores defensivos que costaron puntos valiosos. La plantilla ya piensa en el próximo compromiso de la Copa del Rey contra Talavera, donde buscará redimirse y avanzar en el torneo del KO.
Por su parte, el Unicaja de baloncesto vive una semana de espera. El equipo malagueño está pendiente del regreso de sus jugadores que han participado en las ventanas FIBA con sus respectivas selecciones nacionales. La incorporación de estos internacionales será clave para afrontar los próximos compromisos de la Liga ACB con garantías. Además, el club ha anunciado cambios en su plantilla: la salida del jugador Castañeda y la llegada de Yeida Rubit, que debutará en los próximos días.
El Hospital de Estepona, por otro lado, ha activado el 80% de su cartera de servicios tras la incorporación de 58 profesionales nuevos. La puesta en marcha del bloque quirúrgico es una de las mejoras más destacadas, que permitirá reducir las listas de espera y ofrecer una atención más completa a los pacientes de la zona occidental de la provincia.
La jornada también ha incluido una entrevista en Herrera en COPE MÁS Málaga con el capitán jefe del SEPRONA de la Guardia Civil, quien ha abordado temas relacionados con la protección del medio ambiente y la lucha contra los delitos ecológicos en la provincia.
La protesta estudiantil, sin embargo, continúa siendo el foco principal de la actualidad malagueña. Los organizadores advierten que si no reciben respuestas concretas, las movilizaciones podrían prolongarse más allá de esta semana. La reivindicación no es solo por más dinero, sino por una financiación justa que permita a la UMA competir en igualdad de condiciones con otras universidades. La calidad de la enseñanza superior en Málaga está en juego, y los estudiantes no están dispuestos a aceptar un segundo plano.
La administración andaluza tiene ahora la pelota en su tejado. La presión social es evidente y los argumentos de los estudiantes están respaldados por datos incontestables. La solución pasa por una revisión del modelo de financiación universitaria que corrija las desigualdades históricas. Mientras tanto, la UMA continúa funcionando con sus limitaciones, pero con un alumnado movilizado y consciente de su poder para el cambio.